Si hay algo que creo que une a prácticamente toda la humanidad es la necesidad de comer. Y si bien existen múltiples tipos de dietas, opiniones sobre lo que es «sano» y «no saludable», a nadie le cabe duda de que el pescado es una opción dorada, rica en nutrientes y bastante versátil. Pero, ¡oh sorpresa! Hay mitos que rodean su consumo, y no solo sobre su frescura, sino también sobre su preparación. Hablando de ello, recientemente asistí a un evento en Madrid donde se discutió el impacto del consumo de pescado y el protagonismo indiscutible de la industria de congelados. Me dejó pensando: ¿realmente estamos desconectados del mar?

Un encuentro al estilo de los grandes chefs

El evento, titulado «Más pescado, más salud», reunió a personalidades del sector pesquero, como Eloy García, presidente de Conxemar, y a un invitado estelar: Ángel León, el aclamado chef del restaurante Aponiente, conocido por su innovadora manera de trabajar con ingredientes del mar. En un ambiente cálido, casi como una reunión familiar, se discutieron aspectos cruciales sobre lo que significa comer pescado en nuestra dieta moderna.

«Esto del mar se hizo mal desde el principio. Si a la Tierra se le hubiera llamado ‘Planeta Agua’ hubiéramos ido más encaminados», comenzó diciendo Ángel, con un aire de sabiduría que solo los grandes chefs poseen.

A menudo, reflexiono sobre cómo llamamos la atención sobre temas importantes mientras nos entretenemos. Es un poco como esa reunión familiar donde los tíos te abren los ojos a realidades, pero de una forma tan amena que ni te das cuenta de que estás aprendiendo. Pero volvamos al pescado.

Mitos y verdades sobre el consumo de pescado

Una de las afirmaciones que más resonó en el evento fue el mito del pescado fresco versus el pescado congelado. ¡Por favor, que alguien me explique por qué estamos tan obsesionados con la frescura! Ángel dejó claro que, a nivel nutricional, el pescado congelado es tan saludable como el fresco.

¿Alguna vez has visto a alguien abrir un congelador y mirar esos filetes de pescado con desdén, como si acabaran de abrir un libro de historia aburrido? ¡Eso tiene que parar! El chef destacó que muchos de los pescados que se congelan inmediatamente a bordo de un barco mantienen su calidad y, en algunos casos, su sabor podría incluso mejorar.

«El enemigo del mar son las espinas y la falta de tiempo», dijo León, explicando que, ante un estilo de vida ocupado, el pescado congelado es una opción maravillosa. ¿No es un alivio saber que puedes abrir tu congelador en lugar de poner cara de angustia y pensar en preparar esa cena al estilo MasterChef?

La trampa de la desconexión

Una de las partes más emotivas de la charla fue cuando Ángel mencionó que cada vez estamos más desconectados de la naturaleza. La mayoría de nosotros no sabe cómo limpiar un pescado o qué aspecto tiene antes de que lo envuelvan en papel film. En un mundo donde todo se vuelve cada vez más digital, es fácil perder de vista la realidad. Pero, ¿alguna vez has intentado acariciar la piel de un pescado? Es casi como hacer amigos bajo el agua.

Con tanto contenido sobre cocina en redes sociales, parece que todo el mundo habla sobre gastronomía. Sin embargo, no hay más que ver cómo están nuestras cocinas: cada vez menos guisos, más comidas rápidas. Posa esa pizza congelada en el suelo, amigo, y vamos a hablar de esos filetes.

Consejos de congelación y descongelación

Ahora, aquí viene lo crucial: la forma de descongelar el pescado. Ángel León fue claro en esto: no es recomendable hacerlo en agua dulce. Para él, esa es «una enemiga del sabor a mar». En lugar de eso, recomendó dejando el pescado descongelar lentamente en el refrigerador (¡sí, ese lugar en el que encontramos el resto de la comida geek que olvidamos!). Pero, no olvides envolverlo, ya que los otros aromas pueden contagiarlos.

Imagínate eso: un hermoso filete de merluza olması que vuelve del viaje de la congelación, y se encuentra con dulces de plátano y sobras de curry. Es como invitar a tu primo con malas costumbres a una fiesta en tu casa. ¡Un verdadero desastre!

Compromiso con la salud

Eloy García habló brevemente sobre el compromiso de la industria del pescado con la salud, en su clara misión de vender salud. Y no puedo evitar empatizar con eso. En tiempos donde nos bombardean con dietas que prometen milagros, es refrescante oír a alguien hablar de lo que realmente necesitamos: opciones nutritivas y sanas.

Según datos actuales, el sector de la pesca representa un valor de casi 12.000 millones de euros en España y da trabajo a más de 20.000 personas. Pero, ¿qué pasa si continuamos desestimando el pescado de nuestras mesas? No solo afectará a nuestra salud, sino también a una industria que, cada vez, se esfuerza por adaptarse a las necesidades modernas.

Platos para la prueba

Durante el evento, el chef preparó un menú degustación utilizando pescado congelado, donde cada plato era más delicioso que el anterior. Desde pulpo cocido con una emulsión de cebolla hasta unos calamares guisados que definitivamente harían feliz hasta a tu abuela. Como bocado personal, me atrevería a decir que la clave del éxito radicaba en la técnica de descongelación y el amor con el que se cocinaba cada plato. ¿Quién no ladearía la cabeza al oler el aroma a mar desde la cocina?

Ángel dijo: «Hoy estamos aquí gracias a Conxemar y al plancton marino, que genera el 60% del oxígeno que respiramos los humanos». Con cada bocado, no solo disfrutamos de un manjar, sino que también nos recordamos a nosotros mismos la importancia de cuidar los recursos marinos. Un eco no muy sutil sobre el delicado equilibrio que mantenemos con nuestro planeta.

Reflexiones finales: hacia una nueva conexión

Así que, amigos, ¿estamos realmente listos para reconectar con el mar? ¿O seguiremos alejados de él? Creo que todos podemos acordar que, a pesar de nuestras vidas atareadas, es crucial encontrar tiempo para disfrutar de la buena comida. Y, por favor, dejemos de lado los mitos en torno a lo que significa «buena comida». Permítete experimentar con lo que ofrece el mar, pero sin desestimar las maravillas de un buen pescado congelado.

Un desafío personal

Como desafío personal, te propongo que intentes cocinar un platillo de pescado esta semana. Puede ser un simple filete de merluza congelada, pero hazlo de una manera consciente: descongélalo adecuadamente, saca el chef que llevas dentro, y sorpréndete con lo delicioso que puede ser. Después de todo, lo importante no es solo alimentar nuestro cuerpo, sino también nutrir nuestra conexión con ese vasto océano que, a menudo, olvidamos.

Así que, a la próxima vez que contemples esa puerta del congelador, no dudes en adentrarte en un mar de posibilidades. Te prometo, ¡tu paladar te lo agradecerá!