El pasado viernes se cumplió un mes desde que las trágicas riadas devastaron varias regiones de España, un acontecimiento que nos recuerda lo vulnerables que somos ante la fuerza de la naturaleza. Más de doscientas personas perdieron la vida y los daños materiales y económicos siguen sin repararse. Si esta situación no te causa indignación, ¿qué lo hará? Y es que, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez ha introducido ciertos decretos para ayudar a los afectados, las críticas de la oposición, especialmente del PP de Alberto Núñez Feijóo, son constantes. En este artículo, nos adentraremos en las medidas propuestas, la falta de respuestas y cómo esta tragedia ha puesto de relieve la importancia de actuar con rapidez.

Un vistazo a los hechos: la tormenta DANA

Las DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) han sido las causantes de estas inundaciones, dejando a su paso TERRIBLES estragos en comunidades como Valencia, Albacete y Cuenca. Quién diría que un día soleado se convertiría en una pesadilla para tantas familias. Es un recordatorio escalofriante de que, a veces, los planes se desmoronan más rápido que los edificios bajo el peso del agua.

Personalmente, tengo una anécdota sobre lo poderosas que pueden ser estas tormentas. Recuerdo una tormenta en mi infancia que arrastró mi barco de juguete, que me había costado horas de esfuerzos reunir. Inmediatamente miré hacia el cielo y le hice una promesa a mi madre: nunca más dejaría mis juguetes cerca del agua. Si solo más personas hubieran hecho promesas similares sobre la preparación para emergencias, quizás no estaríamos hablando de esta tragedia.

Las críticas al Gobierno: ¿es suficiente la respuesta?

Desde que comenzaron las críticas del PP, Pedro Sánchez ha intentado arrojar algo de luz en medio de esta tormenta. Ha aprobado tres decretos con ayudas directas, pero ¿realmente son suficientes? Según el PP, la falta de medidas específicas es evidente. Han pasado más de 30 iniciativas registradas en el Congreso sin que el Gobierno muestre interés por ellas. ¿Nos sorprende esto? En un país donde los debates políticos parecen más un espectáculo de teatro que un verdadero diálogo productivo, esto no debería ser una sorpresa.

A modo de ejemplo, el vicesecretario de Economía del PP, Juan Bravo, se preguntó en voz alta: “Si la Agencia Tributaria conoce perfectamente la situación de cada uno, ¿por qué no ingresa directamente en la cuenta del afectado las ayudas sin que se lo tenga que solicitar?”. Un planteamiento simple pero poderoso que subraya la ineficiencia burocrática que a menudo afecta a las emergencias.

Las medidas necesarias: lo que se está pidiendo

El PP no se ha quedado de brazos cruzados y ha propuesto una lista de medidas que van desde la ampliación de la exención del IBI hasta 2025 hasta la reducción del Impuesto de Actividades Económicas (IAE). También sugieren que se implementen exoneraciones temporales en las tarifas de transporte público para facilitar la movilidad de aquellos que han perdido mucho.

Si me preguntan, parece que se están lanzando varios salvavidas a un barco que ya está hundiéndose. Pero, ¿es realmente el momento adecuado para poner en marcha estas medidas tan directamente? En un país donde la política es un campo de batalla y cada parte busca ganar puntos, es hora de que las prioridades cambien.

La educación y la cultura: un sector olvidado

Uno de los aspectos tristes de esta tragedia es cómo ha afectado a sectores críticos como el de la cultura y la educación. Aunque se ha propuesto un plan nacional de formación integral de emergencias, las críticas apuntan que hay muchas áreas que aún necesitan atención.

La ausencia de ayudas claras para las industrias culturales—desde salas de cine hasta compañías de teatro—es un punto que ha sido señalado con insistencia. ¿Qué será de nuestras tradiciones si el patrimonio cultural se pierde en el maremágnum burocrático? Hablando de la cultura, podría incluso decirse que algunas de nuestras políticas públicas son como una mala comedia, que se generan bajo la presión de un guion que nadie puede leer.

El campo y la ganadería: las últimas víctimas

Si bien el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y Agroseguro han prometido acelerar la peritación de daños, el PP siente que aún queda mucho trabajo por hacer. Exigen medidas más rápidas para los productores agrarios y ganaderos; ayudas que parecen no llegar a la velocidad que lo hacen las aguas de las riadas.

La falta de aprobación para la exención del IBI para las explotaciones agrarias afectadas también es una preocupación central. En un país donde el campo es una parte fundamental de nuestra economía, parece casi inconcebible que no se tomen acciones decisivas.

Los autónomos también claman por ayuda

Si hay algo que el pequeño empresario español sabe, es que el tiempo es oro. Pero para los autónomos afectados por la DANA, el tiempo parece haberse detenido. La oposición ha criticado la falta de medidas específicas para este grupo, exigiendo ajustes en los criterios de acceso a las ayudas directas.

Sin embargo, el Gobierno ha hecho algunas concesiones, como permitir que los nuevos autónomos y las madres reactivadas tras la maternidad puedan acceder a prestaciones. Sin embargo, ¿será esto suficiente para salvar a aquellos que se encuentran al borde de la bancarrota? En mi experiencia como autónomo, puedo decir que a menudo se necesita más que un par de buenas intenciones para levantar un negocio que se tambalea.

Mirando hacia el futuro: un plan de choque

La prevención es mejor que la cura, y eso es algo que todos sabemos. Por eso, el PP ha presentado propuestas para evaluar los daños en las infraestructuras hidráulicas y diseñar un Plan de Choque frente a inundaciones. Se debe crear un grupo de trabajo técnico independiente e implementar un sistema que evalúe y refuerce la infraestructura de nuestras ciudades.

Sin embargo, esto no se puede hacer solo desde un despacho abarrotado de papeles. Es preciso involucrar a las comunidades afectadas. Las ideas deben surgir de quienes experimentan las consecuencias de estos desastres. La participación ciudadana debería ser la brújula que guía nuestras acciones.

La cuestión de los fondos europeos

Si hay algo que suena bien en cualquier discurso político, son los fondos europeos. Y aquí es donde el PP ha denunciado la falta de reprogramación de fondos para ayudar a los damnificados por la DANA. En un momento en el que el apoyo financiero parece ser el salvavidas que todos necesitan, la inacción del Ejecutivo es desconcertante.

Tal vez deberíamos preguntar a nuestras autoridades: ¿están realmente del lado del pueblo? O, ¿se están perdiendo en los laberintos de la burocracia y el discurso político?

Conclusión: hacia un mejor futuro

Si hay algo claro en todo esto es que la tragedia de las riadas no solo nos ha dejado un recordatorio sobre la naturaleza, sino también sobre nuestra fragilidad como sociedad. Esta situación nos muestra que las políticas deben cambiar y adaptarse, y que la burocracia no puede ser una excusa para no actuar.

Entendamos que nos llevan mucho tiempo y esfuerzo reconstruir lo que se ha perdido, pero una respuesta eficiente y empática es fundamental. Esperemos que este doloroso recordatorio no se convierta en un ciclo vicioso de protestas y críticas, sino en una llamada a la acción. Y, si hay algo que la vida nos enseña, es que siempre hay una oportunidad de aprender de nuestros errores.

Así que, amigos, mientras enfrentamos las tempestades de la vida, recordemos que siempre hay lugar para la mejora. Ahora, la pregunta es: ¿estamos dispuestos a exigir situaciones más justas y rápidas para nuestros compatriotas que han sufrido tanto?