La llegada de la temporada navideña es uno de esos momentos que muchos de nosotros esperaríamos con ansias, como un niño esperando a Santa Claus. Este año, Madrid no ha decepcionado. En un evento mágico el pasado jueves a las 19:39 horas, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, junto al seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, y seis pequeños artistas, encendieron las luces que llenarán de alegría y color las calles de la ciudad. La Puerta del Sol, abarrotada de gente, se convirtió en el epicentro de esta celebración, un punto de encuentro donde todos nos unimos para dar la bienvenida a la Navidad.
Un espectáculo digno de aplausos
Cuando llegué a la Puerta del Sol, era evidente que la magia de la Navidad ya estaba en el aire. Desde las primeras luces hasta el gran abeto de 37 metros de altura, la ciudad entera estaba iluminada con un ambiente festivo. Decidí llegar con un par de horas de anticipación y la verdad, ¡pude haber traído una silla de playa y algo de comer! La plaza estaba colmando de familias, amigos y… bueno, más selfies que nunca. ¿Por qué es que siempre que hay un evento grande hay que capturar cada momento? La vida es un gran álbum de fotos, y cada una de ellas cuenta una historia.
La cuenta atrás para el encendido estuvo llena de emoción, risas y un poco de caos, que sinceramente, ¡qué sería de la Navidad sin un poco de desorden! Miles de personas empezaron a contar juntos y, cuando finalmente se presionó el gran botón, el cielo se iluminó. Fue como si todos los deseos en esa plaza se unieran en un único destello de luces y colores. Fue un momento que me llevó a recordar aquellos días de mi infancia donde, al ver las luces encendidas, todo parecía posible.
¿Cómo se siente ser parte del espectáculo?
¿Te has preguntado alguna vez cómo se siente estar en el centro de un evento tan importante? No puedo evitarlo, pero ser parte de esa multitud, sintiendo la vibración del “¡Viva Valencia! ¡Viva!” del coro infantil resonando en mis oídos, fue un momento que jamás olvidaré. Hubo artistas de Circlassica animando la fiesta, lo que me recordó a una vez que intenté hacer malabares en una fiesta y terminé casi rompiéndome un dedo (sí, la coordinación no es mi fuerte).
Almeida, como buen conductor de esta celebración, se dirigió al público con un calido “Madrid todos los años se supera”, lo que no pude evitar pensar que era un claro spot publicitario de la ciudad. Pero realmente, esto es lo que hace de Madrid un lugar único. La unión entre la tradición y la modernidad se presenta en cada rincón. ¡Hasta los niños han tenido su momento de gloria al poder diseñar algunas de las luces!
El regalo inesperado: luz y esperanza
No todo fue brillo y colores; también hubo un momento emotivo. Luis de la Fuente aprovechó esta ocasión para recordar a los afectados por la reciente DANA que golpeó la Comunidad Valenciana. La conexión entre dos regiones diferentes nos recordó que durante las celebraciones, también hay un lugar en nuestro corazón para aquellos que necesitan un poco más de luz en sus vidas. Ver a un jugador de fútbol, que tan solo unas semanas atrás celebraba un triunfo, ahora usando su influencia para enviar buenos deseos, es algo que te toca.
Honestamente, el fútbol puede ser una distracción en momentos difíciles, pero también tiene el poder de unir a las comunidades. Quizás deberíamos sacar más camisetas con mensajes esperanzadores, como la que levantó Luis: “Ánimo Valencia”, para que toda España sienta que estamos juntos en esto. La solidaridad está muy a menudo en las pequeñas acciones, ¿no crees?
Un desfile de luces y creatividad
Una de las sorpresas de este año son las luces diseñadas por niños de primero y segundo de Primaria. ¡Es increíble ver cómo estos pequeños genios están marcando la pauta! Como alguien que siempre fue “el artista” de su grupo de amigos, me llena de orgullo ver que se les da un espacio para expresarse. ¡Qué grandioso es que Madrid les dé una plataforma, y que la luz provenga de su creatividad!
Por lo que he escuchado, las luces estarán iluminando 230 emplazamientos a través de los 21 distritos de Madrid. Imagina recorrer la ciudad y ver cómo las calles se transforman en un auténtico festival de colores. “Madrid, ¿y tú siempre tan espectacular?” me pregunté mientras admiraba cada rincón decorado. Seguro que pasaré más horas en el centro solo para disfrutar de esta atmósfera festiva.
Del brillo a la tradición
Como si no fuera suficiente, Almeida inauguró el belén municipal en el Palacio de Cibeles, un espectáculo digno de ser visto. Este belén, compuesto por 278 figuras únicas modeladas por el artista José Luis Mayo Lebrija, es una perfecta representación de cómo, a pesar de la modernidad, Madrid nunca olvida sus tradiciones. ¿A quién no le gusta un buen belén? La verdad es que tengo amigos que incluso hacen competiciones sobre quién arma el mejor durante estas fiestas. Creo que estoy perdiendo el hilo, pero así es como se siente la comunidad en estas fechas.
De la misma manera, llega la hora de los mercadillos tradicionales, donde el olor a castañas asadas y churros recién hechos se apodera del aire. Recuerdo aquellos días de infancia donde la mayor emoción era elegir el muñeco que iba a decorar el árbol y, por supuesto, lo hermoso que se veía el árbol cuando lo llenabas de amor (y luces).
Las alternativas navideñas en Madrid
Si bien las luces de la Puerta del Sol son siempre el centro de atención, hay pequeñas joyas en los rincones de Madrid que también merecen una visita. Los pueblos de Madrid están preparando sus propias festividades, mostrando luces 3D y organizando mercadillos que compiten con la gran ciudad. Imagínate sumergirte en el encanto de un pequeño pueblo con luces parpadeantes y el agradable murmullo de la gente, todo mientras saboreas un taco de castañas asadas. Suena como un plan perfecto y un toque de magia en estas fiestas.
De hecho, podría recomendarte un par de pueblitos donde la Navidad se siente diferente, como Chinchón o Buitrago de Lozoya, donde la tradición y la modernidad se funden en un abrazo cálido y familiar.
La magia de compartir la Navidad
Al final del día, lo que realmente hace que la Navidad en Madrid sea tan especial no son solo las luces brillantes o los festivales; es la gente. Aquellos que comparten risas, historias y recuerdos alrededor de la mesa. No importa si tienes familia cerca o si optas por crear una familia elegida; cada uno de nosotros tiene una historia que contar. La Navidad es un buen momento para compartir esas anécdotas, reír y, por qué no, recordar los momentos incómodos de las fiestas pasadas. ¿Recuerdas esa vez que el pavo se quemó? ¡Sí, eso nunca pasó!
Madrid esta Navidad no solo se viste de gala, sino que también se llena de amor y esperanza. Las luces que iluminan nuestras calles son reflejo de la calidez que hay en nuestros corazones. La comunidad, ya sea a través de la solidaridad, la tradición o la celebración, se vuelve más fuerte cada año.
Así que, si aún estás indeciso sobre cómo pasar las fiestas, te recomiendo salir a explorar. Pasa por la Puerta del Sol, sumérgete en el festival de luces y, sobre todo, no olvides mirar hacia arriba y disfrutar de la magia de la temporada. Al final, lo que importa es cómo elegimos vivir estas memorias que quedarán para siempre. Así que, ¡a brillar Madrid, que son las fiestas más hermosas del año!