En la historia de la tecnología y las redes sociales, pocos nombres resuenan tan poderosamente como el de Mark Zuckerberg y su creación, Facebook. Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué pasó con los otros fundadores que estuvieron allí desde el principio? Eduardo Saverin, Dustin Moskovitz, Andrew McCollum y Chris Hughes son nombres que a menudo quedan en la sombra del éxito monumental de Zuckerberg, pero su trayectoria es igualmente fascinante. Este artículo te llevará a un viaje por la vida de estos cuatro amigos de la Universidad de Harvard, explorando cómo pasaron de ser estudiantes a multimillonarios, y el impacto que han tenido en el mundo actual.
La chispa inicial: unos jóvenes innovadores en Harvard
Déjame llevarte de regreso a principios de los años 2000, concretamente al dormido campus de Harvard. ¿Recuerdas esos días de universidad, cuando los mayores problemas eran las resacas de las fiestas del viernes y las entregas de trabajos? Zuckerberg, Saverin, Moskovitz, McCollum y Hughes estaban en el mismo barco, aunque su travesía iba a dar un giro que ni ellos mismos podían imaginar.
Todo empezó con un sitio web llamado Facemash, diseñado por Zuckerberg, donde los estudiantes podían clasificar a sus compañeros según su atractivo. Suena un poco como un episodio de “Black Mirror”, ¿verdad? Pero estaba lejos de ser un éxito académico. Tras la intervención de las autoridades de la universidad, Zuckerberg cambió de rumbo y, con la ayuda de sus amigos, creó TheFacebook en 2004. Al principio, era solo una red social para estudiantes de Harvard, pero rápidamente se expandió a otras universidades y, eventualmente, al mundo entero.
El camino de los fundadores: ¿qué pasó después?
Eduardo Saverin: el primer inversor y su vida en Singapur
¿Sabías que Eduardo Saverin fue uno de los primeros inversores en Facebook? Con su capital inicial de $1,000, seguido de otro aporte de $18,000, Saverin se convirtió en un pilar fundamental para que Facebook despegara. Sin embargo, todo cambió en 2005. Según la película «The Social Network», Zuckerberg redujo su participación en la empresa, lo que provocó que Saverin se alejara.
Esa es una historia clásica de traición, ¿no crees? A pesar de ello, Saverin no se quedó de brazos cruzados. Tras dejar Facebook, se trasladó a Singapur y se convirtió en un exitoso inversor de riesgo, apoyando diversas startups, como la aplicación Qwiki. En 2022, su fortuna era de $10,600 millones, y ahora se estima que alcanza los $28,000 millones. Sin duda, no está nada mal para alguien que se mudó a un lugar tan amigable como Singapur, donde, entre otras cosas, se pueden disfrutar de los mejores restaurantes y autos de lujo.
Dustin Moskovitz: el joven multimillonario y filántropo
Moskovitz se quedó un poco más en la batalla que Saverin, pero eventualmente también decidió tomar un camino distinto. Tras ayudar a escalar Facebook hasta alcanzar los 200 millones de usuarios, Moskovitz dejó la empresa en 2008 para cofundar Asana, una herramienta para la gestión de proyectos. ¿A quién no le gustaría tener un as bajo la manga para organizar su vida, especialmente con tantos amigos haciéndose multimillonarios?
No solo eso, sino que en 2012 se convirtió en el multimillonario más joven del mundo. Dicen que el dinero no compra la felicidad, pero Moskovitz parece llevar una vida sencilla. A menudo, lo puedes ver pedaleando su bicicleta por las calles de San Francisco y volando en vuelos comerciales. Tal vez, solo tal vez, tiene razón en que la clave de la felicidad es mantenerse humilde y recordar sus orígenes.
Andrew McCollum: de diseñador a inversionista
Si alguna vez te has preguntado quién diseñó la primera interfaz de Facebook, la respuesta es Andrew McCollum. Un hombre que dejó sus estudios para unirse al imperio en ciernes. Sin embargo, no fue long-term. En 2006, regresó a Harvard para completar su educación. ¡Vaya giro! ¿Te imaginas volver para dar clases después de haber sido parte de algo tan monumental?
McCollum ha labrado su propio camino como inversor de riesgo y CEO de Philo, un servicio de contenido bajo demanda. A sus 41 años, ha dejado una huella en el campo de la tecnología, pero también ha aprendido a vivir con la presión que surge al estar en el círculo de los gigantes tecnológicos.
Chris Hughes: de portavoz a activista político
Por último, pero no menos importante, está Chris Hughes. Aunque tuvo su parte de protagonismo en los primeros años de Facebook, lo que realmente se destaca es su papel en la campaña de Barack Obama en 2008. Su habilidad para conectar a la gente lo llevó a trabajar en el lanzamiento de BarackObama.com. Esa capacidad de acercar a las personas ha sido una constante en su vida: desde Silicon Valley hasta el ámbito político.
Hughes es ahora un respetado activista político, y su fortuna se estima en $430 millones. Sin embargo, no se ha encerrado en su riqueza; sigue luchando por causas sociales y políticas. Un ejemplo de cómo se puede usar el éxito personal para el bien de la sociedad.
Reflexiones finales sobre el futuro
Mirando hacia atrás, es fascinante ver cómo un grupo de jóvenes, armados solo con su ambición y algunas líneas de código, lograron cambiar el mundo. Pero más allá de los números y el éxito, está el legado emocional que dejaron. Cada uno, a su manera, expresó que la vida no se trata solo de ganar dinero, sino de hacer conexiones y dejar un impacto duradero.
Aparte de sus historias individuales, la pregunta que queda es: ¿qué significa realmente el éxito para cada uno de nosotros? ¿Es tener una empresa que vale miles de millones o hacer algo que realmente importa? Tal vez la respuesta esté escondida en cómo estos fundadores, después de alcanzar la cima, decidieron usar su influencia y recursos.
Y así, mientras continúan sus vidas en sus respectivos caminos, seguimos viéndolos como ejemplo de que, a pesar de los altibajos de la vida, lo importante es seguir soñando, innovando y, naturalmente, no olvidar de dónde venimos. Quizá un día, tú también podrías ser el próximo gran innovador tecnológico. Solo mantén la mente abierta y, quién sabe, ¡tal vez sea el momento de tener una idea brillante mientras disfrutas tu café de la mañana!