En un mundo donde las noticias parecen cambiar tan rápidamente que podrían hacer tambalear a un acrobata en un cable, el regreso de Vicente Vallés a la televisión española tras cubrir las elecciones norteamericanas fue sin duda una oportunidad dorada para analizar el fenómeno Donald Trump. El lunes, en el popular programa ‘El Hormiguero’, el presentador Pablo Motos se sentó a charlar con Vallés sobre lo que realmente significa esta reciente victoria electoral para los Estados Unidos y el resto del mundo. Así que, sienta cómodamente y acompáñame en este paseo por el mundo del periodismo, la política y, por qué no, un poco de entretenimiento.

Vicente Vallés: un periodista en el corazón del tumulto

Antes de sumergirnos en los detalles de la conversación, permíteme compartir una experiencia que me ocurrió mientras veía el programa. Me imaginaba a Vicente Vallés, con su mirada seria pero perspicaz, intentando sobrellevar la tensión de cubrir elecciones en una nación donde los enfrentamientos verbales son tan comunes como los ‘selfies’. ¡Vaya desafío! Se dice que en Washington algunos comercios estaban protegidos con tablones por si acaso, pero no puedo evitar preguntarme: ¿no sería más eficaz armarse con una buena reserva de helado y esperar a que pase la tormenta?

Menos temor y más incertidumbre

La conversación tomó un giro interesante cuando Motos le preguntó a Vallés sobre la seguridad en las calles de Washington este año. La respuesta de Vallés fue clara: aunque había menos comercios cubiertos que en las elecciones de 2016, el clima político seguía siendo «irrespirable». Esto me llevó a reflexionar sobre cómo a veces podemos sentirnos al borde de un ataque de nervios al ver las noticias. ¿Es posible que la ansiedad por los eventos actuales afecte nuestra vida diaria? A mí me hace pensar en cuántas veces me he encontrado devorando una caja de galletas mientras veo un boletín informativo.

Las elecciones norteamericanas: ¿un resultado esperado?

Uno de los momentos más sorprendentes de la entrevista fue cuando Vallés mencionó que la victoria de Trump no fue una sorpresa en esta ocasión, a diferencia de 2016. Aquí es donde la conversación se tornó un poco más reflexiva. ¿Qué es lo que no vemos desde Europa para no captar por completo la política americana? Vallés comentó que hay algo que Trump ha comprendido profundamente: el sentir de millones de americanos que están preocupados por la incertidumbre económica, la inmigración y el movimiento woke. Esto resonó en mí, ya que a menudo pienso en cómo los problemas globales se mueven como una ola, afectando a diferentes culturas y sociedades de maneras inesperadas.

El fenómeno Trump y la antipolítica

«Los americanos han elegido a un presidente que miente con gran naturalidad», dijo Vallés, lanzando una verdad que muchos ya han internalizado. Esta frase me hizo pensar en nuestra propia tolerancia hacia los conflictos y engaños en la política. ¿Cuántas veces hemos pasado por alto un comentario indiscreto o un dato sin comprobar solo porque el mensajero nos resulta carismático?

Por otro lado, el periodista añadió que Trump representa una forma de antipolítica que ha capturado a una amplia audiencia en Estados Unidos. Esto no es un concepto nuevo, pero la forma en que Vallés lo expresó hizo que se me erizara la piel. ¿Es este el futuro? ¿Ser abordados por candidatos que se presentan como enemigos de lo “políticamente correcto”? Occidente seguramente se encuentra en la encrucijada de entender lo que significa esta nueva narrativa y de cómo puede afectar a la sociedad.

El voto latino: entre la sorpresa y el desencanto

Uno de los puntos más fascinantes que Vallés tocó en ‘El Hormiguero’ fue el cambio en el voto latino hacia Trump. Este fenómeno dejó a muchos boquiabiertos, incluido el público en el estudio. Vallés explicó que hay un gran grupo de inmigrantes latinos que incluso han adoptado el discurso de Trump sobre la inmigración. Su razonamiento es que la llegada masiva de inmigrantes afecta las oportunidades laborales de quienes ya están en el país. Este punto me hizo reflexionar sobre la lógica detrás de políticas que, en teoría, deberían unir, pero que a menudo dividen. Es un dilema complicado, y supongo que muchos de nosotros hemos llegado a tener conversaciones tensas en reuniones familiares sobre estos temas.

La complejidad de las expectativas

La complejidad del tema fue evidente cuando Vallés mencionó que el perfil de Kamala Harris no ha convencido a muchos votantes. Esto me llevó a preguntarme: ¿qué redes de expectativas hemos tejido sobre nuestros líderes políticos? A veces, yo mismo me he dado cuenta de que coloco a figuras públicas en un pedestal sin comprender completamente su humanidad. La política es un campo en el que las emociones y las decisiones a menudo colisionan de manera explosiva.

Los retos legales de Trump: ¿realmente habrá consecuencias?

Otro tema candente fue el estatus legal de Trump y las causas pendientes que tiene con la justicia. «Es muy difícil», admitió Vallés, porque una vez que asuma nuevamente la presidencia, probablemente tendrá inmunidad frente a estas acusaciones. ¡Vaya juego de ajedrez! Desde luego, me pregunto cómo sería mi propia vida si tuviera un «escudo» de inmunidad. Siempre me he imaginado que podría hacer cosas divertidas, como hacer que mi vacío eco en una reunión de amigos desapareciera con un par de trucos bien ejecutados.

Sin embargo, es desconcertante pensar que en el mundo político los principios a menudo pueden verse eclipsados por poderes mayores. El futuro podría ser radicalmente diferente, y mientras tanto, la vida cotidiana continúa. Los aranceles a la importación y la postura de Trump respecto a la guerra de Ucrania son solo algunos de los muchos puntos que podrían cambiar en un abrir y cerrar de ojos.

El efecto en Europa

Vallés concluyó que el resultado de las elecciones tiene ramificaciones inmediatas para Europa. ¡Asunto serio! Nadie quiere encontrarse en medio de una guerra de aranceles. Declaro desde mi improvisado estrado de comedor: ¡los aranceles no son el camino a seguir! Claro, lo que realmente necesita Europa es un buen reenfoque en lo que estamos haciendo, y a veces, eso requiere más que discursos vacíos.

Reflexiones finales: ¿hacia dónde vamos?

A medida que me alejo de esta profunda, aunque algo confusa conversación, empiezo a comprender que la política es como una película de terror bien dirigida. Nunca sabemos realmente qué giro inesperado nos espera. La realidad es que, como jóvenes ciudadanos en un mundo interconectado, debemos aprender a leer entre líneas. Ya sea a través de minúsculos detalles en entrevistas o en una noticia de última hora, siempre hay algo que aprender.

Como comparten muchos de mis amigos: “La vida se siente más emocionante cuando nos mantenemos al tanto de lo que ocurre.” Decididamente, no hay mejor tiempo que el presente para dialogar, preguntar, y en última instancia, formar nuestras propias opiniones sin dejarnos llevar completamente por narrativas impuestas. Además, ¿quién quiere ser un espectador pasivo mientras la política se desenvuelve como el más dramático de los realities, donde el premio mayor es el futuro de millones?

Así que, esta fue la noche en ‘El Hormiguero’. Reflexionada, risas, y un poco de humor en el aire. ¡Espero que la próxima vez lo veas de nuevo! Puede que muchos otros temas interesantes nos aguarden. Mientras tanto, la vida sigue y nosotros también. ¿Qué esperas tú de este nuevo escenario que se dibuja en el horizonte?