La temporada festiva está repleta de delicias culinarias, brindis y, seamos sinceros, un exceso de comida que hace que cada año prometamos (sí, otra vez) cuidar nuestra alimentación. Pero, ¿realmente estamos solos en esta lucha contra los kilos de más? Este es un dilema que muchos enfrentamos. En este artículo, hablaremos de las recomendaciones de expertos sobre cómo disfrutar de las fiestas sin que nuestras cinturas se sientan como si hubieran sido atrapadas en una trampa.
El festín navideño y sus consecuencias
¿Quién no ha pasado por esa experiencia en la que, después de un almuerzo familiar, te sientes tan lleno que podrías rodar por el suelo? No es solo una sensación, es una realidad calórica. Durante la temporada navideña, es común que entre comidas de empresa y celebraciones familiares recojamos entre 2.000 a 2.500 calorías en una sola jornada. Para poner esto en contexto, es como si tu cuerpo estuviera haciendo un maratón gastrónomo, pero en la dirección equivocada.
Según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), idealmente deberíamos mantener nuestras ingestas calóricas festivas en un rango del 30% de nuestras necesidades diarias, lo que se traduce a 450-540 Kcal para las mujeres y 600-750 Kcal para los hombres. Ahora, ¿quién puede pensar en eso mientras saborea un delicioso turrón?
Estrategias para no sucumbir
La buena noticia es que no necesitas convertirte en un monje ascético durante la Navidad. No está de más disfrutar de esos manjares, pero hacerlo con un poco más de conciencia puede hacer maravillas. He aquí algunas estrategias que te permitirán disfrutar de las fiestas sin que tu báscula te dé un grito de auxilio.
Aumenta tu Actividad Física
La primera regla de oro: mueve más, come menos. Esto no significa que debas darte una paliza en el gimnasio; a veces, pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia. ¿Te has fijado en lo que hacemos en esas fiestas? Nos sentamos, hablamos, comemos, y luego repetimos. ¡Es hora de cambiar eso!
Movimientos simples como caminar más, subir escaleras en lugar de tomar el ascensor, o incluso levantarte cada hora y dar una vuelta por la habitación pueden contribuir mucho. Según Diego Hualde, graduado en Ciencias de la Actividad Física, esto se traduce en activar el NEAT (Not Exercise Activity Thermogenesis, o gasto calórico de actividades que no son ejercicio formal). Al igual que las abuelas que se mueven de un lado a otro en la cocina durante toda la tarde, todos podemos intentar hacer que nuestras acciones cotidianas cuenten.
La magia de las «minipíldoras» de ejercicio
La Organización Mundial de la Salud ha sugerido que podemos implementar pequeñas dosis de ejercicio en nuestro día a día. Hablo de esas «minipíldoras» de 10 a 15 minutos de caminata que puedes integrar fácilmente en tu rutina. Así que la próxima vez que tengas un recado que hacer, ¡hazlo a pie! Créeme, tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán. En mi experiencia personal, una pequeña caminata después de las comidas me ha ayudado a sentirme más liviano. A veces, solo necesitamos un empujón.
No te Saltes el Desayuno… pero cuida lo que comes
Quizás la mayor tentación durante las festividades sea acabar con un tipo de desayuno que más parece un festividad de carbohidratos. Muchos caemos en la trampa de los bollos, galletas y otros dulces nada saludables. Pero como bien destaca el nutricionista Javier Fernández Ligero, la clave está en la calidad de la comida que elegimos.
¿Qué debo comer?
Optar por opciones que incluyan proteínas de calidad (como huevos y carnes magras) y grasas buenas (piensa en aguacate y pescados azules) puede hacer una gran diferencia. La idea es romper el ayuno matutino de una manera que beneficie a nuestro metabolismo en lugar de frustrarlo.
En vez de lanzarte a por los cereales azucarados, ¡hazte un revuelto de huevos con aguacate! Esta opción, aunque suena simple, no solo es deliciosa, sino que también te mantendrá saciado durante más tiempo. Recuerda, queremos evitar esos picos de insulina que nos dejan sintiéndonos como si hubiéramos hecho un montaña rusa de energía.
Ojo con el Ayuno Intermitente
Hablemos un poco sobre el ayuno intermitente. Tal vez hayas oído hablar de él, pero ¿es para todos? Para no abrumarte, aquí te doy una idea básica. Existen diferentes formas de ayuno, como el 12/12 (12 horas de ayuno y 12 horas para comer) que es una buena manera de empezar. ¿Quién no puede esperar hasta las 8 de la mañana para pasar al siguiente desayuno?
Sin embargo, el verdadero truco aquí no es solo ayunar, sino qué comes durante tus períodos de ingesta. Si decidimos romper el ayuno con un festín de alimentos poco saludables, es como intentar arreglar un coche con un martillo. Además, recuerda que los alimentos grasos proporcionan energía duradera y mantienen estables tus niveles de azúcar en sangre. No solo serás más feliz, sino también más saludable.
¿Debería hacerlo?
Siempre es recomendable consultar a un especialista antes de comprometernos a un cambio drástico en nuestros hábitos alimenticios. Pero, por mi experiencia, escuchar lo que el cuerpo necesita puede hacer maravillas, sin importar si estás celebrando la Navidad, el Año Nuevo o simplemente un miércoles.
Mantén el Control de la Glucosa
Ya hablamos sobre lo que ingerimos, pero también sería útil hacer un chequeo más profundo sobre los niveles de glucosa en la sangre. Este es otro punto que enfatiza Javier Fernández Ligero. La calidad de los nutrientes es vital, así que asegúrate de que lo que comes no solo sepa bien, sino que también aporte valor nutricional. Estamos aquí para alimentar nuestros cuerpos, no para hacerles un daño a largo plazo.
Esto nos lleva de nuevo a la importancia de una buena elección de alimentos y de la moderación. ¿Alguien ha dicho buffet? En la medida de lo posible, intenta servirte una porción más pequeña y optar por una mezcla balanceada de grupos alimenticios. ¡Un poco de todo es la clave!
Conclusión: Disfruta Sin Remordimientos
Para concluir, no hay necesidad de vivir estas fiestas con miedo a engordar. Las fiestas deben ser un momento de alegría, de compartir, de hacer esos recuerdos imborrables con amigos y familia. Simplemente hay que tener en cuenta algunos de estos consejos y ser un poco más consciente de nuestras decisiones.
Recuerda que la actividad física no es solo algo que hacemos en el gimnasio; puede ser parte de nuestra vida diaria. Dale la bienvenida al movimiento. Y cuando se trate de comida, opta por lo que realmente nutre tu cuerpo.
Espero que encuentres útiles estos consejos en tu camino hacia unas festividades más saludables y conscientes. ¿Listo para enfrentarte a las mesas festivas con un nuevo enfoque? ¡Yo también! Disfrutemos de la comida, la compañía y, sobre todo, de nuestro propio bienestar. ¡Felices fiestas y buena suerte con esos propósitos!
Espero que este artículo cumpla con tus expectativas y que encuentres una buena combinación de información relevante y amena. Si necesitas ajustar algo o añadir más detalles, ¡estaré encantado de ayudarte!