Imagina un mundo donde las conversaciones sobre sexualidad no son temas de susurros, sino más bien un bullicioso debate en la mesa del café. ¿Te suena bien? Claro que sí, y aunque esto puede parecer un sueño lejanísimo, cada vez se acerca más a nuestra realidad, gracias a figuras como Henar Álvarez, la conocida “Chochoctora” de Al cielo con ella. Desde que se viralizó su explícito tutorial sobre cunnilingus, el humor y la educación sexual han comenzado una danza muy necesaria en la sociedad. Así que, ¡aquí vamos! Prepárate para un viaje profundo y desenfadado sobre la sexualidad femenina, el orgasmo y todo lo que se encuentra en el camino.
La voz del placer: el nacimiento de La Chochoctora
Recuerdo la primera vez que vi el video de Henar explicando cómo practicar cunnilingus. Era como si alguien hubiera abierto una ventana en una habitación llena de humo. La frescura y la honestidad en su enfoque eran, simplemente, revigorizantes. La manera en que se despojó de eufemismos para hablar de temas tan tabúes me hizo reflexionar sobre cuántas veces nos hemos sentido incómodos al hablar del placer.
¡Quién lo diría! Una conversación sobre sexo, algo que normalmente se hace en un tono casi susurrante, ahora se puede abordar con la misma naturalidad que discutir el clima. Y es que hemos llegado a un punto en la historia donde el placer femenino ya no es un tema prohibido, sino un campo de batalla donde se libran batallas por la igualdad y la comprensión. Henar ha dejado claro que “si quieres saber cómo comer un coño, aquí te lo explico”, y es que detrás de la risa hay una lucha por romper las cadenas que han atado la sexualidad femenina durante siglos.
Un vistazo a la realidad: lo que dicen las encuestas
Pero, claro, toda la diversión no puede ocultar un problema existente. Según el XII Barómetro Control sobre sexo en España, el 67% de las mujeres reportan dificultades para alcanzar el clímax, mientras que los hombres tienen esa misma preocupación solo en un 33% de los casos. ¡Vaya desbalance! Esto me hace pensar, ¿realmente el orgasmo es la única medida de satisfacción? De acuerdo a Henar, la respuesta es no. Pero el estrés y la inseguridad continúan siendo unos enemigos persistentes de cualquier momento íntimo.
¿Y qué me dices de ese 56% de mujeres que han fingido un orgasmo? Por Dios, ¡hay que ponerle un alto a esa farsa! Fingir no debería ser parte de la ecuación del placer. Recuerdo la vez que fui a una cita, y tras un intento desastroso de coqueteo, me di cuenta de que era mucho más liberador ser honesto acerca de lo que quería. En lugar de fingir desinterés, decidí compartir mis verdaderos deseos. ¿La respuesta? ¡Inesperadamente liberadora!
Placer y mitos persistentes: la batalla continúa
Los mitos sobre el placer femenino son como esos monstruos que sólo se mueren de la risa. La sexóloga Melanie Eichhorn puede tener algo que decir al respecto, pues sostiene que mucha de la desinformación proviene de una “historia cíclica” donde el conocimiento se ha perdido y redescubierto a lo largo de los años. Una versión moderna de la eterna lucha de David contra Goliat, pero en este caso, el “David” es el conocimiento sexológico que finalmente puede brillar.
Y mientras desglosamos estos mitos, encontramos uno de los más persistentes: la idea de que el deseo femenino es inferior al masculino. Este mito ha sido tan dañino que ha llevado a muchas mujeres a pensar que su placer verbalmente visible es menos importante. Pero, mis amigas y amigos, esto es totalmente falso, simplemente necesita la alineación de experiencias sexuales que se ajusten a lo que realmente desean. Así que, ¿por qué no hablar de ello open-heartedly?
La experiencia de autosuficiencia: empoderamiento a través de la comunicación
Una de las mayores verdades es que, como decía la gran Noemí Casquet, debemos adueñarnos de nuestro placer. En su escuela de educación sexual, resuena la idea de que depende de cada uno de nosotros comunicar lo que deseamos. Y esto no es solo para las mujeres, que a menudo son las que se ven presionadas a complacer.
No sé tú, pero hay enormemente satisfactorio liberar esas expectativas sociales. Recuerdo un momento en el que, después de una relación larga, decidí tener una conversación sincera sobre lo que quería en la cama. ¡Un mundo totalmente nuevo se abrió ante mí! La conexión se vuelve más profunda y el placer más genuino.
El orgasmo: ese trofeo codiciado
El orgasmo ha sido un epítome del éxito sexual, pero, ¿realmente necesita ser el objetivo final? Las encuestas muestran que, para el 70% de los españoles, alcanzar el clímax es fundamental para una relación sexual placentera. Pero eso no significa que sea el único propósito presente.
Hoy en día, más expertos en salud sexual abogan por redefinir el orgasmo, algunas incluso sugieren que deberíamos centrarnos más en la experiencia misma que en el resultado final. ¿Sabías que existen diferentes tipos de orgasmos? Hemos estado tan obsesionados con la idea del clímax explosivo que muchas mujeres se olvidan de disfrutar de los diferentes matices del placer.
La importancia del autoconocimiento
Para llegar a donde queremos, debemos conocernos primero. Volviendo a lo que dice Casquet, sobre cómo el placer se puede ejercitar como cualquier otro músculo. Esto me recuerda a cuando empecé a hacer yoga. En sus primeras clases, estaba completamente desconectado de mi cuerpo. Pero a medida que pasaron las semanas y comenzó a brotar la conexión, esa misma experiencia de conocimiento se trasladó a otros aspectos de mi vida, incluida la sexualidad.
El cerebro juega un papel vital en nuestra experiencia de placer. Sabemos que no se trata solo de estimulación física; es una mezcla de señales cognitivas y físicas que se unen para crear una experiencia satisfactoria. Por ejemplo, si el clítoris es la estrella del show, entonces ¡todos estamos listos para el espectáculo!
Nuevas generaciones y liberación sexual
La tradición coitocentrista está en su última curva, gracias a una nueva generación de mujeres que están comenzando a reclamar el placer como una parte inalienable de su ser. Pero aún se enfrenta a desafíos de presión social. La sexóloga Lucía Jiménez menciona que el sexo oral solía ser un capricho masculino y, ahora, parece que las mujeres se sienten presionadas a exigirlo también. Mi consejo: ¡dejen de lado cualquier sentir de obligación! Lo que importa es que, independientemente de si esto involucra sexo oral o no, se sientan cómodas y seguras en su deseo.
Un punto crucial aquí es la comunicación asertiva. Laura Cutanda destaca que hablar de lo que quieres no te resta valor. ¡Al contrario! Hablar de tus deseos puede ser una experiencia empoderadora y liberadora. ¿Recuerdas la última vez que tuviste una conversación incómoda sobre lo que deseabas? Si eres como yo, tal vez luego de una conversación sincera, sientes que un peso se ha levantado de tus hombros.
La exploración continua y el camino hacia el placer
Y para cerrar nuestra charla, debemos recordar que la búsqueda del placer no es una carrera de 100 metros, sino un maratón que involucra escalones de exploración. Las mujeres han trabajado arduamente para normalizar la conversación sobre el placer, pero ¿estamos todos haciendo nuestra parte en eso? La comunicación y la apertura son clave para que todos, sin importar el género, puedan sentir que su deseo es válido.
Así que, ya sea que quieras reírte con Henar, leer algo de Noemí o simplemente perderte en la búsqueda del placer, recuerda que el viaje hacia el placer femenino es muchísimo más que solo el clímax. Es una celebración de la individualidad y un manifiesto de que, al final del día, cada uno de nosotros tiene el poder de adueñarse de su cuerpo y de su placer.
Entonces, ¿qué estás esperando? La próxima vez que te lances a una charla sobre sexualidad, recuerda: no hay tabúes, solo oportunidades para explorar y disfrutar. La revolución del placer femenino ya está en marcha, y es el momento de unirte al movimiento. ¡A disfrutar!