La península ibérica se encuentra, una vez más, bajo el auspicio de la madre naturaleza con la llegada de Patty, una tormenta subtropical que parece tener más sorpresas que una comedia de enredos. Si no estás familiarizado con el término DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), permíteme resumirlo: es como si el clima decidiera organizar una fiesta de lluvia, pero sin invitaciones y con un poco de caos.

¿Qué es Patty y cómo llegó hasta aquí?

Imaginar a Patty avanzando por el Atlántico, como un adolescente rebelde en su coche recién lavado, es un buen comienzo. Patty se mueve a una velocidad aproximada de 31,5 km/h (más rápida que muchos de nosotros corriendo tras el bus). Sin embargo, en lugar de música a todo volumen, trae vientos sostenidos máximos que pueden alcanzar los 65 km/h. La tormenta no es solo un espectáculo para los meteorólogos; también trae consigo la promesa de agua, con un pronóstico de precipitaciones que no superarán los 40 mm por metro cuadrado.

Pero, ¿qué significa eso para nosotros? Bueno, podría ser que la única lluvia que esperabas esta semana no sea la que solías pedir en tus días de verano, sino más bien un recordatorio de que siempre hay que tener un paraguas a mano.

La DANA y sus secuelas: el efecto dominó de las lluvias

Antes de que Patty se hiciera famosa, disfrutamos de la visita de su hermana mayor, DANA. Y, honestamente, a nadie le gusta ese tipo de visita: principalmente porque trae un agenda llena de inconvenientes. Hasta el momento, la DANA ha dejado su huella en la costa del noreste, específicamente en Cataluña. Los que residimos cerca del litoral de Barcelona hemos estado recibiendo alertas de Protección Civil como si fueran mensajes navideños inesperados, advirtiendo sobre desplazamientos innecesarios y zonas inundables.

La realidad es que, hasta hoy, se han registrado daños en infraestructuras y aeropuertos. El aeropuerto de Barcelona-El Prat no ha sido una excepción, creando goteras y obligando a desviar 15 vuelos por los efectos de las lluvias. Aquí es donde uno se da cuenta de que la naturaleza puede poner un alto en el tráfico aéreo más rápido que cualquier tormenta de emociones en un rom-com.

Las personas que trabajaban en recuperar cuerpos y devolver la normalidad a las zonas afectadas por las riadas se encuentran ante un reto monumental. Volviendo a la realidad, el camino hacia la recuperación es largo y espinoso, lo que invita a reflexionar: ¿es necesario que la naturaleza muestre esta fuerza tan destructiva para que valoremos lo que tenemos?

¿Qué podemos esperar de Patty?

Con la llegada preparativa de Patty a la costa norte de Portugal prevista para el martes por la tarde, la expectativa está en el aire.

  1. Chubascos: Con suerte, la lluvia se mantendrá en el rango de lo tolerable. Sin embargo, AEMET ha mencionado “probables chubascos y tormentas fuertes”. ¿Tendremos que sacar de nuevo nuestros trajes de baño al aire libre?

  2. Viento: Aquí entra el guiño de humor: prepara tu pelo, que el viento podría desatar el ángel de Victoria’s Secret en las calles, en vez de un simple paseo.

  3. Un compromiso: Muchos meteorólogos están hablando de un compromiso en Mugliano, o al menos eso parece: la vista de los cielos despejados no es algo que vaya a suceder en un par de días. Así que, si eres de esos que odian cuando llueve en el fin de semana, tómalo con calma: a veces una buena película y unas palomitas son la mejor opción.

¿Por qué nos importa?

La naturaleza tiene su forma de recordarnos que estamos aquí solo por un tiempo y que debemos cuidarla. Pero, más allá de la filosofía motivacional, nos importa por la conexión humana. Después de todo, cada gota de lluvia tiene el potencial de cambiar vidas, desde las que buscan refugio hasta las que tienen miedo de perder sus hogares en inundaciones.

Reflexiones finales: ¿A dónde nos lleva todo esto?

Cada vez que una tormenta como Patty se acerca, hay quienes automáticamente sienten temores y ansiedades. ¿Cuántas casas se dañarán? ¿Habrá más daños? En lugar de atormentarnos, debemos recordar que todos somos parte de este restaurante llamado Tierra. A veces hay un platillo picante en el menú que no agrada a todos, ¡pero hay que dejar que Fluffy el chef se luzca con su picante!

La estridencia de las alertas, los inconvenientes de las lluvias y los reportes constantes de daños a la infraestructura son constantes que añaden un condimento ácido a nuestra rutina diaria. Así que mientras esperamos que Patty no se convierta en una anfitriona muy tumultuosa, recordemos que hay siempre algo por aprender: la importancia de prepararnos.

¿Alguna vez has querido prepararte para un evento maligno y, justo cuando piensas que está todo bajo control, la naturaleza desata su caos? Así somos nosotros, un poco como un papel de regalo que se arruga antes de entregar el presente.

En resumen, Patty ha llegado para permanecer en las conversaciones de café de esta semana. Pero, al igual que con todo en la vida, tomemos un respiro, mantengamos nuestros paraguas a la mano y aprendamos de lo inesperado. ¡Hasta la próxima tormenta, mis amigos!