Desde hace décadas, Felipe González ha sido una figura central en la política española. Su nombre está íntimamente ligado a la historia del PSOE y a la transición democrática en España. Sin embargo, a menudo me pregunto: ¿es la narrativa que nos ha presentado siempre la verdad o simplemente una reconstrucción de los hechos que le favorecen? En un reciente entrevista, González se atrevió a afirmar que nunca ha concebido la política en términos de poder. Esta declaración me hizo reír, pero también me dejó reflexionando sobre el papel que desempeñó en la transformación del PSOE y, por ende, de España. Pero, ¿qué hay detrás de estas palabras?

La historia del PSOE y sus mitos

Desde su refundación hace más de 50 años, el PSOE ha sido visto como una fuerza política renovadora. La obra de autores como Ignacio Varela en su libro Por el cambio (2022) se empeña en mantener este mito de la refundación y de la modernización del partido. Personalmente, no puedo evitar pensar que la manera en que se ha contado esta historia ha contribuido a mitificar a Felipe González y su legado.

Imagínate en los años 80, con las primeras elecciones democráticas en décadas. La gente estaba emocionada, llena de esperanzas. Yo todavía recuerdo cómo mis padres hablaban sobre la política mientras cenábamos. No era una conversación aburrida sobre cifras y estadísticas, sino un tema apasionante que nos hacía soñar con un futuro mejor. Pero, ¿realmente se trataba de un cambio genuino o simplemente de cambios de cara?

Felipe González: El líder del socialismo moderno

Así es, el hombre tiene su lugar reservado en la historia. Como primer presidente de Gobierno del PSOE desde 1939, González trajo consigo un aire de modernidad y esperanza. Bajo su liderazgo, se encompasaron avances importantes como la creación del Estado del bienestar y la entrada de España en la Unión Europea. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro.

Algunas personas, como yo, no pueden evitar recordar los escándalos que salpicaron su gobierno: el Caso Roldán, los GAL… ¿acaso se puede concebir un líder que no ha luchado por el poder de alguna manera? La afirmación de González de que nunca pensó en la política en términos de poder me hace sentir que está pasando por alto la complejidad de la política misma. Y hablando de complejidades, ¿qué me dicen de las negociaciones sobre el estatuto de autonomía? No hay duda de que estos momentos definieron su liderazgo y, aunque hizo avances significativos, también dejó un legado algo controvertido.

Por más que algunos intenten presentar el relato de González como la historia de un salvador, la realidad es más matizada. ¿Acaso no es humano querer estar en el poder, especialmente cuando hay tanto en juego?

La dualidad de la política: Poder y responsabilidad

Cuando hablamos de líderes políticos, es fácil caer en la trampa de presentarlos como héroes o villanos. Pero la realidad está más cerca de la zona gris. Si bien González puede alegar que nunca pensó en términos de poder, sus decisiones estaban, sin duda, influenciadas por la búsqueda de legitimidad y apoyo popular.

Esto me lleva a recordar una conversación que tuve con un amigo el otro día. Me decía que la política parece un juego de ajedrez. Los políticos hacen movimientos estratégicos en función de las piezas que tienen en el tablero. Nadie mueve una pieza sin tener un objetivo en mente. Así que, ¿de verdad puede Felipe González ser considerado un idealista en un mundo lleno de pragmatismo?

La evolución del PSOE en tiempos modernos

Hoy en día, el PSOE enfrenta grandes desafíos. Los cambios en la sociedad española han llevado a la aparición de nuevos partidos y movimientos, como Podemos y VOX. Muchos jóvenes se sienten desencantados con el sistema político y cuestionan los ideales iniciales de socialismo que representaba el PSOE en tiempos de González.

Entonces, ¿nos preguntamos si la esencia del PSOE ha cambiado con el tiempo? Creo que es justo plantear esta cuestión. Las nuevas generaciones tienen diferentes expectativas, preocupaciones y formas de interactuar con la política. De hecho, si me encuentro hablando con un grupo de adolescentes, a menudo mencionan más cosas sobre influencers que sobre política. ¿Podrá el PSOE adaptarse a este nuevo panorama? Felipe González, que siempre ha reconocido que la política es un arte, seguramente entendería este dilema.

La crisis actual y la importancia de los valores

La crisis actual, acelerada por la pandemia de COVID-19, ha llevado muchas personas a cuestionarse sus creencias y valores. El PSOE ha tratado de posicionarse como un partido progresista, pero enfrentarse a los tiempos cambiantes habrá de resultar un desafío. ¿Es la política de González aún relevante?

Es un momento oportuno para que el partido reflexione sobre su identidad y propósito. A veces me pregunto si los líderes políticos son conscientes de que sus palabras y acciones pueden dejar huella en las futuras generaciones. Yo recuerdo los discursos de González con una mezcla de admiración y crítica: eran apasionados, pero ¿también eran reales?

La figura de Felipe González en un contexto actual

Es imposible discutir sobre el PSOE sin mencionar a Felipe González. Su impacto perdura. Sin embargo, las nuevas formas de narrar la política requieren una revisión de su figura. ¿Podría ser considerado un abuelito sabio que sigue brindando consejos, o alguien que ha quedado cincelado en el pasado, incapaz de evolucionar con los tiempos?

El auge de las redes sociales y la comunicación digital ha cambiado la forma en que los políticos se relacionan con la ciudadanía. Ahora podemos ver la cara de los líderes en tiempo real, escuchar sus declaraciones y, claro, también leer los memes que circulan. A veces me lanzo a las redes a buscar qué se dice del ex presidente y no puedo evitar soltar una risa al leer algunas opiniones. Pero, ¿qué pensaría González de este nuevo mundo donde la inmediatez prima sobre la reflexión?

Reflexionando sobre el futuro del PSOE y de la política

Regresando a la entrevista, donde González lanzaba su declaración inicial, parece cada vez más claro que el partido enfrenta una crisis de confianza. Los votantes están cansados y tienen hambre de autenticidad. Fiel a mi estilo, quiero terminar lanzando esta pregunta retórica: ¿puede un viejo lobo como Felipe González guiar a los jóvenes exploradores en un mar de incertidumbres?

A lo largo de este artículo, he reflexionado sobre el rol de González y el PSOE en un contexto contemporáneo. La política, como todo en la vida, es un eterno cambio. A medida que avanzamos, nos dejaremos llevar por las nuevas corrientes ideológicas y las voces de aquellos que están en la base, en las calles, en las redes.

Así que, si alguna vez te has preguntado si la historia del PSOE está más llena de mitos que de realidades, no estás solo. La política está llena de matices, y mientras continuemos cuestionando, dialogando y aprendiendo, quizás podamos acercarnos a una verdad más completa y, tal vez, un poco más divertida. ¡Quién sabe! Quizás Felipe González se despierte un día y decida que vale la pena un poco de humor en la política.