En un mundo donde las tendencias y comportamientos sociales cambian más rápido que la velocidad a la que se puede vaciar una botella de vino en una cena, siempre hay alguien que se toma la tarea de marcar las pautas. Si pensabas que habías alcanzado un nivel de elegancia digno de los nobles británicos, prepárate para que te revienten el globo las palabras de Nicky Haslam, el diseñador de interiores que se ha convertido en la voz de la razón para muchos que buscan escalar la escalera social. Pero, ¿quién es realmente Nicky Haslam y qué lo llevó a crear su famosa lista negra? Acompáñame en este recorrido un tanto irónico y muy divertido.

¿Quién es Nicky Haslam y por qué su opinión importa?

Nicky Haslam no es solo un diseñador de interiores con un nombre glamouroso. Es prácticamente una institución en el Reino Unido, un hombre que ha bailado con las élites y ha sobrevivido para contarlo. Nació en Buckinghamshire y fue educado en Eton, uno de los colegios más prestigiosos del país. Su vida ha sido un desfile de fiestas con celebridades y aristócratas. Lamentablemente, no todos pueden decir que tuvieron a Salvador Dalí o Francis Bacon entre sus conocidos (¡y qué poco común es eso, verdad?).

Mas, no dejes que esa vida aparentemente glamorosa te engañe. En su libro Cualidades redentoras, Haslam revela que no siempre ha sido rico. En un momento de sinceridad, confiesa: «Nunca he sido lo que se dice rico». Se siente como uno de esos amigos que siempre pide prestado, ¿no? El tipo que aparece en las fiestas solo para comer el delicioso hors d’oeuvre y, de paso, dejar una frase célebre que se convierte en meme. Pero la verdad es que Nicky se ha reinventado como influencer, un experto en decirle a la gente lo que realmente está «de moda» (o más bien «fuera de moda»).

El origen de la lista negra: una rosa con espinas

Desde 2018, Haslam ha estado publicando su lista negra, una especie de manual para que la gente «común» no caiga en las trampas de la pretenciosidad, como colocar un libro de decoración en la mesa de café o inscribirse en un festival gastronómico (seguramente está mal visto disfrutar de la comida, ¿verdad?). Dicha lista se ha impreso en elegantes paños de cocina, algo irónico considerando que lo que se supone que es chic ahora se encuentra en la cocina, cerca del lugar donde probablemente se hacen las recetas menos sofisticadas.

Cada año, la lista se vuelve parte de las festividades navideñas, y a partir de este año, se vende en Selfridges, un famoso centro comercial británico, a un precio que podría considerarse «un lujo». Pero hay que recordar que lo que para algunos es un gasto absurdo (50 libras por un trozo de tela con recomendaciones de un tipo que probablemente nunca ha hecho un sándwich en su vida), para otros es una inversión en estatus social.

Qué evitar según Nicky Haslam

Algunas de las recomendaciones más destacadas son pura salsa social. Haslam ha declarado que cosas como «decorar la fachada de su casa con adornos luminosos» o «vestir a sus hijos con chupas de cuero» están absolutamente fuera de lugar. En otras palabras, si quieres que te tomen en serio en la alta sociedad británica, asegúrate de esconder esos adornos navideños como si fueran el monstruo debajo de la cama.

Desde un punto de vista cómico, qué mejor que preguntar cuántos de nosotros hemos cometido esos «crímenes de clase». Recuerdo una vez, cuando decoré mi casa con luces tan brillantes que rivalizaban con un espectáculo de fuegos artificiales. Al final, mi vecino me informó que era un «balcón de lujo.» Spoiler: no lo era. Estamos hablando de una decoración en la que las luces parpadeaban más que mi gato cuando ve unas cucarachas.

La ironía de ser un «noble»

A pesar de que Nicky tiene la sangre azul, su honestidad sobre su relación con el dinero es refrescante. Su enfoque es, por un lado, elegante, y, por otro, estrictamente realista. ¿Cuántos de nosotros no hemos sentido en algún momento que nos falta eso que llaman «dinero»? Sus anécdotas sobre compras en Primark o degustar sándwiches de Greggs son divertidas y, además, reflejan su deseo de conectar con la gente común. Es como si dijera: «A veces, la vida es solo un buen sándwich y unas zapatillas cómodas».

Pero, ¿qué hay de su opinión sobre la realeza británica? ¡Ay, caramba! Haslam ha sido bastante transparente sobre sus pensamientos. Critica a Guillermo y Kate por el estilo en que visten a sus hijos. «¡Dejen de vestirlos como si fueran a misa de Semana Santa!» ¿Quién dijo que ser elegante equivale a parecer un personaje de una película de época?

En contraste, tiene palabras más amistosas para Meghan y Harry. Los aplaude por optar por una vida más privada en el soleado Montecito, California. Se puede sentir que Haslam siente cierta admiración por aquellos que se atreven a desafiar la norma, y, francamente, ¿quién no? Ser diferente hoy es más una ventaja que un inconveniente.

La magia de la autenticidad

Haslam, con su lista negra, nos hace preguntar: ¿realmente necesitamos gastar una fortuna para ser considerados chic? ¿Es más importante tener una casa impecablemente decorada o disfrutar de la compañía de nuestros amigos y familiares? En un mundo obsesionado con las apariencias, Haslam se presenta como un recordatorio de que lo auténtico y lo interesante son siempre más atractivos que lo superficial.

Celebridades y tendencias de hoy

No se puede negar que la cultura actual está llena de personas que intentan imitar estilos de vida de celebridades, lo cual es, quizás, parte de lo que llama la atención de su lista. Desde las extravagantes fiestas de revelación de género hasta la obsesión por la decoración de plantas suculentas, hay muchas trampas en las que podrías caer. Sin embargo, considerando la influencia de las plataformas de redes sociales en nuestras vidas, surge la pregunta: ¿estamos viviendo auténticamente o simplemente tratando de encajar en un molde que no fue hecho para nosotros?

La realidad es que la línea entre lo auténtico y lo pretencioso se ha vuelto tan difusa como el humo de una fogata. Algunos se maravillan de las tendencias del momento, mientras que otros se preocupan por tratar de sobresalir sin parecer baratos. Aquí es donde entra Nicky con su rayo de claridad. En su esencia, su lista negra se convierte en una brújula que nos guía a través de esas turbulentas aguas de la moda y el comportamiento social.

Reflexión final: ser como Nicky

A veces, la vida se siente como un capítulo de un libro de autoayuda que no logra convencerte. En esos momentos, recordar lo que Nicky Haslam aconseja puede ser justo lo que necesitamos. Tal vez no necesites un paño de cocina que te diga exactamente qué no hacer, pero sí podrías aplicar un poco de ese sentido práctico y humorístico que Haslam refleja en su vida.

Así que, antes de presentar ese «módico» jamón con melón o montar esa fogata en el jardín que promete ser la verdadera delicia del verano, piensa en Haslam y en su lista. Porque al final del día, la verdadera opulencia puede ser simplemente vivir con autenticidad y disfrutar de las cosas simples, como un buen sándwich de Greggs. ¿No es así?

En esta época de aspiraciones, considera la posibilidad de que lo que está “de moda” podría ser simplemente un espejismo. Entonces, si alguna vez te sientes tentado a seguir la última tendencia, pregúntate: ¿lo estoy haciendo porque realmente lo disfruto o porque alguien más lo hace? Al final, lo más chic que puedes ser es 100% tú mismo. ¡Larga vida a la autenticidad!