En los últimos días, te habrás dado cuenta de que el término rawdogging ha hecho su gran entrada al mundo de las tendencias virales. Acompañado de memes y situaciones que rayan en lo absurdo, este concepto ha captado la atención de muchos en plataformas como TikTok. Pero, seamos sinceros: ¿Qué significa realmente, y por qué está atrayendo tanto interés? En este artículo, vamos a desglosar todo lo relacionado con el rawdogging, sus orígenes, su impacto en la cultura contemporánea y lo que realmente subyace tras el fenómeno.
¿Qué es el rawdogging?
Para hacerlo sencillo, el rawdogging se refiere a experimentar la vida en su forma más pura y sin filtros. Este término, que en su origen puede tener connotaciones más específicas y un tanto desenfadadas, se ha expandido para abarcar varias facetas de la existencia cotidiana. Por ejemplo, podrías estar disfrutando de un café negro, sin leche, sin azúcar, y sin pretensiones. Figúrate eso: un café tan desnudo como un domingo por la mañana en que no tienes nada que hacer.
Con esto en mente, el rawdogging también se puede aplicar a situaciones cotidianas como volar durante horas sin entretenimiento, simplemente mirando hacia adelante y reflexionando sobre la vida. Ahí es donde entra la anécdota clásica de Elaine de Seinfeld. Imagínate viajando después de unas vacaciones en Europa, y en lugar de leer un libro o ver una serie, decides hacer un David: quedarte inmóvil, absorto en tus pensamientos. Admitámoslo, es una manera fascinante de sobrevivir un vuelo, pero ¿es realmente necesario?
¿Te imaginas pasar un vuelo de 22 horas haciendo nada? Yo lo haría si tuviera un asiento en primera clase con un champán. Pero, lamentablemente, no estamos aquí para fantasías.
La humorística aparición del rawdogging en TikTok
A medida que los usuarios comenzaron a compartir sus propias experiencias de rawdogging, el concepto comenzó a ganar tracción. Muchos hombres, siguiendo el ejemplo de David de Seinfeld, compartían vídeos de ellos mismos en aviones, haciendo… ¡nada! Estas escenas, que a primera vista pueden parecer ridículas y divertidas, han generado un debate más profundo sobre la naturaleza de la autenticidad en un mundo lleno de distracciones.
¿A quién no le ha pasado de estar atrapado en un vuelo y sentirse como si estuviese en una especie de limbo? Es todo un arte: ser capaz de no hacer nada mientras todo el mundo a tu alrededor está consumiendo medios, charlando o incluso comiendo. La verdad es que, como seres humanos, estamos tan acostumbrados a la sobrecarga de información que olvidamos cómo simplemente estar presentes.
De la comedia a la filosofía: el vínculo con el estoicismo
Lo verdaderamente fascinante de esta nueva tendencia es cómo se conecta con movimientos más profundos dentro de la cultura contemporánea. Víctor Amat, un psicólogo que ha explorado las contradicciones del rawdogging, sugiere que este movimiento puede verse como un eco del estoicismo. ¡Sí, esa vieja filosofía que habla sobre la resistencia, la disciplina, y la conexión con la naturaleza!
Sin embargo, él señala que hay una incongruencia en el enfoque moderno hacia el estoicismo. En lugar de buscar un crecimiento personal genuino, algunos pueden estar usando el discurso estoico como una fachada para demostrar su superioridad social. Esa necesidad de mostrar un «mira, soy mejor porque puedo soportar un vuelo sin entretenimiento» nos lleva a preguntarnos: ¿estamos realmente buscando autenticidad, o es solo una moda transitoria para sobresalir en un mar de conformismo?
¿Cuántas veces nos hemos topado con alguien que pregona su vida detox mientras se sienta a un lado con un espresso y un muffin de chocolate? Claro, haz lo que quieras, pero seamos honestos.
La insaciable búsqueda de autenticidad
La búsqueda de la autenticidad puede ser un camino tortuoso. Janira Planes, analista de la cultura de Internet, argumenta que el rawdogging refleja un deseo humano fundamental de regresar a una forma más pura de existencia. Sin embargo, también advierte sobre el peligro de asociar esta pureza con el sufrimiento y la negación de necesidades básicas.
Piénsalo: algunas mujeres, al igual que algunos hombres, han adoptado esta filosofía y, en lugar de cuidarse con un analgésico durante un intenso dolor menstrual, eligen “superar el dolor”. No me malinterpretes, soy todo para la resiliencia, pero hay un límite entre ser fuerte y ser tonto.
La aceptación del dolor, en estas circunstancias, no es necesariamente un paso hacia la auténtica libertad, sino una dosis de sacrificio que socialmente hemos aprendido a glorificar. Por lo que el rawdogging se convierte en un símbolo del nuevo machismo de autoayuda: “Si sientes dolor, déjalo fluir”. Pero, de ser así, ¿por qué no omitimos el dolor innecesario y en su lugar optamos por el autocuidado?
¿Es el rawdogging una respuesta contracultural?
En el ámbito cultural, el rawdogging puede ser interpretado como una respuesta a la queja predominante de los últimos años. En lugar de lamentarse sobre la burocracia, las largas filas o el agotamiento, algunos han decidido abrazar el sufrimiento de la pureza. Es una manera de denunciar el sobreconsumo de entretenimiento y, a la vez, buscar una forma de reconexión con el presente.
La cultura de Internet se ha visto inundada de memes que reflejan la lucha constante contra el estrés y la insatisfacción de vivir en un mundo saturado de estímulos. Y aquí surge otra pregunta: ¿Es este rawdogging simplemente otra forma de llamar la atención? A veces, parece que estamos fabricando dolor para tener algo que compartir en nuestras redes. “Mira cómo estoy aguantando esto en el avión, soy un verdadero guerrero”.
Eso es humorístico, pero también inquietante. ¿Estamos buscando reconocimiento o simplemente queremos compartir nuestras percepciones sobre la vida?
Reflexiones finales: un llamado a la autenticidad
Entonces, al final de nuestra travesía de recordar lo que significa rawdogging, debemos preguntarnos: ¿Es realmente esta autenticidad lo que buscamos? ¿O es solo una manera de demostrar cuán duros somos a través del sacrificio desmedido?
Al final de cuentas, en este mundo tan confuso y contradictorio, el rawdogging podría ser un intento noble de tocar un punto genuino y humano: vivir sin distracciones, reflexionar, sentir, existir. Pero no olvidemos tampoco la importancia del autocuidado y la búsqueda de un equilibrio. No se trata de renunciar al placer o a la comodidad simplemente para demostrar que podemos. Lo que realmente se necesita es una mezcla de autenticidad y sensatez.
Y recuerden, la próxima vez que estés atrapado en un vuelo, saca ese libro, ve esa serie y disfruta de tu café con leche. Quizás el verdadero rawdogging sea un poco de equilibrio entre tener la fuerza para aguantar y la libertad para disfrutar. ¡Salud por eso!
¿Te ha gustado este artículo sobre el rawdogging? Déjanos tus comentarios y comparte tus experiencias con nosotros. Porque al final del día, la verdadera aventura es vivirla juntos.