La capital de España, conocida por su rica historia y su vibrante cultura, se ha convertido en el epicentro del brunch en la última década. Un fenómeno que combina el amor por un buen desayuno y un almuerzo desenfadado, el brunch se ha convertido no solo en una comida, sino en una experiencia social. ¿Pero qué hace que este ritual se convierta en uno de los planes favoritos de los madrileños, especialmente los fines de semana? Tal vez es la posibilidad de relajar la mañana con amigos, disfrutar de sabores internacionales y, por supuesto, un buen cóctel. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cuáles son los mejores lugares para disfrutar de esta delicia a medio camino entre el desayuno y el almuerzo? ¡Vamos a desglosar algunos de ellos!

Brasserie Lafayette: un viaje a Francia sin salir de Madrid

Imagina empezar tu día con un Bloody Mary que te hace sentir como si estuvieras en un café parisino. Así comienza la experiencia en Brasserie Lafayette. Este rincón francés es perfecto para los amantes de la gastronomía elegante, y su brunch de dos pases es un firme defensor de la buena mesa.

Comenzando con un gazpacho de melón cantaloupe con croutons o un tartar de salmón ahumado, es difícil resistirse a la tentación de los pequeños bocados que ofrecen. ¿Alguien puede decir no a un croissant relleno de rilletes de ave? ¡Yo no! A medida que avanzas al plato principal, la ensalada landesa con mollejas y jamón de pato es un espectáculo para el paladar. Y no puedes irte sin probar su vaso de yogur con miel y fruta de postre. La única desventaja: tendrás que dejar espacio para eso, pero ¿no vale la pena?

Dónde: Recaredo 2, Madrid.
Precio: 39,95 €.

Propaganda: un rincón de Italia en corazón madrileño

Si la moda del brunch tiene un nombre que resuena con elegancia italiana, ese es Propaganda. Con un menú que destaca por su selección de tostas artesanas, este lugar es un must para los amantes de la comida italiana.

El Ferrari Brunch, con su vino espumoso Ferrari Trento DOC, va acompañado de embutidos italianos y una quiche casera que hará que te preguntes por qué no venimos aquí todos los domingos. Personalmente, la carbonara trufada es mi favorita. Esta delicia tiene el poder de teletransportarte a una terraza al sol en la Toscana. Y la música de fondo… ¡qué lujo! Te sientes como en una película de Fellini.

Dónde: Libertad 12, Madrid.
Precio: 25 €.

Persimmons: una supra de sabores georgianos

¿Quién no ha soñado con un viaje a Georgia? No, no me refiero al estado de EE.UU. hablo de la mágica Georgia del Cáucaso. Si quieres disfrutar de lo mejor de la cocina georgiana, Persimmons es el lugar ideal. Este sitio celebra la tradición con un brunch que se inspira en la ceremonia de la supra, donde la hospitalidad y la gastronomía son pilares fundamentales.

Te invitan con una copa de vino y te sitúan en un festín de pkhali con mchadi, blinis y chakhokbili. La experiencia no solo es deliciosa sino también sumamente acogedora. La atmósfera es tan amigable que podría decirse que es un abrazo en forma de comida. Puedo imaginar ese primer mordisco de badrijani nigvit, esa berenjena rellena que parece haber sido hecha para mí.

Dónde: Bárbara de Braganza 2, Madrid.
Precio: 35 €.

Picalagartos: brunch con vistas de lujo

La Gran Vía de Madrid es una de las zonas más icónicas, y en su corazón se encuentra Picalagartos, un espacio que ofrece una perspectiva única tanto de la comida como de la ciudad. ¿Qué mejor manera de disfrutar del brunch que viendo la mítica Gran Vía desde las alturas?

Los platos en Picalagartos no solo son variados, sino que además un experto mixólogo ha diseñado cócteles únicos para acompañar tu brunch. ¿Quién puede resistirse a esos huevos benedictinos trufados? Y yo, que solía evitar las ensaladas, aprendí en este lugar que todo sabe mejor cuando se acompaña de vistas impresionantes y un ambiente chic.

Dónde: Gran Vía, 21, Madrid.
Precio: 27 €.

Kricky Pelton: un viaje american way of life

Si la idea de un brunch lleno de pancakes con sirope de arce y bacon crujiente te hace soñar, definitivamente tienes que visitar Kricky Pelton. Esta hamburguesería gloriosa ha adoptado el brunch al estilo americano, y es difícil no querer quedarse todo el día.

¿Alguien dijo milkshake? Sí, por favor, uno de Nutella para finalizar. Cada bocado aquí es un guiño a la cultura estadounidense, y el ambiente te invita a relajarte y disfrutar de un buen momento. Yo, por mi parte, me convertí en un ferviente defensor de su combinación de pancakes y huevos revueltos. ¡Una combinación que despierta recuerdos de mis veranos en la frontera con el norte de América!

Dónde: Modesto Lafuente, 61, Madrid.
Precio: desde 22 €.

Hotel Intercontinental: un buffet de lujo

Si eres un amante de las opciones, el Hotel Intercontinental ofrece un buffet libre que no te dejará indiferente. Con más de 200 referencias de platos nacionales e internacionales, aquí puedes disfrutar de todo, desde sushi hasta un solomillo Wellington que haría que cualquier chef se pusiera celoso.

Además, ¡tienen música en vivo! La sensación de estar en un lugar elegante mientras disfrutas de un buffet es pura maravilla. La primera semana de noviembre, se celebrará una jornada de gastronomía peruana donde podrás saborear ceviches frescos preparados en vivo. Imagínate un ceviche, la brisa del piano en el fondo y una fuente de chocolate caliente justo al lado. ¡Cielo en la Tierra!

Dónde: Paseo de la Castellana, 49, Madrid.
Precio: 94 €.

Papagena: brunch con vistas al Palacio Real

Ubicado en el Teatro Real, Papagena es una joya que combina una gastronomía tradicional con un toque de sofisticación. Una experiencia que no descuida la vista, ya que puedes observar el majestuoso Palacio Real mientras disfrutas de una selección de porras con jamón o un mille crepe de salmón. La cocina de Ramón Freixá se siente como un abrazo al alma, invitando a los comensales a explorar los sabores auténticos de España.

Cuando llegué aquí, me sentí como un rey, y no solo por las vistas. La atención al detalle en cada plato me hizo querer probarlo todo. Nunca supe que unas tortitas con bacon y sirope de arce pudieran hacerse de manera tan sofisticada, pero aquí estamos.

Dónde: Teatro Real, 6 planta, Madrid.
Precio: 66 €.

Barbara Ann Sol: un brunch con espectáculo

Pero si estás buscando algo diferente, Barbara Ann Sol ofrece un brunch que se siente como un espectáculo. Amalgama la música en vivo con una experiencia gastronómica que estimulará tanto tus papilas gustativas como tus sentidos. Cada bocado cuenta una historia, y cada melodía acompaña esa narrativa.

Desde tacos de cochinita pibil hasta gyozas de langostinos, la cocina aquí se siente tan bona fide como un viaje a México. La tarta fluida de chocolate que ofrecen es el final perfecto para un brunch donde el sabor y el entretenimiento se entrelazan con gracia. Quien puede resistirse a una mesa llena de amigos, buena música y una gastronomía que deleita cada uno de los sentidos. No me extrañaría que al salir de ahí, alguien decidiera dar un pasito de baile.

Dónde: Cedaceros, 3, Madrid.
Precio: 28 €.

Un eterno brunch: la experiencia social

Así que ahí lo tienes, una hoja de ruta para navegar el mundo del brunch madrileño. Un fenómeno que no solo trata del placer gastronómico, sino también de la conexión con amigos y seres queridos. Así que la próxima vez que estés buscando un plan para el fin de semana, recuerda que un buen brunch es más que solo comida: es una experiencia, una celebración de buenos momentos y buenos sabores.

Y ya que estamos en ello, ¿cuál de estos restaurantes piensas visitar primero? ¿Tienes a alguien en mente con quien compartir esta aventura culinaria? ¡Hagamos planes y digamos adiós a las mañanas aburridas de una vez por todas! ¡Que empiece el festín! 🍽️🍹