La fertilidad es un tema que ha pasado de ser un asunto privado y personal a uno de interés público y social en las últimas décadas. Con el avance de la medicina reproductiva, en particular la fecundación in vitro (FIV) y la inseminación artificial (IA), muchos han encontrado nuevas esperanzas para cumplir su sueño de ser padres. En este contexto, el último informe de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) ha traído a la superficie estadísticas fascinantes y preocupantes sobre la situación de la fertilidad en España en 2022. Vamos a profundizar en estos datos, las tendencias que se están formando y lo que esto significa para las familias modernas.
Un vistazo a las cifras: FIV y IA en 2022
¿Alguna vez te has preguntado cuántas parejas se están aventurando en el mundo de la fertilidad asistida? El Registro Nacional de Actividad 2022, presentado por el Ministerio de Sanidad y la SEF, revela que durante el año 2022 se llevaron a cabo un total de 167.195 ciclos de FIV y 31.635 inseminaciones artificiales. No sé tú, pero esos números me asombran. Después de la pandemia, donde los tratamientos de fertilidad se vieron interrumpidos, muchos celebraron la recuperación de las cifras, con un incremento del 19% en comparación con el año anterior. Pero, ¿qué significa realmente esto?
La Dra. Irene Cuevas, coordinadora del Comité del Registro de la SEF, nos ofrece un contexto valioso: “Aunque asistimos a un mantenimiento de los tratamientos de fertilidad en cifras totales, debemos tener en cuenta que en el año 2021 se llevaron a cabo los tratamientos esperados más los cancelados durante la pandemia”. Esto sugiere que, aunque los números son significativos, puede haber más bajo la superficie, ya que los sentimientos y las decisiones detrás de estas estadísticas son muy personales y complejas.
La conexión entre fertilidad y natalidad: ¿qué nos dicen los datos?
Un hecho intrigante que resalta del informe es que, aunque los ciclos de tratamiento se mantuvieron estables, hubo un descenso en el número de nacimientos relacionado con ellos. A partir de los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), se ha notado que este descenso es de aproximadamente un millar, lo que representa el 12% de los nacimientos en España. Vamos, un porcentaje nada despreciable, especialmente cuando consideramos que este es el mayor número de nacimientos atribuidos a la medicina reproductiva hasta la fecha.
Es interesante observar cómo la tecnología y la biología se entrelazan en esta narrativa. Pero, ¿qué pasa con el típica amigo o placa que dice “a mí no me afecta, yo tengo a mis hijos”? Por cada historia de éxito hay un vasto universo de experiencias que aún luchan por materializarse en un embarazo. La presión social es palpable, y, cosa curiosa, nadie la menciona porque es un tema tabú, al menos hasta ahora.
Emergiendo tendencias en la medicina reproductiva
La época dorada de la reproducción asistida ha traído consigo algunas tendencias fascinantes que, en última instancia, son esperanzadoras. El informe indica que ha habido un aumento en la transferencia de embriones en estado de blastocisto. Más del 90% de los ciclos utiliza este estado, lo que se traduce en mejores tasas de éxito. Esto demuestra un avance significativo en la técnica y una mayor comprensión sobre cuándo los embriones tienen más probabilidades de implantar.
A este avance se suma la opción de vitrificación de óvulos. Este procedimiento, esencial para quienes desean preservar su fertilidad, ha visto un aumento en su uso: 2.500 vitrificaciones más que en el año anterior. Cuando escuché esta cifra, no pude evitar pensar en una amiga cercana que, a sus 39 años, decidió congelar sus óvulos en una clínica. Tras una separación inesperada, se sintió empoderada al saber que, aunque su situación personal había cambiado, aún tenía opciones. Esto es lo que la tecnología ha hecho posible: abrir puertas donde antes solo había muros.
La importancia de la educación y el acceso a la fertilidad
A medida que avanzamos más, surge una pregunta fundamental: ¿realmente tienen acceso todas las mujeres a la información y los recursos necesarios sobre su fertilidad? La respuesta, lamentablemente, es no. Juan José Espinós, presidente de la SEF, ha destacado que, aunque se están logrando grandes avances, aún hay muchas mujeres que no preservan su fertilidad o simplemente no tienen la oportunidad de hacerlo.
Aquí es donde se unen la política y la medicina. Para aquellos de nosotros que hemos estado en la búsqueda de nuestro propio camino hacia la maternidad o paternidad, entender cómo funcionan las políticas sociales y económicas en torno a la fertilidad es crucial. ¡Sí, suena aburrido! Pero si deseas tener una familia, saber sobre esto es como estudiar para un examen final. Y, francamente, no quiero ser la única que se siente perdida cuando todo lo que veo en la tele son familias rebosantes de felicidad.
Como individuo, reconociendo la realidad que enfrentan muchos en este ámbito, preocupa que las desigualdades autonómicas en el acceso a tratamientos de fertilidad sean una crítica más que algo que importe a quienes toman decisiones a nivel nacional. ¿No debería cada mujer, independientemente de su comunidad autónoma, tener acceso a esta información? La respuesta es un rotundo sí.
Un cambio necesario: priorizando la fertilidad en la agenda pública
El tema de la infertilidad y el deseo de maternidad es uno que debe ser prioritario en la agenda pública. La SEF ha trabajado junto a varias sociedades científicas para presentar un consenso sobre la fertilidad en España. Al final del día, sentir que se está en el centro de la conversación puede ser la diferencia entre la frustración y la esperanza.
La Dra. Cuevas lo dice bien: no podemos dejar toda la cuestión de la fertilidad a la comunidad médica. Necesitamos políticas que vayan más allá y que fomenten un entorno en el que las mujeres estén mejor informadas sobre sus opciones desde una edad más temprana. ¿Por qué no pensar en programas educativos en la escuela secundaria para hablar sobre la preservación de la fertilidad?
También es esencial recordar que el tiempo no se detiene para nadie. La presión social y las expectativas cambian, y cada ciclo que pasa puede parecer un golpe más. Cuando dejas de lado la presión y optas por hablar abiertamente, puedes empezar a transformar ese dolor en poder.
Reflexiones finales: un llamado a la acción
Ya para cerrar, vivamos en un mundo donde la infertilidad es un fenómeno cada vez más común, y el acceso a la fertilidad asistida debe ser un derecho, no un privilegio. En el camino hacia la maternidad o paternidad, la educación y la información son vitales. Cada uno de nosotros, ya sea que estemos planeando tener hijos o no, deberíamos ser aliados en este viaje.
Las cifras sobre la fertilidad en España no son simplemente números fríos; son historias humanas llenas de esperanza, desesperación, esfuerzo y amor. Las parejas que buscan ayuda en este ámbito son valientes. Todos nos podríamos beneficiar de una conversación abierta y honesta sobre nuestros deseos y desafíos de ser padres. Así que la próxima vez que alguien te cuente su historia sobre la búsqueda de una familia, escucha sin juzgar y ofrece tu apoyo. Puede ser que hoy seamos nosotros los que necesitamos también una mano amiga. ¿No es esto, al final del día, lo que realmente importa?
Y, tras todo esto, si te encuentras con un amigo más optimista en la mesa de café, agradece que existe un poco de humor en el aire. Porque, sinceramente, si no podemos reírnos de lo que consideramos “el proceso de convertirse en papás”, estamos condenados a una larga espera de IVF en nuestro café, con galletas que probablemente traen más estrés que consuelo. ¡Qué comience la conversación!