El mundo del cine es un lugar fascinante, lleno de luces brillantes, alfombras rojas y, como no, de cifras desorbitadas. Pero, ¿qué sucede cuando una película logra destacar no solo por su calidad, sino también por su capacidad de hacer mucho con poco? Aquí es donde entra en juego ‘The Brutalist’, la película dirigida por Brady Cobert, que ha captado la atención del público y los críticos, y que se perfila como una de las favoritas para ganarse la estatuilla dorada en los Óscar de este año. Mientras otras producciones han gastado fortunas en marketing y efectos especiales, Cobert ha demostrado que hay otra forma de hacer cine: con ingenio, estrategia y una buena dosis de pasión.
¿Por qué ‘The Brutalist’ está en todas partes?
Desde su estreno, ‘The Brutalist’ se ha convertido en un fenómeno prácticamente imparable. Se dice que una de las cualidades más impactantes de esta película es su comprometedora duración. ¿Quién se atreve a sacar una película de más de tres horas en la era de la inmediatez? Bueno, Cobert lo hizo, y lo presentó al público con un intermedio de 15 minutos. ¡Y sorprendentemente, a la gente le ha encantado! Esto nos lleva a preguntarnos, ¿será que la paciencia y la atención del público se están revalorizando?
Claro, no todo es duración y forma. A pesar de su coste de solo 9 millones de dólares, la película ha recaudado más de 37 millones, una cifra considerable para un proyecto de este tamaño. Esto contrasta notablemente con otras producciones que, a pesar de su abultado presupuesto, han tenido un rendimiento mediocre. Por ejemplo, ‘Dune: Parte dos’ costó alrededor de 190 millones y, aunque ¡vaya que tiene efectos visuales espectaculares!, parece que su éxito no ha igualado lo que se esperaba.
El arte de hacer más con menos
¿Te has preguntado alguna vez cuánto cuesta filmar una película? Usualmente, la mayoría de nosotros nos imaginamos cantidades astronómicas y presupuestos que harían que cualquier mortal se sintiera completamente abrumado. Sin embargo, Cobert ha demostrado que también se puede lograr un gran impacto visual y narrativo con un presupuesto relativamente modesto. Una de las estrategias más interesantes del director fue la decisión de reducir tres días de rodaje para invertir esos ahorros en otras áreas del proyecto. Esto no solo muestra astucia en la gestión del dinero, sino también un enfoque innovador en cómo se puede contar una historia de una manera que capture al espectador sin vaciar el banco.
Como alguien que ha intentado hacer su propio cortometraje en el pasado y que se quedó con las manos vacías después de intentar conseguir financiación, no puedo evitar sentirme inspirado por este enfoque. Es como cuando decides cocinar una cena espectacular con lo que tienes en la despensa; a veces, la creatividad surge de restricciones y limitaciones. Y sí, a veces también resulta en un caos total, pero esa es más otra historia.
La competencia de ‘The Brutalist’ en los Óscar
Hablemos un poco de la competencia. Este año, el Oscar a la Mejor Película no se presenta fácil. Películas como ‘Anora’, ‘Cónclave’ y el desvarío de ‘Emilia Pérez’ también están en la contienda. Todos sabemos que los premios suelen apear a las producciones de gran presupuesto, pero es fascinante observar cómo las películas independientes están comenzando a tomar más protagonismo en inglés, y ‘The Brutalist’ representa esa tendencia.
También hay que tener en cuenta que las nominaciones no solo afectarán el reconocimiento, sino que también aumentarán la taquilla. Fíjate que antes de los Globos de Oro, la cinta ya había acumulado una buena cantidad de fans, pero tras ser reconocida con tres galardones en ese evento, su popularidad se disparó. La mística de los premios parece seguir siendo un carro de nieve que recorre toda la industria del cine, y ciertamente, un gran impulso para ‘The Brutalist’.
Además, ¿te has dado cuenta de que el tiempo de premieres y las fechas de nominaciones coinciden cada vez más? A veces siento que esto es como un juego de ajedrez, donde los grandes estudios están en constante movimiento para obtener la mejor jugada. Pero esto también deja un espacio para producciones más modestas que pueden usar su creatividad y planificación al pie de la letra, algo que Brady Cobert ha sabido capitalizar.
El impacto del cine independiente en la industria
A medida que avanzamos en el tiempo, parece haber un creciente aprecio por el cine independiente, especialmente en premios como los Óscar. Desde ‘Parasite’ en 2019 hasta ‘Nomadland’ en 2020, la cultura popular ha comenzado a recalibrarse y, de alguna manera, está haciendo un llamado a las historias que vienen de lugares inesperados. Tristemente, como amante del cine, hemos tenido que enfrentar la realidad de que durante muchos años, las narrativas comerciales parecían abusar de su supremacía, dejándonos a muchos de nosotros preguntándonos si había espacio para la imaginación.
Y entonces, aquí llega ‘The Brutalist’. Con dos destacados como ‘Anora’ y ‘The Brutalist’, podría parecer que Hollywood finalmente está dispuesto a rendir homenaje a quienes invierten tiempo y esfuerzo en sus proyectos, en lugar de simplemente dibujar un cheque. Aunque es un camino largo, los resultados están empezando a hablar por sí mismos, y la buena noticia es que a un público sediento de autenticidad le encanta lo que está viendo.
También cabe señalar que, al hablar de películas que coinciden con visiones creativas únicas, el terror elevado ha comenzado a causar sensación en nominaciones recientes. Esta combinación de géneros y estilos ha revivido el interés del público por lo que puede ofrecer el cine; quién lo hubiera pensado, ¿no?
Conclusiones sobre la evolución del cine
Después de explorar todo este fenómeno, me queda claro que ‘The Brutalist’ es más que una simple película; representa un movimiento. La historia de Brady Cobert y su enfoque innovador desafía la noción tradicional de que el éxito en la industria cinematográfica se mide en millones de dólares. Y para aquellos de nosotros que soñamos con contar nuestras propias historias en la pantalla, nos brinda no solo inspiración, sino también la esperanza de que tal vez, solo tal vez, se puede romper el molde.
Al final del día, cada vez que una película como ‘The Brutalist’ recibe reconocimiento, también nos recuerda que la creatividad, la pasión y la gestión financiera equilibrada pueden crear un eco duradero. En un momento en el que el cine parece encamar cada vez más hacia una era de mega producciones, a veces puede ser refrescante descubrir que a veces, menos es más. Y con el Instituto de Cine y Televisión en auge, es un buen momento para soñar en grande, pero también para hacer más pequeñas esas ideas. ¿Quién sabe? Tal vez el próximo fenómeno cinematográfico con el que estemos hablando sea algo que aún está por descubrirse.
Así que, antes de que te vayas a ver tu próxima película, considera cuánto se está gastando en hacerla. Y si alguna vez intentas hacer una a pequeña escala, recuerda: incluso el más pequeño de los presupuestos puede dar lugar a grandes historias. Así que, asienta bien en tu silla, prepara tus palomitas, que la próxima vez, este podría ser tu propio centrado viaje de descubrimiento. ¡El cine no solo es entretenimiento, es una aventura!