En un mundo donde los elementos parecen haberse soltado de sus ataduras, el año 2023 ha sido un verdadero espectáculo de desastres naturales en España. No es la primera vez que escuchamos sobre inundaciones, sequías o tormentas, pero este año ha dejado marcas profundas en la economía y, sobre todo, en la vida de muchas personas. Con cifras impactantes que casi parecen sacadas de una película de suspenso, la realidad es que los desastres naturales han costado a nuestro país unos 4.450 millones de euros, un aumento asombroso de 53,45% en comparación con el año anterior. Así que, ¿estás listo para adentrarte en este informe que parece más un guion de ciencia ficción que una crónica de la vida real?
Las cifras no mienten: un golpe al corazón económico
Según el Observatorio de Catástrofes de la Fundación AON, el mordisco que las catástrofes han dejado en nuestro Producto Interior Bruto (PIB) se traduce en una merma de unos 1.879 millones de euros. ¿Te imaginas lo que podríamos haber hecho con esa cantidad? Podríamos haber construido más hospitales, escuelas o, simplemente, haber disfrutado de unas buenas vacaciones (que ya sería todo un logro en estos tiempos). Pero, volviendo a la trágica realidad, Pedro Tomey, presidente del observatorio, ha advertido que «todas estas estadísticas saltarán por los aires este año» debido a la Dana que asoló varias regiones.
La Dana y sus consecuencias
Hablando de la Dana, también conocida como “gota fría”, fue un fenómeno atmosférico que azotó Valencia el pasado 29 de octubre. Banco de España estima que este evento le restará dos décimas al crecimiento económico para el cuarto trimestre del año, además de incrementar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en 0,15 puntos. Ya sea por informes de bancos o por las noticias de última hora en la televisión, la idea es clara: estamos en problemas.
Un desglose de los números que impacta
Si analizamos el impacto de los desastres en la economía de forma más detallada, encontramos un desglose que nos duele un poco más:
- 647 millones de euros en impacto directo por siniestros no asegurados.
- 827 millones de euros en impacto indirecto, que incluye las consecuencias colaterales de los desastres.
- 405 millones de euros en impacto inducido, que es un término muy sofisticado para hablar de consecuencias que no se ven a simple vista.
Los costes asegurados han sido igualmente alarmantes, alcanzando la considerable suma de 2.449 millones de euros. Es un hecho que las catástrofes no sólo afectan nuestro bolsillo directamente. ¿Realmente podemos darnos el lujo de ignorarlas?
El impacto en el campo y la seguridad alimentaria
Más del 50% de los costes asegurados de 2023 se atribuyen a Agroseguro, que, entre sequías y lluvias, ha tenido que hacer frente a una emergencia en el sector agrícola. ¿Te imaginas estar cultivando tu propio huerto y que en cuestión de días todas tus plantas queden aniquiladas? La ****sequía**** fue responsable del 31% de los daños, y las lluvias y granizo contribuyeron con el 29%. Como alguien que ama la agricultura, compartir esta experiencia es desgarrador. Las inundaciones, que se llevaron el 80% de los daños asegurados, no discriminaron, afectando a viviendas (44%) y sectores industriales (23%) en Valencia, Tarragona y Badajoz.
Cuando el campo sufre, no solo lo padecen los agricultores, también nosotros, quienes disfrutamos de un buen plato de verduras frescas o de un buen vino español. La cadena de suministro se ve interrumpida, y como resultado, los precios en el mercado se disparan. ¡Vaya juego cruel del destino!
Las empresas: un blanco fácil
Si pensabas que las empresas se librarían de los desastres, déjame quitarte esa ilusión. El impacto directo sobre las empresas que no contaban con seguro fue de 650 millones de euros, y eso llevó a un golpe adicional de 830 millones en la actividad económica de empresas vinculadas a la cadena de valor. ¿Alguna vez te has preguntado cuántas empresas han cerrado o han tenido que reducir su personal debido a desastres naturales?
En total, la reducción de las rentas empresariales y salariales en 2023 superó los 400 millones de euros, lo que se tradujo en una pérdida de 38,600 puestos de trabajo equivalentes a jornada completa. Aparentemente, la naturaleza tiene un sentido del humor retorcido, ¿verdad? ¿Es este el mundo en el que queremos vivir?
Las diez catástrofes más devastadoras del año
Hagamos un repaso rápido por las diez catástrofes más importantes del pasado año, porque, como dice el viejo refrán, «es mejor aprender de los errores»:
- Sequía en cultivos herbáceos: 421 millones de euros y un daño que afectó a las provincias cerealistas.
- Lluvias y granizadas estivales: 206 millones de euros.
- Gotas frías en Madrid y Toledo: 166 millones de euros.
- Inundaciones en Zaragoza: 82 millones de euros.
- Tormentas primaverales: 62 millones de euros.
Aun así, el verdadero golpe es la pérdida de vidas. En 2023, las catástrofes naturales se cobraron 37 vidas, cifra que, aunque alta, es inferior a la media de muertes registradas durante el siglo XXI. Alarmantemente, las altas temperaturas provocaron el 65% de las muertes, seguidas por inundaciones y vientos. Con la reciente Dana que causó 220 fallecimientos, es difícil no preguntarse: ¿dónde está la línea de defensa?
La resiliencia ante la adversidad
Es fácil llevarse las manos a la cabeza y pensar que todo está perdido. Pero como suele decirse, “después de la tormenta siempre llega la calma”. La resiliencia es un concepto que necesitamos abrazar, no solo en las comunidades afectadas, sino en toda la sociedad. Esto va más allá de esperar a que lleguen ayudas gubernamentales. Cada uno de nosotros tiene una parte que jugar: desde ser más responsables con el medio ambiente hasta estar mejor preparados para lo inesperado.
¿Te gustaría saber cómo puedes ayudar? La respuesta está más cerca de lo que piensas. Desde pequeñas acciones cotidianas, como donar a organizaciones que trabajan en la recuperación de desastres naturales, hasta hacer un uso más consciente de los recursos que tenemos a nuestro alcance, cuanto antes empecemos, mejor estará nuestro futuro.
Reflexión final
La realidad del 2023 ha sido un duro recordatorio de cuánto impactan los desastres naturales en nuestras vidas. Las cifras pueden ser frías y desalentadoras, pero detrás de cada número hay historias de personas que apenas lograron salir adelante después de perderlo todo. No estoy aquí para darte soluciones mágicas, porque la verdad es que el futuro se siente incierto.
Pero quizás, después de leer esto, salgas de aquí teniendo una nueva perspectiva. Después de todo, cuando se trata de manejar desastres, la mejor estrategia es prepararse y ser parte de la solución. Así que, ¡a ponernos las pilas y trabajar todos juntos para un futuro más resistente y empático!
P.D.: Si estás pensando en construir un refugio, recuerda que hasta los mejores arquitectos tienen que contar con un seguro. ¡No te olvides de protegerte!