La década de los 80 fue un periodo de efervescencia no solo en la música, sino también en la cultura popular en muchas partes del mundo. En España, particularmente en las grandes ciudades, la Movida se convirtió en un fenómeno que impactó y sorprendió. Pero, ¿sabías que en Galicia también había vida más allá del vibrante movimiento madrileño? Sí, lo creas o no, en la periferia también hubo una resistencia musical que merece toda nuestra atención. En este artículo, exploraremos el fascinante mundo del underground gallego a través del análisis del nuevo libro de Fernando Fernández Rego, Anos 80. Movida, Atlantismo, vangardismo, underground (Galaxia, 2024), y descubriremos más sobre las bandas que, a pesar de pasar desapercibidas en muchos relatos históricos, dejaron una huella imborrable en el panorama musical español.

¿Qué hay detrás de la Movida?

La Movida madrileña, con su explosión de color, libertad sexual y música enérgica, puede haber sido la cara visible de una lucha cultural en la España postfranquista, pero no fue el único escenario en el que esta lucha se desarrolló. A menudo, se ha relegado a Galicia a un segundo plano, mostrándola prácticamente como un apéndice de la escena viguesa, que a su vez se consideraba un eco lejano de lo que ocurría en Madrid. Sin embargo, como nos explica Fernández Rego, aquí también se gestaba algo único. “En realidad, quise escribir casi una historia de la contracultura en la comunidad”, me cuenta mientras hojeo su libro, que es al mismo tiempo un homenaje y un análisis de la creatividad y la resistencia gallegas en los años 80.

Un paisaje diverso lleno de matices

Es fascinante ver cómo el autor desglosa la historia musical de Galicia con un enfoque que va más allá de los clichés habituales. La narración no se centra únicamente en el rock, sino que abarca la videocreación, la literatura clandestina y los fanzines, abriendo así una ventana a un mundo creativo que fue, en palabras de Rego, “la punta del iceberg”. ¿Cuántas veces hemos dado por sentado que lo que sucedía en el centro era lo único que importaba? La historia de la música gallega de los 80 nos demuestra que los grandes relatos generalmente omiten tesoros escondidos.

La calidad de lo cotidiano: Fanzines y política en la música

Es verdad, mucho se ha dicho sobre la falta de contenido político en la música que emergió en la región. “Las letras son naíf, muchas veces no superan el tópico de sexo, drogas y rock & roll” – ¿te resulta familiar esta descripción? Pero claro, hay excepciones dignas de mención. Os Resentidos y su conexión con causas sociales o el irreverente mensaje de los Desvirgheitors sobre los problemas de su tiempo nos demuestran que la música también puede ser una herramienta poderosa de protesta y conexión.

La interacción entre música y contexto social

La historia no se limita a melodías pegajosas. En las palabras de Fernández Rego, el rock de la reconversión industrial y el rock de la posdictadura nos cuentan mucho más sobre una sociedad en transformación. A menudo, esas canciones que parecen simples reflexionan una realidad más profunda, ¿no te parece? La música se entrelaza con el entorno social, creando una red de conexiones que va mucho más allá de lo que parece en la superficie.

Bandas que han quedado en el olvido

Al leer el libro de Fernández Rego, es fácil perderse entre las menciones a bandas que han caído en el olvido. A veces pienso en ellos como héroes anónimos, esos que están dispuestos a rasgarse las cuerdas vocales en un bar oscuro mientras la multitud no les presta atención.

Voces de ultratumba: Pioneras del feminismo

Tomemos como ejemplo a Voces de ultratumba, fundadas en 1984 y que, curiosamente, estaban formadas enteramente por mujeres. ¿Te imaginas el contexto de hacer música en una época en la que ser una mujer reconocida en la industria era casi una rareza? Después de todo, fue una época en la que las voces femeninas eran a menudo pasadas por alto en favor de los hombres. Pero estas chicas decidieron no rendirse y fundaron su propio espacio, que fue finalmente rescatado por Ferror Records.

Extrema Unción: El pop desde la aldea

Además de las bandas femeninas, también está Extrema Unción, que aportó una visión particular del pop desde una aldea en Vedra. Si creías que el talento solo habitaba en las ciudades, este grupo te desmontará esa idea. Grabaron varias maquetas, actuaron en la Televisión de Galicia y, aunque quizás no sonaban como Siniestro Total, sí tenían su propio estilo que mezclaba lo cool wave con toques pospunk.

Sindikato Agrario: Agropunk y sus delirantes melodías

Y no podemos olvidar a Sindikato Agrario. Autodefinidos como agropunk, jugaban con ritmos experimentales y melodías que desafiaban el género. Este grupo de Lugo se arriesgó a ser distinto en un contexto donde casi todos los demás se dejaban llevar por las tendencias de la época.

Música como testigo de una época

Lo que se puede extraer de la obra de Fernández Rego es que la música no es solo un entretenimiento; es un testimonio de su tiempo, un reflejo del espíritu de una generación que buscaba ser escuchada. Cada banda, cada letra y cada melodía cuenta una historia, muchas veces olvidada o ignorada. Sin embargo, en este libro, esas historias cobran vida.

La lucha por ser reconocidos

Es inevitable preguntarse: ¿qué pasaría si estas bandas hubiesen tenido más visibilidad? ¿Hubiesen cambiado la narrativa musical de España? La historia siempre está repleta de “¿y si…?”. Podríamos imaginarnos un mundo en el que la música gallega no estuviese simplemente alineada con el movimiento madrileño, sino que hubiera tenido su propia voz, singular y poderosa.

Un legado que trasciende el tiempo

Las maquetas y discos de muchas de estas agrupaciones están escondidos en las catacumbas de Internet, esperando ser redescubiertos por nuevas generaciones. El trabajo de Fernández Rego nos recuerda que la industria independiente gallega fue crucial para el desarrollo de un entramado musical que, aunque quizás no sea masivo, es valioso y auténtico.

La reivindicación del underground

Finalmente, la conclusión que podemos extraer es que este libro no solo busca ofrecer una crónica de lo sucedido en Galicia, sino que también es una reivindicación del underground. Las palabras de Rego resuenan, “todos mis libros son en el fondo una reivindicación del underground”. Y, con razón, porque a veces, esos “perdedores” en la historia son los verdaderos ganadores, al mantener viva la llama de la creatividad.

Reflexionando sobre el pasado y el presente

Ahora que hemos recorrido este fascinante mural de la música gallega de los años 80, es momento de reflexionar. ¿Cómo podríamos cambiar nuestra percepción de la historia? Quizás el primer paso es abrir nuestra mente y escuchar lo que no se ha escuchado. Es posible que haya sonidos que aún no han sido revelados, historias aún no contadas.

La importancia de reconocer lo marginal

Al final del día, reconocer el valor de lo marginal es esencial para comprender cómo se ha formado la cultura actual. Vivimos en un tiempo en el que a menudo celebramos lo mainstream, lo reconocido. Pero, ¿cuántas joyas ocultas yacen todavía en el olvido? Así que la próxima vez que escuches una canción, recuerda que detrás de ella hay una historia que merece ser contada.

Un llamado a la acción

Si has llegado hasta aquí, tal vez te animes a buscar esos discos o incluso a visitar algún rincón de la internet donde aún se resguarden aquellas grabaciones. Permítete la aventura de explorar lo desconocido, de redescubrir lo que alguna vez fue y que aún resuena en el presente.

El futuro de la música gallega

La música gallega está más viva que nunca, y es nuestra responsabilidad continuar la conversación. Puede que hoy no existan las mismas circunstancias que en los años 80, pero el espíritu de esa época todavía puede inspirar nuevas formas de expresión. Una vez más, el underground gallego nos invita a mirar hacia atrás para poder proyectar un futuro donde la diversidad y la autenticidad sean los protagonistas.

¿Te atreverías a dar el primer paso en esta aventura musical?