La vida está llena de sorpresas, ¿no? Tomemos, por ejemplo, a Corea del Sur, un país que durante años ha sido sinónimo de tecnología de punta, dramas de televisión que nos hacen reír y llorar, y delicioso kimchi. Pero ahora, se encuentra en otra encrucijada: un cambio demográfico significativo que lo ha llevado a convertirse en lo que la ONU denomina una sociedad «superenvejecida». A medida que más del 20% de su población ha superado los 65 años, el país enfrenta una realidad desafiante que plantea cuestiones sobre el futuro y la sostenibilidad.

Un vistazo a la realidad actual

Imagina caminar por las calles de Seúl y ver a una gran cantidad de personas mayores compartiendo sonrisas y charlas. Esa es una visión cada vez más común en el sur de Corea. Según los informes del Ministerio del Interior surcoreano, un impactante 20% de su población tiene 65 años o más, lo que se traduce en aproximadamente 10,24 millones de habitantes. Desde 2008, esta cifra se ha duplicado. ¿No es asombroso pensar en cómo el tiempo pasa rápido y la vida evoluciona?

Imagen de Corea del Sur

Un país en crisis: la baja natalidad y el envejecimiento

La combinación de la baja natalidad y el rápido envejecimiento de la población es una mezcla explosiva. De hecho, Corea del Sur tiene la tasa de natalidad más baja de cualquier país desarrollado. Ahora, para poner esto en perspectiva, imagina que un día decides no tener hijos. Está bien, son decisiones personales, pero ¿cuántos de nosotros realmente pensamos en el impacto a largo plazo de esa elección?

Este bajo índice de natalidad ha llevado a sentar las bases de esta situación. Piensa en ello. Consumimos más café que nunca, pero al parecer no estamos en modo de «family club». Si ya te has hecho esta pregunta, me gustaría saber: ¿realmente es todo por el trabajo y las responsabilidades? O quizás también por el creciente costo de la vida y la búsqueda interminable de éxito. Cada vez más jóvenes surcoreanos eligen centrarse en sus carreras antes que en establecer una familia.

Cómo funciona la clasificación de la ONU

La ONU clasifica a los países según el porcentaje de personas mayores de 65 años. Aquellos que ostentan un 7% son considerados «sociedad en envejecimiento», un 14% son sociedades envejecidas y, ¿adivinen qué? ¡Más del 20%, como Corea del Sur, son «superenvejecidas»! Tener este tipo de estadísticas no puede ser trivial, ya que impacta en políticas sociales, salud, economía y, por supuesto, en la vida cotidiana.

La vida de los mayores: ¿Una carga o una bendición?

Ahora que tenemos una idea clara de los números, es hora de hacer una pausa y reflexionar. Mientras nos enfrentamos a esta nueva realidad, es importante considerar las experiencias de las personas mayores. ¿Cuántas veces hemos escuchado que los ancianos son simplemente una carga para la sociedad? Esa narrativa necesita una revisión.

Imagina a tu abuela hablando sobre el pasado, contándote historias de su juventud, sus travesuras, ¡incluso cómo conoció a tu abuelo! Esa mezcla de sabiduría, experiencia y amor es un tesoro que, lamentablemente, muchas veces se pasa por alto. La provincia de Jeolla del Sur, donde el 27,18% de la población supera los 65 años, es un claro ejemplo de cómo las personas mayores pueden ser la columna vertebral de la comunidad.

¿Y qué pasa con las políticas del gobierno?

En junio de este año, el expresidente Yoon Suk-yeol declaró una «emergencia demográfica nacional» y se comprometió a activar un programa exhaustivo para fomentar la natalidad. ¡Por fin alguien dice lo que muchos hemos estado pensando! Con planes para crear un Ministerio de Población, se están gestando estrategias para abordar no solo la natalidad, sino también el envejecimiento y las políticas migratorias.

Esto me recuerda a un amigo que solía decir: «Para mantener una máquina en movimiento, tienes que asegurar que cada rueda esté bien lubricada». Y, de hecho, el mantenimiento de esa máquina requiere esfuerzo, interés y, claro, recursos.

Las provincias: ¿Quedándose atrás en el desarrollo?

A medida que discutimos el envejecimiento en Corea del Sur, también deberíamos prestar atención a las distintas dinámicas regionales. Mientras que Jeolla del Sur se enfrenta a un aumento en la población anciana, Sejong, por ejemplo, tiene solo un 11,57%. Quiero decir, ¿qué orden de la naturaleza es este? Puede que aquí veamos un patrón de migración hacia las ciudades, en busca de oportunidades y mejores condiciones de vida, dejando atrás a la población mayor en las zonas rurales.

La búsqueda de soluciones innovadoras

No hay duda de que, como sociedad, debemos repensar nuestras estrategias. Las tecnologías emergentes, como la telemedicina y los servicios digitales, pueden jugar un papel vital en el desarrollo y bienestar de nuestras comunidades mayores. Por ejemplo, servicios de asistencia virtual, que conectan a los mayores con médicos desde la comodidad de su hogar. Recuerdo una vez en un almuerzo familiar cuando mi primo le mostró a mi abuela cómo usar su teléfono inteligente. ¡Era todo un espectáculo! La idea de que pueda pedir ayuda al instante a través de una aplicación es un paso hacia un futuro más prometedor.

Reflexionando sobre el futuro

Entonces, ¿qué nos espera en el futuro? A medida que el número de personas mayores aumenta, su bienestar se convierte en una responsabilidad colectiva. Como ciudadanos, debemos aceptar este desafío y ser empáticos con nuestros mayores. Con un enfoque renovado hacia la innovación, la educación y el apoyo social, podemos facilitar la vida de quienes han pasado más tiempo en este planeta.

A veces, siento que el mundo en el que vivimos no siempre está preparado para adaptarse a los cambios. La vida puede parecer una montaña rusa llena de sorpresas, desafíos y giros inesperados. ¿Pero no creen que eso es lo que hace que la vida sea tan emocionante?

La voz de la experiencia

Ser parte de una sociedad superenvejecida no debe ser motivo de preocupación perpetua. En cambio, podemos considerar cómo enriquecer nuestras comunidades y aprender de aquellos que han vivido más que nosotros. A través de sus historias, podemos descubrir caminos hacia una sociedad más inclusiva, donde los ancianos se sientan no solo escuchados, sino también valorados.

Conclusión: Caminando juntos hacia un futuro más brillante

En resumen, Corea del Sur está enfrentando una realidad demográfica sin precedentes, marcado por un 20% de su población mayor de 65 años. Es hora de reflexionar sobre cómo ser diseñadores de un futuro donde cada generación, desde los más jóvenes hasta los más viejos, pueda coexistir en armonía. Después de todo, la vida no es solo sobre la cantidad de años que uno vive, sino sobre cómo hacemos de esos años algo significativo.

Entonces, ¿estás listo para unirte al movimiento y enfrentar la realidad de nuestra sociedad superenvejecida? Porque en el fondo, todos estamos en esto juntos.