Cuando pensamos en el arte, lo primero que suele venir a nuestra mente son los grandes lienzos que adornan museos de renombre. Sin embargo, hay un mundo detrás de estas obras, un mundo lleno de profesionales que trabajan en la sombra para asegurarse de que el arte no solo se vea bien, sino que también esté protegido y conservado para las futuras generaciones. Hoy exploraremos el rol fundamental de los conservadores de arte contemporáneo y por qué su trabajo es más relevante que nunca.

El conservador de arte: un médico para las obras

La primera vez que escuché hablar de la conservación de arte, pensé: «¿de verdad? ¿Eso es una profesión?». Un poco como cuando descubrí que las personas pueden vivir de ser críticos de cine o incluso de influencers. Sin embargo, al hablar con Julia Betancor, una reconocida conservadora de arte en España, comprendí lo equivocada que estaba.

Betancor compara su labor con la de un médico: “Practicamos la medicina preventiva. Lo que queremos es evitar tener que restaurar”, dice. ¡Y tiene razón! Una vez que un artista “abre” una obra, es como si entrara en un quirófano. Después de eso, la pieza queda tocada, y seguro que no queremos eso cuando hemos invertido un buen dinero en una obra. Así que, la próxima vez que pienses en comprar arte, recuerda que un buen chequeo médico por parte de un conservador puede ahorrarte una fortuna a largo plazo.

La llegada de las obras: un momento crucial

Imagina que estás en ARCO, una de las ferias de arte contemporáneo más importantes, y decides comprar una obra. Una vez que llegas a casa, ¿qué pasa con el estado de esa obra? Aquí es donde entra el conservador. Según Betancor, uno de sus roles más cruciales es la recepción de obras: “Comprobamos el estado en el que llegan y testificamos si hay algún problema durante el traslado”. Esto es vital, pues cualquier daño durante el envío puede dar lugar a disputas con aseguradoras y galerías.

Por cierto, ¿sabías que en algunos casos se necesita una especie de brigada de emergencia? Me imagino a un grupo de conservadores vestidos de superhéroes, listos para salvar una obra de arte en peligro. “Si hay que reparar algo, y se puede hacer en menos de 24 horas, llamamos a todo el equipo”, dice Betancor. Me pregunto si también tienen un «batmán» del arte que aparece en moto para transportar las piezas.

El arte: una bomba de relojería

Uno de los mayores desafíos para los conservadores es la naturaleza de los materiales utilizados en el arte contemporáneo. “Los del arte contemporáneo no son necesariamente los del tradicional”, explica Betancor. Mientras que el óleo sobre lienzo tiene siglos de historia detrás, los nuevos materiales de hoy día son, en sus palabras, “una bomba de relojería”.

Recuerdo una vez cuando un amigo compró una escultura hecha de papel burbuja. Todos pensamos que era una broma. Pero aquí estamos: el arte está evolucionando, y con ello, los materiales. ¿Y quién se encarga de evaluarlos? Sí, lo adivinaste, nuestros amigos los conservadores. “No hay nada de información sobre la resistencia del papel burbuja, pero hay bibliotecas enteras sobre cómo se pinta como Velázquez”. Me imagino a Betancor hoy, buscando en Google “vida útil del papel burbuja” y encontrando páginas en blanco.

Servicios adaptados a los coleccionistas

En los eventos de arte como ARCO, los conservadores ofrecen un servicio especializado para los coleccionistas. Realizan informes sobre el estado de conservación de las piezas que pueden ser cruciales para la compra. Según Betancor, “si hay alguna anomalía, el informe puede ayudar al comprador a renegociar el precio». Esto es algo que realmente me hace reflexionar: ¿cuántas veces hemos hecho compras sin tener toda la información necesaria?

Pero aquí viene el truco: ¡la mayoría de los coleccionistas en España aún no conocen estos servicios! Aunque el 25% de las galerías lo sabe, muchas no recurren a ellos. Aquí es donde podemos hacer un gran cambio. Es como decir: “si compraste un coche, deberías hacer un chequeo regular, ¿verdad?”.

Lo que realmente cuesta

Hablando de precios, es importante entender cuánto cuesta contar con un conservador de arte. “Puede resultar caro, pero eso depende de a qué lo compares”, dice Betancor. Un día de apoyo de un conservador senior puede costar entre 500 y 600 euros en España, mientras que en EE. UU. eso puede ser solo una tarifa por hora. ¿Alguna vez has pensado que puedes estar gastando más en una cena que en el cuidado de una obra de arte en la que invertiste miles de euros? Lo cierto es que, en comparación a lo que puedes perder al no hacerlo, es una inversión más que razonable.

Recuerdo una conversación con otro amigo, un coleccionista que había comprado una pieza por más de 80,000 euros, y estaba pensando en cómo restaurarla después de que le fracture un poco en su último traslado. “Un chequeo antes de la compra podría haberse ahorrado un montón de problemas”, le espeté. “Como tu dentista, pero para obras de arte”, dije riendo.

Trabajando junto a los artistas

Desde una perspectiva más emocional, uno de los aspectos más gratificantes de la colaboración de Betancor es trabajar con artistas. Sin embargo, también puede ser un desafío. “A veces, creen que solo necesitan pintar encima para reparar daños, y eso puede resultar en un problema mayor”, apunta. Esto resuena con todos nosotros: a menudo hacemos curas de sueño, ¿verdad? Un par de libras de más y pensamos que un par de sesiones de ejercicio nos quitarán la carga. Sin embargo, la realidad es más compleja.

A veces, los artistas se acercan a ella por consejo antes de experimentar con nuevos materiales. Los nombres que Betancor menciona -Uxío da Vila o Alexandre Arrechea- no son sólo artistas, son colegas en un mundo donde la colaboración es esencial.

La necesidad de mayor concientización

Entonces, ¿qué nos queda? La conclusión es clara: necesitamos educar a los coleccionistas y al público general sobre la importancia de la conservación del arte. Como dice Betancor, “esto debería ser como una ITV, que se pase cada año”. Hay mucha inversión y esfuerzo detrás de cada obra.

La próxima vez que estés en una galería o en una feria de arte y veas a esos profesionales de bata blanca, acércate y dales las gracias. Ellos son los que aseguran que la belleza que vemos hoy perdure para las generaciones futuras.

Recuerda, al igual que un doctor cuida de tu salud, los conservadores de arte cuidan de la salud de esas obras que amamos. ¿Te imaginas un mundo sin ellos? Mejor no lo hagas. En un mundo tan fugaz como el nuestro, un poco de cuidado puede ir muy lejos.

En resumen, si algún día decides invertir en arte, ten en cuenta ese chequeo profesional. Ellos no solo son los custodios de la estética, son los guardianes del tiempo, y con un poco de suerte, también de las risas que compartimos mirando esos estantes llenos de arte en nuestra casa. ¡Así que a cuidar el arte como se merece!