¡Hola, comunidad de creadores! Si alguna vez has subido un vídeo a Instagram y te has preguntado por qué algunos parecen brillar más que otros, no estás solo. En el reciente Q&A realizado por Adam Mosseri, CEO de Instagram, se reveló un aspecto interesante que afecta a la multitud de creadores que, como tú y como yo, se esfuerzan por generar contenido atractivo.

El dilema de la calidad de los vídeos en Instagram

Cuando publicas un vídeo en Instagram Reels, imagina que es como entrar en una gran fiesta. Algunos vídeos llegan con un traje de gala y son atendidos bien, mientras que otros llegan en chándales y no reciben ni una mirada. Mosseri confirmó que la calidad de los vídeos está relacionada con su rendimiento; es un juego de visitas. “En general, queremos mostrar el vídeo de mayor calidad que podamos”, dijo Mosseri en una historia reciente.

Pero aquí está la trampa: si un vídeo no genera suficientes visualizaciones de manera inicial, Instagram lo degrada a una calidad inferior. ¡Vaya dilema! Es como si hubiera un club exclusivo de vídeos que solo los populares pueden disfrutar. ¿Y los creadores menos conocidos? Ellos quedan en la penumbra, luchando por conseguir visibilidad y calidad simultáneamente.

La influencia de los grandes creadores

Si alguna vez has sentido envidia (y ser sincero es clave aquí), has visto cómo algunos influencers parecen tener un estatus VIP en la plataforma. Su secreto: una multitud de seguidores que garantizan que sus vídeos tengan altas tasas de visualización. Ahora, ¿qué pasa con los pequeños creadores? La respuesta, triste pero cierta, es que el sistema de Instagram se inclina a favorecer a aquellos que ya tienen gran presencia en la red.

Tú moriste al ver esa comparación, ¿verdad? Porque, seamos honestos, tú y yo sabemos que la viralidad no siempre equitativa. Imagina a un grupo de amigos jugando a las cartas; siempre hay un par que tienen las mejores manos mientras que los demás solo tratan de salir adelante. Esa es la realidad en el mundo del contenido.

La búsqueda de la viralidad: ¿realmente hay una fórmula mágica?

Es un misterio universal: ¿cómo vuelves un vídeo viral? Ahora bien, sabemos que no hay fórmula mágica. La viralidad es caótica. Hay técnicas y trucos que puedes seguir, pero no hay garantía de que funcionen en cada ocasión. A veces, el mejor contenido desaparece en el vasto océano de las redes sociales, mientras que un vídeo hecho con prisa se convierte en un fenómeno.

Mosseri reafirmó que, a pesar del sentimiento de desigualdad, el contenido sigue siendo el rey. «La calidad parece ser mucho más importante para el creador original…», dijo Mosseri, lo que significa que si de verdad tu contenido capta la atención, podría superar el vacío de la calidad inferior.

El dilema de la calidad

Tomemos un momento para reflexionar: ¿debería una plataforma como Instagram tener tanto control sobre la calidad del contenido que producemos? Es una pregunta válida. Imagina que eres un artista y pintas una obra maestra, pero solo la exhiben en una zona con poca luz. Podrías tener la habilidad, el talento y la idea brillante, pero eso no sería visible para los ojos del mundo.

Por otro lado, Mosseri argumenta que la calidad de visualización puede no ser tan relevante como pensamos. Según él, el impacto principal depende más de lo que hay en el vídeo que de cómo se ve. Irónicamente, la calidad puede ser más significativa para el creador que para el espectador promedio. ¿Triste pero cierto, no?

Invertir en contenido: ¿vale la pena?

Si alguna vez te has preguntado si vale la pena gastar dinero en equipo de calidad —como una cámara decente, un buen micrófono o software de edición eficiente— puede que ahora tenga un poco más sentido. Si bien la improvisación y la creatividad son importantes, la percepción de calidad también cuenta.

Recuerdo cuando decidí invertir en un buen micrófono para mi canal de Youtube. Al principio pensé que era un gasto innecesario, pero desde entonces, he recibido comentarios de cómo mi contenido suena mucho mejor. Fue como tener un show de talento en una sala de conciertos frente a un público que realmente puede escuchar lo que estás diciendo. ¡El éxito se siente mucho más delicioso!

La necesidad de diversificación

No podemos olvidar que, aunque Instagram es una gran plataforma, la diversificación es clave. Nunca pongas todos tus huevos en una sola canasta (lo dice la abuela, y ella siempre tiene razón). Crear contenido también en otras plataformas como YouTube, TikTok o incluso tu propio blog puede abrirte puertas. Así eres tú quien empieza a controlar el cómo, el dónde y el cuándo de tu contenido.

La culpa del algoritmo: ¿es realmente el culpable?

Si hablamos de la «culpa» del algoritmo, también es importante reconocer que los algoritmos son simplemente herramientas. Ellos hacen lo que los humanos (en este caso, los ingenieros de Meta) han diseñado para hacer. No tienen emociones ni intenciones maliciosas. A veces, sin embargo, las decisiones que se toman parecen de esa manera, especialmente para los creadores que se esfuerzan por ser vistos.

Claro, la gestión de contenido en plataformas como Instagram y Facebook no es tarea sencilla. En 2023, se publicaron 4000 millones de reproducciones diarias en Facebook. ¡Eso es un mar de contenido! El sistema tiene que ser eficiente o, de lo contrario, nos quedamos sin espacio.

Entonces, ¿cómo enfrentamos este desafío como creadores? Aceptando que la evolución del algoritmo es algo que debemos aprender a manejar en lugar de permitir que nos desanime.

Lecciones aprendidas

  1. Confiar en tu contenido: A veces, puedes tener un gran contenido que simplemente no está recibiendo la atención que merece. No te desanimes, sigue creando y experimentando.

  2. Mantén la calidad: Ahora que conoces cómo funciona el juego, es importante ser consciente de la presentación. Si puedes, invierte un poco en mejorar la calidad de tu contenido.

  3. Diversidad es tu amiga: Explora diferentes plataformas y formatos. No te limites solo a Instagram. Abre nuevos caminos, tal vez incluso colabora con otros creadores.

  4. No te olvides de la diversión: La creación de contenido debería ser una experiencia placentera. Recuerda por qué comenzaste en primer lugar. Diviértete en el proceso y deja que eso brille a través de tu trabajo.

Reflexiones finales: ¿donde queda la equidad en la viralidad?

La calidad de los vídeos en Instagram y su relación con la viralidad ciertamente provoca reflexiones profundas sobre cómo se consume CREACIÓN DE CONTENIDO en la era moderna. Mientras los grandes creadores obtienen ventaja gracias a su popularidad, queda la esperanza de que los pequeños creadores puedan aún encontrar su espacio y brillar.

En el fondo, la pregunta sigue en pie: ¿es este sistema justo? La respuesta depende de muchas variables, desde el esfuerzo personal hasta la capacidad de innovar. Siempre habrá un capricho en el algoritmo, pero con una mentalidad abierta y estrategias adecuadas, cualquier persona apasionada por la creación de contenido podrá encontrar su camino.

Así que, la próxima vez que subas un vídeo y te detengas a analizar los números, recuerda que no todo se trata de las vistas. A veces, lo que realmente importa es el viaje que recorres como creador. ¡Mucho ánimo y a seguir creando!