La curiosidad por lo desconocido es una de las características más luces de la humanidad. ¿Quién no ha sentido esa irresistible atracción hacia los relatos de crímenes? Desde las piedras de las antiguas ciudades hasta los screens de Netflix, el interés por lo macabro y lo misterioso ha existido a lo largo de la historia. Y un nombre resuena en la crónica de sucesos de España: Margarita Landi. Conocida como «la rubia del velo y la pistola», su vida y carrera son un reflejo del valiente papel que las mujeres han desempeñado en el periodismo, especialmente en un género tan intrépido y, a menudo, machista como lo es el true crime.

¿Quién era Margarita Landi y por qué es importante?

Margarita fue más que una periodista, fue una pionera. Nació en 1918 y se convirtió en la primera mujer en especializarse en el periodismo de sucesos en un país donde este mundo estaba predominantemente dominado por hombres. Imagina los desafíos: no solo tenía que lidiar con los temores y estigmas de ser mujer en un campo peligroso, sino que también vivía en un contexto socio-político que iba desde la dictadura de Primo de Rivera hasta la democracia en España. ¡Una locura, ¿verdad?!

Cuentan que su atuendo —un velo negro y un pistolón (metafórico, claro)— fue fruto de la necesidad; asistía a tantos funerales por su trabajo que fue inevitable adoptar esa imagen. Pero no se dejen engañar, más allá de su indumentaria notable, Landi era conocida en su campo por su agudeza y rapidez. Cuentan anécdotas como que sus colegas bromeaban diciendo que «Margarita llegaba al lugar del crimen incluso antes de que sucediera».

Me gusta pensar en lo que debe haber sido sacarse una selfie con ella en esos días de los años 60, mientras se tambaleara entre la emoción de cubrir un crimen y la tensión de tener que salir ilesa.

El camino hacia el estrellato en el periodismo de sucesos

El periodismo de sucesos no era simplemente un trabajo para Landi; era su pasión. Colaboró durante más de 35 años en El Caso, un semanario que no solo documentaba crímenes, sino que se atrevía a ir más allá de las convenciones y la censura de la dictadura franquista. Es fascinante pensar cómo un medio con limitaciones tan estrictas aún logró abrir un camino para las narrativas más crudas sobre la realidad española. ¿Quién pensaría que «solo se podía publicar un asesinato por semana»? Suena como un mal chiste de un comediante que no logra tocar el fondo.

Landi tenía una metodología que la diferenciaba: escuchaba a ambas partes, la familia del asesinado y del asesino. Después de todo, como ella misma decía, «todas las historias tienen múltiples caras». Su vida nos ofrece una perspectiva única sobre la transformación del periodismo en España; desde narrar las tragedias cotidianas hasta el espectáculo audiovisual que ahora vemos en las plataformas de streaming.

La evolución del true crime en la era moderna

Si nos adentramos en la era actual, el true crime ha evolucionado de formas inesperadas. Con el surgimiento de nuevas plataformas de entretenimiento, como Netflix, la fascinación por el crimen real ha encontrado un nuevo hogar. Títulos como «El cuerpo en llamas» y «El caso Asunta» han dado vida a historias que antes solo existían en la memoria y la tinta de revistas añejas.

Una de las cosas que más me intriga es cómo estos relatos resuenan en una audiencia que parece haber olvidado que las historias difíciles también pueden tener un lugar en sus corazones. Pero, ¿por qué nos atraen tanto estas historias? Tal vez sea el sentido de justicia que ofrecemos al desglosar los crímenes, un deseo de entender lo inexplicable o simplemente el morbo que a veces nos lleva a mirar hacia esos lugares oscuros.

Lo que está claro es que, a pesar de las diferencias en los modos de contar estas historias, la esencia de intrigarnos y explorar el qué, cómo y por qué sigue viva desde la época de Landi hasta el presente.

El impacto de Margarita Landi en el periodismo y la cultura popular

María Landi no solo rompió barreras como mujer en un campo de hombres, sino que su legado se puede sentir mucho más allá de los años 60 y 70. La forma en que narraba sus historias estuvo llena de ironía y agudeza, características que, lamentablemente, se han diluido en muchos formatos de true crime actual.

Sin embargo, somos afortunados porque autores contemporáneos están comenzando a rescatarlos. Por ejemplo, en el libro «El caso Margarita Landi: la rubia del velo y la pistola», los escritores Javier Velasco y Maudy Ventosa han traído de vuelta su voz y estilo único luego de dos décadas de su muerte. ¿No es genial que su historia esté recibiendo el reconocimiento que merece?

La obra de Landi no solo fue importante por su contenido, sino que también reflejaba una época y una transformación social; su habilidad para humanizar tanto a las víctimas como a los criminales nos recuerda que, en última instancia, todos somos parte de narrativas más grandes.

Enfrentando el estigma del periodismo de sucesos

En la actualidad, existe todavía un estigma alrededor del periodismo de sucesos, especialmente bajo el paraguas del true crime. Algunos puritanos podrían opinar que glorificamos el crimen en lugar de buscar justicia. Pero como un buen amigo una vez me dijo: «Lo que no se ve, no se entiende».

El interés por este género trae a la luz realidades a menudo ignoradas. Lo que hacía Landi era más que solo reportar muertes; se trataba de contar historias humanas enterradas en el horror. Aunque había y hay críticos, la crónica de sucesos y el true crime son espejos que nos reflejan como sociedad.

Es fundamental recordar que el periodismo de sucesos no solo es un relato de crímenes macabros, sino una exploración de la humanidad, una exposición de las complejidades de la vida. Esto es algo que Landi hizo de forma magistral y, a pesar de las dificultades, su dedicación al oficio fue implacable.

Reflexiones finales sobre el true crime y Margarita Landi

Entonces, ¿dónde nos deja todo esto? La historia de Margarita Landi desempeña un papel fundamental en la evolución del periodismo en España. Desde sus inicios hasta la actualidad, las historias de crimen han fascinado a las audiencias, no por mero morbo, sino por la necesidad inexorable de comprender lo que nos rodea. La capacidad de exponer la verdad detrás de las tragedias, al mismo tiempo que se construye un puente entre el dolor y la redención, es un legado que debemos continuar.

Así que la próxima vez que te encuentres sumergido en una serie de true crime, toma un momento para pensar en la valiente mujer que allanó el camino antes que tú. Margarita Landi pone una cara, una voz y un corazón detrás de cada historia trágica que nos hace preguntarnos: ¿qué hay detrás de todo esto?

La verdad es que, hoy más que nunca, necesitamos recordar las voces de quienes nos han precedido en el camino del periodismo y la narración. Recordar a Margarita Landi es no solo recordar una historia, sino también recordar el poder de contarla. Así que, genial, ¿verdad? Al final del día, hablar sobre crímenes no solo se trata de la oscuridad que nos rodea, sino de comprender la luz que también existe dentro de nosotros.