¿Alguna vez te has detenido a pensar en cómo la tecnología está moldeando nuestras habilidades de escritura? Si tienes un teléfono inteligente en la mano, lo más probable es que tu ortografía esté en una lucha constante por sobrevivir. Este tema es especialmente relevante para los jóvenes hoy en día, ya que la facilidad de poder comunicarte al instante puede llevar a que las reglas ortográficas sean, en muchos casos, una mera sugerencia. Pero, ¿a qué costo?

Como padre de una preadolescente, he vivido en carne propia este fenómeno. Mi hija, al igual que muchos de sus amigos, considera que la ortografía es menos importante que la rapidez de la comunicación. Para ella, un mensaje de WhatsApp debe ser claro, rápido y, sobre todo, enviado antes de que desaparezca la última notificación de TikTok. ¿Vale la pena preocuparse por las tildes cuando el siguiente meme está a solo un clic de distancia?

La influencia de los smartphones en la escritura

La comodidad ante la corrección

Cuando redactamos en nuestros teléfonos, la comodidad gana la batalla. ¿Te has dado cuenta de que, al escribir en el móvil, podemos caer en la tentación de omitir los signos de puntuación? A veces, pasamos por alto detalles esenciales como las mayúsculas, las tildes o incluso los acentos. La llegada del corrector automático nos ha facilitado la vida, pero también ha hecho que nos volvamos más vagos. ¿Quién no ha enviado un mensaje con más faltas que un examen final?

En investigaciones como las realizadas por el Informe PISA, se ha evidenciado que la escritura y la lectura son áreas en las que nuestros jóvenes podrían estar flaqueando. Algunos piensan que el uso constante de la tecnología está perjudicando su capacidad para escribir correctamente. Claro, siempre podemos culpar al teclado virtual, que parece tener vida propia, pero la verdad es que hay una cuestión más profunda: la falta de interés en la ortografía.

La situación a nivel mundial: Estados Unidos y más allá

En Estados Unidos, el problema es parecido, conforme mencionan varios estudios. Muchas personas evitan el uso de los signos de puntuación por la pereza que les genera. Imagina intentar escribir un mensaje más largo y tener que hacer clic tres veces para encontrar la coma. ¡Sencillamente agotador! Aquí podemos ver cómo, aunque la tecnología nos facilite la vida, también puede crear potenciales dificultades en nuestra escritura.

Los jóvenes y la escritura digital

Los adolescentes en la era digital son los más propensos a sacrificar la ortografía por la rapidez. En mi experiencia, he visto a mi hija y sus amigas intercambiar mensajes llenos de abreviaturas, emojis, y errores ortográficos. Es un mundo donde se comunican con “k” en lugar de “que”, y el uso de “x” como sustituto para “por”. Es como si estuviéramos viendo un nuevo idioma en acción.

Primero, podría pensarse que estas licencias lingüísticas son inofensivas, pero, ¿qué pasa cuando este estilo de escritura se extiende a otros aspectos de la vida? Exámenes, trabajos escritos, y hasta correos electrónicos profesionales podrían verse afectados. Si estos jóvenes comienzan a normalizar la escritura descuidada, ¿qué se viene en el futuro?

La preocupación de los expertos

En un artículo de El País, varios expertos advertían sobre las implicaciones que esto podría tener en el futuro académico de los estudiantes. La imprevisión en la ortografía se vincula directamente a la capacidad de los jóvenes para comprender y comunicar ideas de manera clara, una habilidad invaluable en la educación y el ámbito laboral.

Por lo tanto, se plantea una pregunta lógica: ¿dónde trazamos la línea entre ser digitalmente ágiles y ser lingüísticamente competentes? Es fundamental que nuestros jóvenes encuentren un equilibrio.

La tecnología como solución o como problema

Los asistentes de inteligencia artificial y su papel

Recientemente, Apple anunció funciones de inteligencia artificial que transforman el lenguaje cotidiano de sus usuarios en mensajes más formales y pulidos. La idea es interesante, pero también provoca cierto desasosiego. ¿Estamos resignando nuestra capacidad de comunicarnos correctamente porque una inteligencia artificial lo hará por nosotros?

Ciertamente, estas herramientas pueden ser útiles para evitar errores evidentes, pero también podrían fomentar una dependencia que compromete nuestra habilidad para escribir. ¿Estamos dispuestos a sacrificar nuestras competencias lingüísticas en pos de la comodidad? A veces siento que, si sigue así, terminaré enviando mis mensajes mediante una IA que me corrija cada palabra.

La lucha interna: tecnología vs. habilidades

Cuando éramos jóvenes, comunicarse era mucho más sencillo, o, al menos, así lo recuerdo. Era el tiempo de enviar cartas, escribir en papel y asegurarte de que cada palabra fuese elegida con cuidado. Hoy, enviar un mensaje es tan instantáneo como pedir comida a domicilio. Pero, ¿esto significa que debemos renunciar a nuestras herramientas lingüísticas? Por supuesto que no. ¡Es hora de poner un alto!

Cómo mejorar nuestras habilidades de escritura en la era digital

Estrategias prácticas para padres e hijos

Aquí radica la responsabilidad. No podemos asignar toda la culpa a la tecnología; también debemos crear un entorno que fomente la correcta escritura. Aquí van algunas estrategias que he encontrado útiles:

  1. Establecer normas en casa: Si de verdad deseas mejorar la ortografía en casa, establece ciertas normas. Por ejemplo, prohíbe el uso de abreviaturas o emojis en conversaciones familiares.

  2. Jugar con palabras: Hay aplicaciones educativas que permiten fomentar la práctica de la ortografía. En nuestra casa, hacemos desafíos de ortografía que se convierten en un concurso. ¡Es muy divertido y educativo a la vez!

  3. Fomentar la lectura: La lectura es una poderosa herramienta para mejorar la escritura. Al leer más, tus hijos se familiarizan con la ortografía correcta y adquieren un vocabulario más amplio.

  4. Modelar con el ejemplo: Si un padre o una madre muestra interés en expresarse correctamente, es más probable que los hijos sigan ese camino. Comienza a enviar mensajes bien escritos y pronto ellos lo imitarán.

  5. Uso de tecnología: Total, no se trata de deshacerse de la tecnología, sino de utilizarla sabiamente. Las herramientas de corrección pueden ser una gran aliada, siempre que les enseñemos a usar adecuadamente.

El futuro de la escritura: ¿optimismo o pesimismo?

A pesar de los retos que enfrentamos, la escritura no está lista para desaparecer. Sin embargo, es crucial que tanto los padres como los educadores aborden esta problemática desde su raíz. Si bien las nuevas generaciones están rodeadas de tecnología, esto no debe ser una excusa para olvidar la importancia de escribir bien.

Dicho esto, he decidido permanecer optimista. El potencial de las herramientas digitales no debe ser temido, sino aprovechado. Aprender a fusionar lo antiguo y lo nuevo puede proporcionar a nuestros jóvenes la oportunidad de ser competentes en ambas áreas.

Por último, me quedo con la duda: ¿somos responsables de dejar que la tecnología nos afecte tan negativamente? La verdad es que cada uno de nosotros tiene un papel en esta narrativa. Así que, la próxima vez que envíes un mensaje desde tu móvil, considera poner un poco más de esfuerzo. Porque, al final del día, la forma en que nos comunicamos puede tener un gran impacto en cómo somos percibidos. ¡Así que basta de excusas! ¡A escribir se ha dicho!