¿Te has preguntado alguna vez cómo las culturas antiguas podían conectar tan profundamente con su entorno? La historia se ha ido escondiendo bajo capas de tiempo y tierra, pero a menudo la arqueología trae a la luz relatos asombrosos. En Tenerife, por ejemplo, un reciente descubrimiento arqueológico está revelando los sorprendentes conocimientos astronómicos de los guanches, los antiguos habitantes de la isla. Este es un viaje que nos llevará a explorar el fascinante legado de estos primeros pobladores y su conexión con el cosmos.

Un descubrimiento impactante en el valle de San Lorenzo

Imagínate un paisaje de partitura, donde las montañas son las notas y el cielo es el pentagrama. En diciembre de 2023, el Ayuntamiento de Arona presentará un emocionante documental de Tarek Ode que documentará el hallazgo de un marcador solar en el valle de San Lorenzo. Esta no es una historia ordinaria, sino la revelación de un marcador que señala el inicio de los solsticios de verano e invierno. ¡Sí, has leído bien! Una estructura que nos conecta con el tiempo y las estaciones como lo hacían los guanches hace mil años.

El catedrático emérito Antonio Tejera Gaspar explica en su último libro que este marcador ayuda a subrayar la importancia de San Lorenzo, un lugar sagrado para los guanches. Este valle se encuentra enriquecido con estaciones rupestres, y la historia de los guanches tiene mucho más que ofrecer de lo que podrías imaginar. Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la astronomía?

La confirmación astronómica

Dos astrónomos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han confirmado que este grabado en forma de cruz, conocido como soliforme, está relacionado con el movimiento del sol. Durante un peculiar encuentro, el astrofísico Juan Antonio Belmonte compartió su experiencia, destacando que el sol lanzaba sus primeros rayos sobre el mar y los proyectaba sobre este increíble grabado. Como un niño emocionado en un parque de diversiones, Belmonte nos relata cómo hicieron los cálculos necesarios para certificar que efectivamente el grabado marcaba los dos solsticios.

Un poco de humor no viene mal en momentos como este. Imagínate a los astrónomos con un mapa estelar en una mano y una brújula en la otra, como si fueran exploradores de un mundo antiguo, ¡y todo mientras la gente moderna aún está en su búsqueda constante de sentido en apps de astrología!

La conexión entre astronomía y vida cotidiana

Regresando a la historia de los guanches, no se puede pasar por alto la era en la que vivieron. Eran pastores de cabras, un hecho que parece sencillo, pero que nos ofrece una clave para entender sus conocimientos astronómicos. Ellos sabían cómo observar las estrellas y el sol mientras cuidaban de sus rebaños. Es una observación que lleva a la pregunta: ¿qué nos dice esto sobre su forma de vida? ¿Era la astronomía simplemente una herramienta, o un componente esencial de su cosmovisión?

Por ejemplo, Belmonte menciona que los guanches observaban desde puntos elevados. Estoy seguro de que tú, al igual que yo, has disfrutado de una buena vista en la cima de una montaña, ¿verdad? La sensación de libertad y conexión con el universo es algo que parece ser atemporal.

Uno más uno son… ¡tres! Las estaciones rupestres

El valle de San Lorenzo no es simplemente un lugar de grabados, sino un auténtico tesoro. Según el arqueólogo Fran Pérez Caamaño, el 60% de los grabados de Tenerife se encuentran aquí. Se dice que los guanches “ritualizaron” este espacio. Imagínate a esos antiguos habitantes reuniéndose en momentos especiales, aliviando tensiones, o quizás incluso celebrando un solsticio con bailes y ofrendas. Todo un ambiente festivo que parece digno de una escena de película. Sin embargo, la realidad es que debemos ser empáticos y entender que estos rituales eran profundamente significativos para su cultura.

La mirada de los historiadores

Otra pieza del rompecabezas proviene del historiador Miguel Martín González, quien ha estudiado la Montaña de Chijafe y sus conexiones con la astronomía. Desde su laboratorio de pensamientos, Martín ha hecho observaciones que asombran. Al observar el sol durante los equinoccios, se da cuenta de que su luz impacta ciertos grabados de manera única. ¡Como si el sol tuviera un plan maestro para iluminar su obra de arte ancestral!

Un dilema de conservación

A pesar de la belleza de estos descubrimientos, existe una sombra sobre ellos. La protección de estos yacimientos es crucial, y el espolio sigue siendo una amenaza constante. Belmonte recordó cómo una extraordinaria estación de grabados fue «destrozada». Parece ser que algunas personas piensan que un bloque de roca con un grabado antiguo es un buen hallazgo para decorar su casa, ¿no es así? Es aquí donde la historia se vuelve amarga y nos invita a reflexionar sobre la importancia de prevenir estos actos.

Un legado que nos llama

Más allá de su valor arqueológico, estos descubrimientos nos invitan a una reflexión profunda. ¿Cómo la conexión de los guanches con su entorno les permitió entender y vivir en armonía con las fuerzas naturales? Tal vez, en un mundo donde a menudo nos sentimos desconectados, este sea un recordatorio del respeto que debemos tener hacia nuestra tierra.

Estos monumentos nos hablan de una cosmovisión rica y compleja en la que la naturaleza y el ser humano coexistían, una relación que constantemente se ve amenazada por el progreso desmedido. Si bien nosotros también buscamos nuestra verdad bajo las estrellas, quizás es tiempo de mirar hacia el pasado y aprender.

Conclusión: La eternidad de los ciclos

Tan ardiente como el sol de verano a su cenit, o tan silencioso como el crepúsculo en invierno, el patrimonio que los guanches han dejado a través de estos grabados nos invita a preguntarnos cómo podemos tan bien enraizarnos en nuestro entorno como ellos lo hicieron. En tiempos en que el conocimiento se vuelve efímero, quizás el verdadero aprendizaje radique en adaptarnos, observar y respetar el legado que la tierra nos ha otorgado.

Así que la próxima vez que mires al cielo, ya sea por la noche mientras las estrellas titilan o al amanecer cuando el sol comienza a desperezarse, recuerda que esa luz ha estado bailando sobre nuestra Tierra desde tiempos inmemoriales, y que es nuestra responsabilidad honrar y proteger esa herencia. En cada rayo de sol hay una historia, ¿qué historia contarás tú?