La Navidad ya está a la vuelta de la esquina, y con ella, la magia que transforma cualquier rincón del mundo en un lugar lleno de brillos, risas y, por supuesto, villancicos. Si hay un lugar donde se respira ese ambiente navideño, es Sevilla, y este año no ha sido la excepción. El pasado sábado, 2 de diciembre, tuvo lugar la inauguración del alumbrado navideño en Montequinto, una celebración que no solo iluminó las calles, sino también los corazones de miles de personas que se dieron cita para disfrutar de un evento lleno de actividades y solidaridad.
Villancicos y sonrisas: el espíritu navideño toma la ciudad
Ya desde primera hora de la tarde, el ambiente se hizo palpable. Coros infantiles de varias instituciones, como la hermandad de Nuestra Señora de Valme y el CEIP Maestro Enrique Díaz Ferreras, comenzaron a entonar villancicos que, además de alegrar a los asistentes, empezaron a calar en sus corazones el espíritu navideño. ¿Quién puede resistirse a la tentación de un buen villancico, especialmente si es interpretado por niños con esas voces angelicales?
Recuerdo una vez, cuando era pequeño, que intenté cantar «Noche de paz» en una función escolar. Mi nerviosismo me hizo olvidar algunas estrofas, pero ¡oh sorpresa! En lugar de risas, el público estalló en aplausos. Y es que, al final del día, lo que importa es el intento y la alegría que transmitimos.
Además de las actuaciones musicales, había una variedad de actividades que hacían las delicias de grandes y pequeños. Pintacaras, globoflexia y un photocall con personajes de Disney hicieron que los más jóvenes se divirtieran mientras que los adultos revivían su infancia, olvidando por un momento las preocupaciones del día a día. ¿Quién necesita un psicólogo cuando puedes disfrutar de un dibujo de un unicornio en la cara?
La solidaridad brilla más que nunca
Sin embargo, la Navidad no solo es risas y luces; también es un momento para reflexionar sobre nuestra capacidad de ayudar a los demás. En este sentido, la Asociación contra el cáncer infantil, Acaye, estuvo presente en el evento con una tómbola. Los fondos recolectados de esta actividad irán destinados a la investigación médica. Aunque no suelo ganar en este tipo de sorteos (y eso que he probado suerte más veces que un jugador compulsivo), saber que mi pequeño aporte podría hacer una diferencia me hace sentir que estoy participando en algo realmente grande.
Recuerdo una vez que, como parte de una campaña de crowdfunding, decidí donar para la investigación del cáncer. La sensación de haber aportado, aunque fuera un pequeño grano de arena, me llenó de satisfacción. Los pequeños actos de bondad son los que realmente construyen la magia durante esta época.
El encendido del alumbrado: un espectáculo digno de aplauso
Ya caída la tarde, llegó uno de los momentos más esperados de la jornada: el encendido de las luces. A las 18.00 horas, el alcalde, Paco Rodríguez, acompañado por José Manuel Cordero, presidente de la Federación Nazarena de Comerciantes, y una representación de niños de los coros, subieron al escenario. Tras una cuenta atrás divertida, como si fuera la última cirugía de un cirujano emocionado, ¡pum! Más de 200.000 puntos de luces LED iluminaron la localidad.
¡Qué espectáculo! La alegría iluminaba no solo el paisaje, sino también los rostros de quienes allí se encontraban. El brillo de los ojos de los niños al ver toda la decoración navideña era contagioso. Entonces, empecé a pensar en lo que significan estas luces. A veces, todos necesitamos un poco de luz en nuestras vidas, y la Navidad nos recuerda que, aunque las cosas no siempre salgan como esperamos, siempre hay un motivo para sonreír.
Las decoraciones este año fueron, simplemente, magníficas. Además de los tradicionales arcos de luz, las plazas de la localidad contaron con imponentes árboles de Navidad, guirnaldas y motivos variados que engalanaban cada rincón. Uno no puede evitar sentirse como un niño al observar todos esos colores brillantes; es como volver a vivir esos días de infancia donde las únicas preocupaciones eran encontrar al ratón Pérez o decidir cuál sería el mejor regalo de Reyes.
La fiesta continúa: Navidad Park
Mientras en el centro se disfrutaba del encendido, en otro punto de la ciudad las luces también brillaban. En los aparcamientos del recinto ferial, Navidad Park, el parque de atracciones más grande de la provincia, abrió sus puertas. Con más de 40 propuestas de ocio y actividades recreativas, este lugar es un paraíso para los amantes de la diversión. Desde atracciones emocionantes hasta opciones gastronómicas que hacen que a uno le dé un poco de angustia solo pensar en probarlo todo, este espacio estará disponible hasta el 7 de enero.
La diversidad de actividades disponibles en Navidad Park es asombrosa. Desde montañas rusas que hacen que tu estómago se sienta como si estuvieras en una montaña rusa emocional, hasta deliciosos churros con chocolate que son tan reconfortantes como un abrazo de madre, hay algo para todos. Ah, ¡el dulce sabor de la infancia! Quién diría que algo tan sencillo podría traer tanta felicidad.
Un evento que une a la comunidad
La jornada no solo fue un éxito en términos de asistencia, sino que también marcó un momento importante de unión para la comunidad. Familias, amigos, jóvenes y adultos mayores se reunieron para disfrutar de la celebración. Las sonrisas y las risas resonaban en cada esquina, junto a los ecos de los villancicos que todavía flotaban en el aire.
Es en estos momentos que me doy cuenta de lo importante que es la comunidad. Vivimos en un mundo que, a menudo, nos empuja hacia el individualismo, pero eventos como este nos recuerdan que juntos somos más fuertes. Así es como se construyen recuerdos, y no puedo evitar sentirme agradecido de formar parte de una comunidad que valora la unión, la celebración y, sobre todo, la solidaridad.
Reflexiones finales
La inauguración del alumbrado navideño en Montequinto nos recordó que la Navidad es mucho más que luces y decoraciones. Es un momento para compartir, para añadir un poco de luz a la vida de otros y, sobre todo, para reconectar con lo que realmente importa: las personas que nos rodean. A lo largo de la jornada, se fueron creando lazos y memorias que, sin lugar a dudas, perdurarán en el tiempo.
Así que este año, al levantarte para ver las luces de tu ciudad, tómate un momento para reflexionar. ¿Qué tipo de luz puedes aportar a la vida de alguien más? Quizás un gesto simple, una sonrisa o, por qué no, un pequeño acto de bondad. Pasemos estas fiestas compartiendo magia y amor, pues, al final del día, eso es lo que realmente hace que la Navidad sea especial.
Si no has tenido la oportunidad de disfrutar de un evento como este, no te preocupes, ¡la Navidad aún está en el aire! Y, si te animas, quizás podamos encontrarnos un día de estos en alguna tómbola o, mejor aún, en la fila para un delicioso churro. ¡Felices fiestas y a disfrutar de la magia de la Navidad!