Un día, mientras navegaba por el mar del contenido digital, me topé con un artículo que hablaba sobre un lugar que prometía ser el “jardín más hermoso que jamás hubiera sido visto”. Mi curiosidad fue captada de inmediato. ¿Quién no querría encontrar su pequeña puerta dorada, como Alicia en el País de las Maravillas? Así es como comenzó mi fascinación por The Newt in Somerset, un hotel que, lejos de ser un mero lugar donde descansar la cabeza, se presenta como un destello de lujo, naturaleza y sostenibilidad.
La belleza georgiana de hadspen house
Primero, dejadme ofreceros una pequeña introducción a la joya arquitectónica que es Hadspen House. Construida en el siglo XVII, esta mansión georgiana de piedra caliza de color miel es como un abrazo cálido después de un largo viaje. La casa está impregnada de historia y belleza natural, rodeada de un paisaje que parece haber sido pintado por un maestro del Renacimiento. El acceso a Hadspen House es a través de una avenida de hierba esponjosa, flanqueada por tilos majestuosos. Si tenéis suerte, puede que incluso veáis a un ciervo moverse entre la bruma matutina, como un personaje de una novela de Jane Austen.
Historias de un hogar antiguo
En 2013, el empresario sudafricano Koos Bekker y su esposa, Karen Roos, adquirieron esta casa, dándole una nueva vida. ¿Sabíais que anteriormente pertenecía a la familia Hobhouse desde el siglo XVIII? La historia familiar siempre tiene su peso, y el legado de la familia aportó una pizca de encanto a este lugar cuando se convirtió en el hotel que es hoy. Imagine por un momento: un hogar lleno de historias, de encuentros, de risas. No quiero parecer nostálgico, pero ¡quién no fantasea con un poco de historia en su alojamiento!
Un concepto revolucionario: agricultura regenerativa
Lo que hace que The Newt in Somerset sea realmente especial no es solo su hermosa fachada, sino su compromiso con la sostenibilidad y la agricultura regenerativa. Este principio implica que se busca mejorar el suelo y la biodiversidad de la finca, dejando el lugar incluso mejor de lo que se encontró. Hablando con Cameron Knee, el responsable de proyectos agrícolas del hotel, comprendí que la filosofía detrás de este lugar va más allá de cultivar alimentos; se trata de cultivar una conexión con la tierra. ¿No es lindo pensar que, a medida que disfrutas de una deliciosa comida en uno de sus restaurantes, estás apoyando prácticas que benefician al medio ambiente?
Una oferta gastronómica que deleita todos los sentidos
Algunas de las verduras y frutas que se sirven en los restaurantes del hotel son cultivadas en el propio terreno. Imagine probar un helado elaborado a partir de leche de búfala de la finca. ¿Quién puede resistirse a eso? Cameron me aseguró que el helado que produzcan es “el mejor del mundo”. Ahora no quiero entrar en una disputa sobre el helado, pero creo que podría darles una buena contestación: ¡rivalidades y debates sobre helados son lo que hacen girar la vida!
Los tres restaurantes del complejo, Botanical Rooms, Farmyard Kitchen y Garden Café, ofrecen un menú impresionante que cambia según la temporada y lo que la tierra tiene para ofrecer. Cada bocado cuenta una historia, desde la huerta hasta tu plato. Hay algo excepcional en comer ingredientes cultivados en el lugar en el que te encuentras. ¿No sería genial si todos los restaurantes del mundo trabajaran de esta manera?
Eco-lujo: una experiencia única
El término “eco-lujo” podría sonar como una contradicción, pero en The Newt, es una realidad palpable. Con unas 400 hectáreas de bosque y terreno cultivable, el hotel no solo se ve bien, también sabe bien. La atención al detalle está en cada rincón, desde cómo están decoradas las habitaciones hasta la manera en que se presentan los platos.
El diseño interior es el resultado de una cuidadosa selección de piezas contemporáneas. No esperéis encontrar terciopelos pesados y candelabros de cristal; aquí, la decoración fluye con muebles contemporáneos de diseñadores como Tom Dixon y Moroso. Esto es lo que yo llamo una fusión perfecta: historia y modernidad, tradiciones y nuevas ideas.
La experiencia de alojamiento
Imagine despertar rodeado de la frescura de la campiña inglesa. Las habitaciones de Hadspen House ofrecen un escape del bullicio del mundo moderno. Las luces naturales y los colores suaves crean un ambiente relajante. ¿Es esto el paraíso en la tierra?
Los huéspedes pueden explorar los jardines, perderse en los senderos y encontrarse con la tranquilidad del entorno. Como dijo el director del hotel, Chris Bancroft, “Los invitamos a lanzarse a explorarlos”. Suena fácil, pero a veces, los límites de la comodidad nos impiden sumergirnos en la experiencia. ¡Así que animate! Lanzarse a una exploración puede ser justo lo que necesitas.
La leyenda de camelot y avalon
Una de las cosas que hace que Somerset sea aún más fascinante son los ecos de la mitología británica que lo recorren. En el horizonte, como un fondo cinematográfico, emergen las colinas que una vez albergaron Camelot. Muchos creen que el rey Arturo reposa en la leyenda de Avalon, la isla donde los héroes descansan. En un lugar donde la naturaleza y la historia se entrelazan, es fácil dejar volar la imaginación.
¿Y si te dijera que el hotel ha incluido en su propuesta arqueológica la reconstrucción de una villa romana, Villa Ventorum? Esto no es sólo un lugar para dormir; es una experiencia donde el pasado cobra vida. Un arqueólogo de Oxford pasó 18 meses investigando y reconstruyendo este sitio, que ahora es parte del complejo. Uno no puede evitar preguntarse, ¿cuántas historias se ocultan bajo nuestros pies?
El jardín como destino
Pero volvamos a esos jardines. Imagina pasear entre 3.500 manzanos con más de 200 variedades, disfrutando del aire fresco y contemplando la belleza que te rodea. La sidra que producen aquí no es cualquier bebida; se ha ganado un reconocimiento por su calidad y sabor. Hay algo casi poético en saborear una bebida que refleja la tierra de la que proviene, ¿no creéis?
Objetivo: un legado
El compromiso de Koos Bekker y Karen Roos no se detiene en las paredes del hotel. Su visión busca construir un legado para las siguientes generaciones de los vecinos de Somerset. ¿Acaso no es bellísimo pensar que hay gente que se preocupa por el futuro de un lugar? En un mundo que a menudo parece egoísta, encontrar proyectos que piensen en el bienestar de la comunidad es refrescante y necesario.
La idea de que un hotel puede servir como un microcosmos donde la comunidad, la historia y la naturaleza convergen es un concepto revolucionario. En un mundo donde el turismo a menudo se siente despersonalizado, aquí encontramos un toque de humanidad que hace que la experiencia sea digna de recordar.
Reflexiones finales
Así que, mis amigos, la próxima vez que busquéis una escapada, contemplad la opción de The Newt in Somerset. Este lugar no es solo un refugio físico; es un viaje hacia el lujo consciente y el aprecio por la vida. ¿Estáis listos para cruzar esa puerta dorada y descubrir lo que hay al otro lado? Si la respuesta es afirmativa, preparaos para un viaje que va más allá de lo material; hacia un mundo donde la naturaleza y el lujo se dan la mano.
La vida a menudo se trata de encontrar ese equilibrio entre el disfrute y la responsabilidad. En The Newt in Somerset, esta filosofía se vive a cada paso y en cada bocado. En definitiva, la belleza de lo auténtico está en su capacidad de sorprender y deleitar. Y si eso no es motivo suficiente para planificar tu próxima escapada, ¡no sé qué lo será!