En un mundo donde la adversidad suele obliga a la gente a doblarse como una caña de bambú, son pocos los que logran resistir la tormenta y salir todavía de pie. Este es el caso de Marc Roma, un joven de apenas 16 años que, tras un grave accidente en el motocross, ha encontrado la fuerza y la determinación para volver a caminar. En este artículo, exploraremos la vida de Marc, su historia de resiliencia y la tecnología que lo está ayudando a recuperar su movilidad, con un toque de humor y empatía, porque, al fin y al cabo, todos necesitamos una risa en medio de las dificultades.

¿Puede una caída en motocross cambiar tu vida para siempre?

¿Alguna vez has experimentado esa sensación de «me caí y ahora estoy en el suelo, esperando a que alguien me ayude»? Puede sonar trivial, pero para Marc, esa caída el 11 de mayo no solo fue un tropiezo en su carrera, sino un punto de inflexión en su vida. Al igual que muchos adolescentes, la adrenalina y la velocidad son su vida, pero nunca se imaginó que un día la velocidad lo llevaría a un giro drástico.

Marc era un niño que se subió a su primera moto a los tres años. ¡Tres años! ¿Qué estabas haciendo tú a esa edad? Tal vez jugando con bloques de construcción o arrastrándote por la casa, mientras alguien te decía que con cuidado no te lastimarías. Pero Marc decidió que sería un piloto de motocross, y desde entonces ha estado sobre ruedas. Sin embargo, un mal golpe durante una competencia lo dejó incapacitado de la cintura para abajo.

El accidente: un momento que lo cambió todo

El día de su accidente estaba compitiendo en el Europeo de motocross en Lugo. Un momento, escuchas el rugido de los motores, el viento en tu rostro y, de repente, solo el silencio. La caída lo dejó con una lesión en las vértebras T3-T4, resultando en una paraplejía. A esto le siguió un periodo de tres meses en el Instituto Guttmann, donde la realidad se hizo aún más palpable y dolorosa.

“Pasé un poco mal, me costaba estar contento, encontrar la motivación”, dice Marc, reconociendo que es normal sentirse desolado ante un cambio tan drástico. ¿Te imaginas? Pasar de ser un prometedor piloto de motocross a lidiar con un exoesqueleto y sesiones de fisioterapia. Pero Marc, a pesar de todo, siente que el accidente no le ha cambiado tanto la vida. ¿Cómo lo logra?

El papel de la tecnología en su recuperación

Si bien Marc ha enfrentado dificultades, tiene algo a su favor: la tecnología. En su proceso de rehabilitación, utiliza un exoesqueleto médico que le ayuda a re-aprender a caminar. Estas máquinas parecen sacadas de una película de ciencia ficción, pero son una realidad muy tangible. A pesar de ser un dispositivo complejo y costoso – alrededor de 80,000 euros – también hay esperanzas de que, en el futuro no tan remoto, surjan versiones más asequibles para el uso doméstico.

La start-up ABLE Human Notion, que surgió de la Universitat Politècnica de Catalunya, es parte fundamental en este proceso. Es como si la ciencia estuviera aliándose con Marc, brindándole no solo un cuerpo que lo ayude en su camino, sino una oportunidad para volver a experimentar la vida de pie. Cuando Enrique, su fisioterapeuta, lo ayuda a ajustar el exoesqueleto, se habla de resiliencia, no solo de la capacidad física, sino también de la mental.

¿Qué significa «aprender a caminar» de nuevo?

Te invito a reflexionar un momento: ¿qué harías si tuvieras que volver a aprender algo tan básico como caminar? Es un proceso que involucra mucho más de lo que parece. Para Marc, cada sesión con su exoesqueleto es un paso hacia la independencia. Con paciencia y esfuerzo, va superando cada desafío, y aunque un movimiento parezca sencillo, como mover una pierna, lo convierte en un pequeño triunfo personal. ¡Hablamos sobre el espíritu de un guerrero!

La vida diaria en Santa Maria de Merlès

La vida en una casa de campo, rodeada de naturaleza, es serena y hermosa, pero también presenta desafíos para alguien que se mueve en silla de ruedas. La familia Roma Romero ha tenido que hacer algunas adaptaciones en su hogar. ¡No es fácil navegar entre colinas y escaleras! Pero con ingenio y determinación, han logrado que el hogar sea accesible para Marc, quien se esfuerza día a día por llevar una vida normal.

Y hablando de normalidad, ¿quién dice que no se puede tener hobbies incluso en medio de la adversidad? Marc se ha hecho un amigo especial: la handbike, una bicicleta adaptada para moverse con las manos. Aunque ya no puede subirse a una moto, no ha dejado que su amor por la velocidad se apague.

Un nuevo enfoque: amigos y familia

Marc ha tenido el apoyo incondicional de su familia y amigos. «El accidente no me ha cambiado mucho la vida, la verdad… en casa me siento totalmente independiente». Las conexiones humanas son fundamentales en momentos así, y es notable cómo Marc, a pesar de su situación, se rodea de su círculo cercano sin hablar mucho del accidente. Esto es algo que todos podríamos aprender: la vida continúa.

Hay algo de magia en la amistad y la familia. A veces, esos momentos de compañía y apoyo emocional son más valiosos que cualquier tecnología moderna. Cuando una simple conversación o un gesto de cariño son suficientes para recordarte que no estás solo en este viaje. ¿Cuántas veces nos hemos ocupado tanto de nuestros problemas que olvidamos mirar a nuestro alrededor?

El Dakar: una fecha que marcó el futuro

Por supuesto, no se puede hablar del espíritu de Marc sin mencionar a su padre, Nani Roma, un reconocido piloto del Dakar. El Dakar es ese sueño dorado que muchos conductores persiguen, y aunque Marc no puede correr, su necesidad de velocidad se mantiene. Con la preparación para la próxima etapa del Dakar, que comenzará el 3 de enero, puedes imaginar sus nervios y la emoción de estar en contacto con el mundo que ama.

«Mis padres se pueden ir fuera unos días y no pasa nada», dice Marc, mostrando su independencia. Es una forma conmovedora de resaltar cómo, incluso en situaciones difíciles, el apoyo familiar puede convertir lo que parece un obstáculo en una mera complicación más a superar.

La esperanza de un futuro brillante

Mientras Marc va trabajando en su confianza y habilidades motoras con el exoesqueleto, está aprendiendo a aceptarse a sí mismo y a entender que la vida continúa. Con el tiempo, está claro que volverá a caminar solo, pero por ahora, cada pasito cuenta como una victoria.

La perseverancia es fundamental. Y aunque a veces a todos nos gustaría un botón de avance rápido en nuestra vida, aprender a sobrellevar esos pequeños contratiempos a menudo resulta ser el verdadero triunfo.

¿Te imaginas cómo se sentirá Marc cuando finalmente pueda dar un paseo sin asistencia? La felicidad será contagiosa, y es como si el cielo se abriera para él. Ya sea que esté compitiendo en una carrera de motocross o simplemente paseando por los campos, cada paso será una celebración de su valentía y determinación.

En conclusión, la historia de Marc Roma no solo trata sobre un accidente, sino sobre el poder de la resiliencia, la importancia del apoyo familiar y la promesa de la tecnología. Marc está aquí para recordarnos que, aunque las caídas y los obstáculos son parte de la vida, siempre podemos levantarnos, sacudir el polvo y seguir adelante. Su viaje es una lección para todos nosotros. ¿Te atreverías a seguir sus pasos?