¿Quién dijo que trabajar en Hacienda era aburrido? En un mundo donde el término «héroe» a menudo se asocia con superhéroes en mallas o agentes secretos letales, llega ‘Celeste’, una serie que redefine lo que significa ser un héroe. Estrenada en Movistar+, esta pieza audiovisual nos presenta a Sara, interpretada brillantemente por Carmen Machi, quien no tiene superpoderes ni un batmóvil, pero tiene un sentido del deber y un estómago de hierro.

La premisa: un último encargo en el ocaso de la carrera

Pon atención: Sara está a punto de jubilarse después de décadas de trabajo en Hacienda. Quizás pienses que en su último día le gustaría hacer algo emocionante, como irse a una playa lejana (o, mejor aún, ¡un spa!). Sin embargo, en su lugar, recibe un encargo que la empuja a investigar un delito fiscal de más de 20 millones de euros. El delito está relacionado con Celeste, una cantante de música latina que, a decir de algunos (quienes tienen más conocimiento del tema que yo), es un poco como la versión española de Shakira.

Inaudito, ¿verdad? Un funcionario de Hacienda convertido en el héroe de un thriller. ¡Es como si Donald Trump se lanzara a una carrera de yoga!

Personajes que se desnudan… figurativamente

Uno de los mayores aciertos de ‘Celeste’ es cómo nos presenta a sus personajes. Sara, que se siente atrapada en su vida monótona, es un reflejo de lo que muchos de nosotros hemos sentido al menos una vez: esa sensación de que hemos caído en una rutina y que los días se convierten en una especie de película en blanco y negro.

Como espectador, uno no puede evitar sentir empatía por ella. Tiene que cambiar la perspectiva en su vida y, de alguna manera, empieza a hacerlo a través de su investigación sobre Celeste. Esta joven cantante no es simplemente una evasora fiscal, es la antítesis de la vida gris que Sara ha llevado. Desde conciertos llenos de glamour hasta un estilo de vida lleno de excesos, Celeste representa todo lo que Sara ha dejado de lado.

Además, como cualquier buen thriller (o, en este caso, una comedia muy ingeniosa), los personajes secundarios también aportan su color al argumento: Tony, el paparazzo interpretado por Manolo Solo, y Dani, la joven inspectora. Tony es la chispa que añade algo de humor y sarcasmo a la gravedad de la situación. Siempre es divertido ver cómo personajes aparentemente en los márgenes de la ley logran ser más humanos que aquellos que se adentran en los despachos de Hacienda, ¿no crees?

La narrativa: entre comedia y suspenso

Es cierto que te sientas a ver una serie sobre Hacienda y podrías pensar que será un soporífero informe fiscal, pero ‘Celeste’ se trata de todo menos eso. Su narrativa es como una montaña rusa: momentos de tensión, emociones en juego y un humor sutil que no sacrifica su inteligencia.

La serie juega astutamente con la dualidad de los personajes. Un momento puedes estar riéndote de una situación ridícula—como cuando Sara intenta cantar en un karaoke—y al siguiente te encuentras profundizando en sus traumas pasados. ¿Y qué hay de esa sensación atragantadora de culpa que todos llevamos dentro? Aquí, de repente, encontramos una serie que invita a cuestionarnos sobre los matices de la vida.

Sin embargo, no todo es glamur y alegría: Sara también enfrenta sombras del pasado, como el desfalco de un futbolista que no pudo resolver y la muerte de su difunto marido, también inspector de Hacienda. En cada capítulo, se revela un poco más sobre su mundo interior, lo que nos permite conectar aún más con ella.

La burocracia nunca fue tan emocionante

“¿Y si el trabajo más aburrido del mundo fuese en realidad emocionante?” se pregunta el creador de la serie, Diego San José. Y vaya que lo logran. La burocracia, tan temida y a menudo vilipendiada, se convierte en un terreno fértil para las intrigas.

El escenario de la serie está repleto de contrastes: la vida glamorosa y colorida de Celeste con los grises muros de Hacienda. Sara, revisando facturas y sumas de dinero, parece invisible en el mundo de los influyentes y ricos. Pero esta misma desconexión es lo que propicia su crecimiento personal. Al investigar, Sara empieza no solo a descubrir los secretos de Celeste, sino también los suyos propios.

Es como si cada lector de este artículo pudiera sentirse identificado con esa lucha interna, preguntándose por qué, a veces, la vida que uno ha elegido no es la que realmente quiere vivir. ¿Cuántas veces no nos hemos sentido así, encarcelados en nuestras propias elecciones?

Una comedia de los matices, no de las carcajadas

En ‘Celeste’, el humor no se basa en gags tradicionales ni en risas a mandíbula batiente. Es un humor más sutil, arraigado en la ironía y la paradoja. Es ese tipo de comedia que te hace soltar una pequeña risa observando lo absurdas que son las circunstancias.

La evolución de Sara se hace más evidente: empieza con una visión casi monolítica sobre la vida—la gente buena y la gente mala—y termina entendiendo que hay mucho más en juego. La vida es compleja, al igual que sus personajes. Esta serie se atreve a explorar lo que pasa cuando se rompen esos clichés.

Además, mientras Sara va avanzando en su investigación, la voz de su conciencia le recuerda que las facturas “no mienten”, pero al final, ¿no es toda nuestra vida un balance de todo lo que hemos experimentado? Más que si pagamos impuestos a tiempo o no, es sobre cómo hemos llevado la carga emocional de ser quienes somos.

Una lección sobre la percepción

Adentrándonos en el trasfondo crítico de la serie, ‘Celeste’ muestra cómo la percepción juega un papel fundamental en la vida. ¿Qué pasaría si miráramos más allá del estigma asociado a la Hacienda? En última instancia, la creación de Diego San José nos trae una revelación: la complejidad de las personas y las situaciones nunca se puede resumir en buenos o malos; muchas veces, hay más de lo que parece en la superficie.

Es una invitación a repensar cómo consolamos a aquellos que, como Sara, simplemente están haciendo su trabajo. La sociedad debería entender que a menudo las etiquetas son superiormente engañosas y que las personas tienen historias que contar.

Conclusiones y reflexiones finales

La serie ‘Celeste’ es un soplo de aire fresco en el panorama de la televisión española. Al acoplar elementos del thriller, la comedia y un profundo sentido de la introspección, logra que algo tan aparentemente mundano como trabajar en Hacienda se convierta en un espectáculo digno de ver. En esta historia, cada personaje es un reflejo de nuestras propias luchas; cada episodio nos ofrece un espejo en el que mirarnos.

Como espectadores, encontramos en Sara un atisbo de lo que podría ser un cambio de percepción, no solo sobre los trabajos considerados «aburridos», sino también sobre nosotros mismos y nuestras capacidades. Sin duda, ‘Celeste’ te dejará pensando: ¿qué más hay detrás de las cifras, los impuestos y la vida diaria?

Así que, ¿te atreves a seguir a Sara en su viaje lejos de las normas y los estereotipos? ¡Agarra el control remoto, prepara tus palomitas, y disfruta de esta fresca mirada en un mundo que pensabas conocer!