La vida de un jugador de fútbol no siempre es un camino de rosas, y esto es algo que aprendí desde mi infancia. Recuerdo mi primer día en el campo de fútbol del barrio. Mientras los más grandes anotaban goles, yo trataba de recordar si había dejado abierto el grifo en casa. Cualquier distracción me sacaba de la realidad. Afortunadamente, hay quienes están hechos para brillar en este deporte. Uno de esos casos es Roro, un joven que vive y respira el Atlético de Madrid, un club que me hace reír al recordar todas esas veces en las que he estado al borde de la desesperación viendo sus partidos.
El viaje humilde de un chaval
Roro, cuyo nombre completo es Riquelme, es uno de esos jugadores que, desde joven, ha sido moldeado por el Atleti. A los diez años comenzó su trayectoria en la cantera del club. Ahora, esto puede sonar a cliché, pero es la pura verdad: muchos grandísimos talentos empiezan a pequeñas rastras y, si se lo toman en serio, sus sueños pueden hacerse realidad. Roro vivió este proceso y, en 2019, debutó con el primer equipo en un partido que los aficionados recordarán por un tiempo – una victoria aplastante de 7-3 sobre el Real Madrid durante la pretemporada en EE. UU. ¿Alguien más se siente un poco nostálgico y emocionado al recordar esas victorias? ¡Ah, el dulce sabor de la venganza!
Una gran e inesperada actuación
Imagínate la presión de un debut, frente a un rival de tanto renombre y mucho más con la expectativa de Simeone, quien siempre quiere que su equipo mantenga la portería a cero. Pero Roro no se achicó. Junto a leyendas como Diego Costa y Joao Félix, brilló con una actuación destacada. La alegría en la grada era palpable, pero el Cholo, conocido por ser un tipo que exige casi la perfección, se fue un poco decepcionado por los goles encajados. Pero, ¿quién se acuerda de los goles en contra cuando ganas un clásico? Sí, es como si hubiéramos olvidado que el equipo tiene una historia rica y tumultuosa, marcada por grandes victorias pero también por ciertas debilidades…
La dura prueba del camino
A pesar de que Riquelme mostró su valía desde el primer momento, se encontró en un mar de ceñudas doctrinas tácticas. Y es que, en un caso típico de vida real, a veces hay que pasar por el aro para lograr el reconocimiento. Así, mientras otros jugadores se quedaban en la élite, Roro tuvo que salvar las pruebas de las cesiones.
Primero fue cedido a un club de la Segunda inglesa. Recuerdo cuando yo intenté aprender inglés viendo Friends y terminé hablando como un personaje secundario. No me puedo imaginar la presión de jugar en el extranjero, lejos de casa. Luego siguió su travesía por el Mirandés y el Girona, esos escalones que, aunque parecen más una tortura que un rédito, son, en realidad, oportunidades de oro para crecer. Hay una frase que dice que «los viajes hacen el hombre». En este caso, Roro se volvió un hombre de fútbol.
De regreso al Atleti: el niño prodigio que no baja la guardia
Regresar al club de sus amores a los 24 años era probablemente el sueño de Roro. El viaje había valido la pena y ahora podía deslumbrar con su juego rápido, vertical, regate y casi un disparo a prueba de balas. Sin embargo, el escenario no es tan idílico como parece. No es fácil hacerse un nombre en un equipo donde las vacantes son más difíciles de conseguir que un lugar en un restaurante de moda en Madrid. Pero la suerte puede estar del lado de los valientes, y Roro se le ha visto con regularidad en el campo.
Un rol inesperado
Simeone, en su afán de experimentar, vio algo en Riquelme que él nunca habría imaginado. Lo ha utilizado como carrilero, un puesto complicado que requiere condiciones físicas excepcionales. La imagen de Llorente, un jugador cuya capacidad de ‘multitasking’ en el campo es impresionante, debe servir como un estándar. A veces pienso en lo que le pasaría a Llorente si le dijeran que tiene que jugar en todas las posiciones en el mismo partido… bueno, probablemente haría un ‘hat-trick’, pero ese no es el punto.
En su último partido contra el Mallorca, Roro dejó claro que, aunque en algunas jugadas decepcionó, se dejó la piel en el campo. A veces, incluso los mejores jugadores tienen sus días malos. ¿Se siente así? Claro que legítimamente se siente así. Quedarse en la línea de fuego mientras el entrenador te balbucea en una rueda de prensa es una experiencia que solo puede entender quien haya jugado alguna vez al fútbol y haya puesto todo su empeño en la victoria.
Reacciones del Cholo
En la rueda de prensa posterior, el Cholo reprochó a Riquelme un acto que resultó ser un poco egoísta y controversial. Imagínate que te amonestan en público, ¡eso es como hacerte un ‘bromance’ con tu profesor y que te reprenda ante toda la clase! Para el alma sensible de un jugador joven, esto puede ser devastador. Pero, ¿es este el enfoque correcto para estimular a un joven talento? Al final, no sabemos si el Cholo lo hizo con la mejor intención o si simplemente lo hizo para ironizar. Hay un viejo dicho en el fútbol que dice «no olvides de dónde viniste», y Riquelme necesita recordar que la fe en sí mismo es el primer paso hacia el éxito.
Lo que Roro necesita
Ser un jugador de fútbol en la elite es más que tener habilidades técnicas. Se trata de tener una mentalidad resistente, un deseo ferviente de aprender y crecer, y, si es posible, un poco de sentido del humor para sobrellevar los momentos difíciles. Todos hemos estado en el lugar de Roro, en situaciones donde otros ponen en duda nuestras decisiones.
El desafío para él ahora es aprender a canalizar toda esa energía positiva. Va a tener que lidiar con críticas, exaltaciones, momentos de duda y, sobre todo, cultivar la confianza en sí mismo. ¿Acaso ha pensado en adoptar un mantra de superación personal? Como alguien que lleva tatuados en la memoria los tropiezos y caídas, puedo asegurar que la resiliencia es la clave.
Mirando hacia adelante: el futuro del fútbol
Riquelme tiene un futuro prometedor por delante. En el panorama del fútbol español, lleno de talento, cada vez es más difícil destacar, sobre todo frente a gigantes como Barcelona o Real Madrid. Pero, también, se ha visto una nueva generación de jugadores que están emergiendo con fuerza en la selección española. Ese joven talento del Atleti tiene toda la capacidad de brillar y dejar huella en el mundo del fútbol. Mientras tanto, sus localizaciones en la cancha tendrán que ser monitoreadas porque el Cholo no dejara pasar una.
Para los aficionados y para los que hemos crecido viendo fútbol, es maravilloso ver que jugadores como Riquelme han tenido su oportunidad, y también es reconfortante apoyarlos en su travesía. Después de todo, estamos todos en el mismo equipo, apoyando a esos jugadores que, como nosotros, también han tenido y tendrán sus momentos difíciles.
Conclusión
La travesía de Roro en el mundo del fútbol no hace más que comenzarse. La gente dice que los sueños se construyen y que los éxitos no llegan siempre en el tiempo que uno espera. Es quizás un punto que vale la pena recordar cuando nuestros héroes caen en desdicha. Un paso a la vez, los fracasos impulsan a los individuos a levantarse nuevamente. ¿Cuántas veces no hemos sido testigos de victorias que llegaron después de caídas y decepciones?
El Atleti lo necesita, los aficionados lo necesitan, y quizás hasta el Cholo podría disfrutar un par de goles en los partidos que están por venir. En el fútbol, al igual que en la vida, todo es cuestión de esfuerzo y perseverancia. Y mientras tanto, uno puede hacer para sí mismo preguntas que definen no solo un carrera, sino también una identidad. ¿Quién soy y de dónde vengo? Porque si podemos hacerlo aquí, ¿quiénes somos para dudar de nuestro enfoque hacia el futuro? Roro, sigue soñando y luchando. ¡El cielo es el límite!