La gestión de emergencias en nuestro país es algo que todos, sin duda, hemos discutido en alguna ocasión, ya sea en charlas entre amigos, mientras tomamos un café, o directamente en la sala de espera del médico, donde incluso las revistas de chismes son más interesantes que las incómodas preguntas que nos hacemos sobre el estado de nuestro planeta. En los últimos días, el tema ha cobrado vida tras las declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ha estado en el centro de atención debido a su manejo de la DANA que afectó a la Comunidad Valenciana.

¿Qué es la DANA y por qué debería importarte?

La DANA, o Depresión Aislada en Niveles Altos, es uno de esos términosmeteorológicos que a veces parece más complicado que un capítulo de «Mujeres y Hombres y Viceversa». En términos simples, es un fenómeno que puede traer consigo lluvias torrenciales y que, como era de esperar, puede causar estragos en las comunidades. Si has estado en València recientemente, probablemente recordarás las fuertes lluvias y el caos que causaron. Y, aunque la meteorología puede ser un tema para bromas entre amigos, cuando las lluvias y los desastres causan estragos, la cuestión se torna seria.

Margarita Robles, tras la crisis», compareció en el Senado para defender la actuación de las Fuerzas Armadas y el Gobierno en la gestión de la emergencia. ¿Su defensa? Que la activación de la **Unidad Militar de Emergencias (UME) se solicitó casi cinco horas después del primer aviso de la Generalitat. ¡Imagina eso! Si tu desayuno se hace esperar cinco horas, probablemente estés tan frustrado que casi considerarías comer una galleta de la abuela.

La gestión ante la crisis: entre la acción y la falta de claridad

Una de las declaraciones más llamativas de Robles fue que, desde el primer momento, casi un centenar de militares estaban en la zona. Sin embargo, la senadora popular Eva Ortiz cuestionó esta sí, se activaron rápidamente los servicios, pero, ¿fue suficiente? A veces, parece que en situaciones de emergencia, la burocracia mueve más lento que un caracol en un día de lluvia.

Podemos parafrasear a Robles: “Desde el principio, el Gobierno ha puesto a disposición todos los recursos necesarios.” Claro, suena bien, pero ante una crisis, las palabras son solo eso: palabras. El apoyo debe llegar rápido y efectivo, o corres el riesgo de que la gente se quede esperando.

Un almuerzo polémico

En medio de la tormenta, es interesante cómo se revelan ciertos detalles, casi como en una novela de misterio. Resulta que el presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, estaba en una comida en uno de esos restaurantes donde se sacan fotos para Instagram cuando todo esto sucedía. ¿Te imaginas? Una situación dramática en el exterior mientras él saborea una paella—sí, eso es lo que la gente esperaría de un líder en tiempos de crisis.

Robles no se contuvo al criticar esta decisión. Ella consideró que el tiempo que Mazón pasó comiendo fue “mucho más del necesario”. ¿No suena un poco excesivo? Imagínate estar atrapado en una conversación trivial cuando el cielo se desploma. “¿Podemos hablar de esto después de la DANA? ¡Tengo un país que reconstruir!”

Despliegue y solidaridad

Una vez activada la UME, el despliegue de apoyo fue masivo: 8.600 militares de diversas ramas de las Fuerzas Armadas se unieron a la misión. Características que van desde controladores aéreos hasta psicólogos, la UME no se dejó nada en el tintero. Esto es maravilloso, pero eso también es sumamente preocupante. ¿Es un signo de tiempos caóticos o una excelente respuesta a crisis previas?

“Pese a la dificultad de una crisis de este calado…”, dijo Robles, lo que casi suena a una frase del discurso de un héroe de acción en una película. Los héroes de acción enfrentan la catástrofe con aplomo, y el pueblo espera lo mismo de sus líderes en la vida real.

¿Qué se espera de nuestros líderes?

Un momento de autorreflexión. ¿Qué se espera realmente de nuestros líderes en tiempos de crisis? ¿Evaluamos su desempeño con rigor, o estamos más preocupados por el número de fotos que suben a su Instagram? La legislatura actual enfrenta un gran desafío en la forma de lidiar con situaciones de urgencia. Y cuando escuchamos palabras como «humanidad» salir de la boca de una senadora, es difícil no cuestionar: ¿dónde está esa humanidad cuando el país la necesita?

Una comparación que a menudo se hace en este contexto es la activación de la UME en Marruecos tras el terremoto de septiembre de 2023. Aquí surge el dilema: ¿por qué la respuesta fue tan diferente a la que se dio en la Comunidad Valenciana? ¿Es que la distancia geográfica marca la diferencia en la inmediatez de la acción?

Transparencia en la gestión

En cuanto a la falta de acciones, Robles dejó claro que los militares permanecerán hasta que los ciudadanos lo soliciten. Y ahí está el corazón de la cuestión. La gestión de emergencias no solo se mide en tiempo de respuesta, sino también en cómo se percibe esa respuesta. La preocupación por la falta de respuesta inmediata se convierte en un tema crucial para cualquier gobierno.

Los ciudadanos necesitan sentirse seguros de que sus líderes actúan con determinación. ¿Es muy pedir que las expectativas sean claras? Me gusta pensar que al final del día, lo que todos queremos es un país que actúe como un buen vecino, no como el tipo que solo aparece para llevarte una cerveza cuando ya has arreglado la avería tú mismo.

Reflexiones finales

La crisis de la DANA nos recuerda que la comunicación clara y efectiva es lo que se requiere de un líder en situaciones críticas. Las palabras pueden sonar bien, pero la acción es lo que realmente importa. Margarita Robles hizo su mejor esfuerzo por defender su gestión, al igual que muchos otros han hecho en tiempos de crisis, pero el eco del desafío sigue resonando en las mentes de los ciudadanos.

Es fácil criticar desde la comodidad de un sillón colocándose las pantuflas, pero como sociedad, tal vez deberíamos asumir un papel más activo en demandar la transparencia y la rapidez que merecemos. Al fin y al cabo, nadie quiere ser esa persona que se encuentra esperando un rescate mientras se disfruta de una buena comida.

La DANA es un recordatorio de que, en tiempos de crisis, necesitamos más acción y menos expectación. Defender nuestra comunidad es tarea de todos, y el apoyo a las Fuerzas Armadas y la gestión de emergencias no es solo responsabilidad de un solo líder, sino de un liderazgo colectivo que desea lo mejor para todos nosotros.

Así que la próxima vez que estés en una conversación animada, recuerda que la meteorología no es solo un fenómeno distante, sino algo que afecta a las vidas y que, en última instancia, todos debemos estar preparados para afrontar. ¿Estás listo para hacer frente a cualquier DANA que se presente en tu camino? ¡La preparación comienza aquí!