Ah, el mundo de la tecnología, ese lugar donde las ideas locas y brillantes se encuentran a menudo con la realidad fría y cruda. En esta montaña rusa de innovaciones y fracasos, existe una historia que, aunque no está tan a la vista como el último iPhone, merece un lugar estelar: la fundación de NeXT por Steve Jobs. Hoy hablaremos sobre cómo esta compañía, creada en medio de turbulencias personales y profesionales, no solo salvó a Apple, sino que también dejó una huella imborrable en la industria tecnológica.
Un viaje por la historia de Apple
Antes de sumergirnos en el tumultuoso río de NeXT, es fundamental entender el trasfondo de Apple, la compañía madre de Steve Jobs. Imagina a un joven Jobs en un garaje de Los Altos en los años 70, rodeado de placas de circuito y sueños desbordantes. ¿Te suena romántico? Lo es, pero como toda gran historia, también tiene sus sombras.
En 1980, Apple no solo era una expresión de locura creativa, sino una máquina de hacer dinero, creciendo a un ritmo asombroso del 533% al año. Pero, como dicen, «lo que sube rápido, también puede caer». Cuando la directiva pesó la posibilidad de buscar un nuevo CEO, Jobs se sentía cada vez más incómodo; ¿cómo podría él, el cofundador, permanecer al margen en esta brillante historia de éxito?
La búsqueda de un nuevo CEO
Así comenzó la búsqueda de un nuevo líder para Apple. Mike Markkula, el primer gran inversor de la firma, se mostró reacio a continuar en su rol, y Jobs supo que aunque tenía una visión clara, aún no estaba listo para ocupar la silla presidencial. Aquí es donde entra en escena John Sculley, el presidente de PepsiCo. En una serie de reuniones, Jobs intentó convencerlo para que se uniera a Apple, y en un momento de pura retórica ambiental se lanzó con la famosa frase: “¿Quieres pasarte el resto de tu vida vendiendo agua azucarada o quieres una oportunidad para cambiar el mundo?”.
¡Toma eso, Pepsi!
Sculley, al final, fue convencido, pero su llegada a Apple pondría en marcha una serie de eventos que culminarían en la separación de Jobs y su propia fundación de NeXT. Aquí comienza el verdadero meollo de esta historia.
La ruptura y el nacimiento de NeXT
Tras la llegada de Sculley, la relación entre él y Jobs pronto se tornó tensa. La tensión aumentaba como la yema de un soufflé… hasta que explotó. En 1985, Sculley y el consejo de administración arrinconaron a Jobs, y él decidió que era hora de marcharse. No solo dejó Apple, sino que también anunció que fundaría NeXT, prometiendo que no interferiría con los planes de la compañía.
Qué ironía, ¿verdad? Un hombre que era el corazón y el alma de Apple se marchaba justo en el momento en que más necesitaban su liderazgo. Y eso no fue todo. Apple demandó a NeXT por «fugas de información», lo que llevó a Jobs a hacer una declaración que podría haber sido sacada de una película: “Es difícil pensar que una empresa de 2.000 millones de dólares… no pueda competir con seis personas en vaqueros”.
Inversión y filosofía de trabajo en NeXT
Jobs no escatimó en gastos. Invirtió 12 millones de dólares de su propio bolsillo para fundar NeXT y al tener esa confianza ciega, estableció una filosofía curiosa: todos recibirían un salario fijo, independientemente del puesto que ocupasen. A veces solo queda una opción para superar un fracaso, y esa es la innovación.
La primera máquina que salió al mercado fue el NeXT Computer, lanzado en 1988. A un precio de 6,500 dólares (16,300 dólares actuales), era solo un producto para las grandes instituciones, incluido el gobierno y la educación. Sin embargo, su verdadero encanto radicaba en su sistema operativo, conocido como NeXTSTEP, que era más avanzado que cualquier cosa que existiera en ese entonces.
Retos de ventas y cambios de dirección
Los años pasaron y, ni qué decir tiene, las ventas fueron más que modestas. Como cualquier emprendedor necesitaría, Jobs tuvo que adaptarse. Comenzó a enfocarse exclusivamente en el software, lo que llevó a NeXT a colaborar con otras empresas, como Canon, facilitando el uso de su sistema operativo en otras estaciones de trabajo. ¡Imagina esos días de negociaciones con las corbatas y los trajes!
La oferta de compra de Apple
Mientras NeXT intentaba darle la vuelta a la situación, la situación en Apple se volvió cada vez más crítica. La cuota de mercado había caído a un asombroso 4%. Sin embargo, el destino de Jobs lo esperaba en una isla tropical, cuando su amigo Larry Ellison se ofreció a ayudarle a comprar Apple. Sin embargo, Jobs, como el idealista que era, rehusó la propuesta, afirmando que no era su estilo hacer una OPA hostil.
¿Pero sabes qué? A veces, es cuestión de momentos. Apple tuvo que enfrentar el hecho de que necesitaba a Jobs de regreso. Y cuando finalmente se sentaron a hablar, fue un reencuentro con tanto potencial que parecía sacado de una novela romántica.
La fusión: NeXT y Apple
En 1997, finalmente, Apple adquirió NeXT por 429 millones de dólares y 1.5 millones de acciones. Este movimiento significó no solo la resurrección de Jobs, quien volvió a Apple, sino que también sentó las bases de la nueva versión de su sistema operativo conocido como Mac OS X. NeXT había fallado en algunos aspectos, vendiendo solo 50,000 estaciones de trabajo, pero esto es a menudo como las historias más fantásticas de Hollywood; lo que realmente importa es el impacto que dejan.
El legado de NeXT
Así que aquí estamos, con un Jobs renovado y Apple renaciendo de sus cenizas. Jobs cambió la forma en que la línea de productos estaba estructurada y, ¿quién lo diría? Justo cuando parecía que todo estaba en su lugar, presentó al mundo productos que se definirían como “revolución digital”: el iPod, el iPhone y, por último, el iPad.
No podemos olvidar que el sistema NeXTSTEP no solo alimentó a Apple; fue también el entorno donde Tim Berners-Lee creó el primer servidor y navegador web. Lo que hoy llamamos World Wide Web podría haber sido muy diferente sin esa pequeña aberación llamada NeXT.
Reflexiones finales
Así que, ¿qué nos enseñó esta historia? Que a veces los fracasos pueden convertirse en el cimiento de grandes éxitos. A veces, una puerta se cierra y, en lugar de lamentarse, hay que salir a buscar una ventana. Jobs, en su viaje de NeXT, no solo transformó su carrera, sino que también revolucionó el mundo tecnológico.
Tu historia seguramente será diferente, pero ¿quién podría decir que el próximo gran producto o idea no surgirá de un momento de incertidumbre y pérdida? La clave está en cómo respondemos a esos momentos. ¿Y tú, qué harías si te encontraras en una encrucijada similar?
En conclusión, no olvidemos a NeXT, no solo como una curiosidad en la historia de Apple, sino como un recordatorio de que si tienes un sueño, incluso cuando parece que estás al borde del abismo, nunca debes dejar de soñar. Después de todo, el futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños.
¡Y ahí lo tienes! La travesía de NeXT y su impacto duradero. Quien sabe, la próxima vez que te encuentres en una situación desafiante, podrías mirar de reojo a la innovación esperando a que le des una oportunidad.