Los caminos del gigante catalán de panadería y bollería congelada, Europastry, han sido todo menos lineales. Desde su fundación en 1987, la compañía ha tenido que sortear crisis financieras, cambios de dirección y, por supuesto, la pandemia. Pero, después de varios intentos de salir a Bolsa (y no se trata de una tarea de coser y cantar), el próximo 10 de octubre, Europastry hará su tan esperado debut en el parqué. ¿Qué significa esto para la empresa y sus apasionados consumidores? Buckle up, porque estamos a punto de adentrarnos en la fascinante historia de Europastry y su camino hacia la fama financiera.

Un poco de historia: cómo inició todo

La historia de Europastry se remonta a 1987, cuando Pere Gallés, un panadero de linaje, decidió dar un giro industrial a un negocio que había estado en su familia durante generaciones. Si bien tenía una cadena de panaderías bastante respetable, algo estaba claro: el futuro del pan estaba en la congelación. Alguien podría pensar que congelar pan suena un poco raro — como congelar el café o hacer helado de brócoli — pero lo que Pere Gallés creó fue un método innovador para preservar panes precocidos, lo que les permitió llegar a cualquier rincón del mundo (y en el momento justo, claro).

Después de experimentar en su obrador, llegó a la conclusión de que producir pan congelado no solo podría ser un negocio viable, sino que también podría cambiar la manera en que la gente piensa sobre el pan. Así fue como Europastry nació, con un enfoque claro en la producción de masas congeladas para otros panaderos y restauradores, estableciendo su marca internacional y allananando el camino para el enorme crecimiento que vendría después.

Un viaje lleno de obstáculos: entre crisis y oportunidades

A pesar de que su visión era clara, el camino de Europastry no estuvo exento de baches. Los intentos de salir a Bolsa en el pasado fueron frustrados por crisis financieras que hicieron temblar al mundo. La primera de esas intentonas se dio en 1998, pero el crash financiero asiático les complicó la vida. Más tarde, en 2007, se encontraron con el estallido de la burbuja inmobiliaria, que dejó claro que el momento no era favorable.

Para agravar las cosas, en 2019, cuando Jordi Gallés, el hijo de Pere y actual presidente ejecutivo, planeó reavivar la idea de la salida a Bolsa, el impacto del COVID-19 en la industria fue un ladrillo más en el camino.

¿Quién no puede identificarse con esa sensación de intentar algo grande y encontrarse con los mil y un obstáculos? Sin embargo, a pesar de la adversidad, la historia de Europastry está llena de perseverancia.

Un nuevo amanecer: el esperado debut en Bolsa

Finalmente, después de múltiples intentos, Europastry ha logrado mantener la mirada en el futuro y, ahora, está lista para salir a Bolsa el 10 de octubre. Esta vez, se espera que la aventura resulte exitosa. La empresa colocará un 30% del capital en el mercado y, aunque la familia Gallés pasará de poseer el 76% al 64%, CriteriaCaixa también estará involucrado, adquiriendo un 5% de la compañía. Sin duda, hay una pizca de emoción en el aire, y no es solo el aroma del pan recién horneado.

La salida a Bolsa no solo promete dar un respiro financiero a la empresa, sino que también les permitirá seguir creciendo y cumplir con su ambicioso plan de expansión. Según la información proporcionada, Europastry está valorada en 1.570 millones de euros, y con una proyección de crecimiento de doble dígito durante más de una década, sus perspectivas son, sin duda, optimistas.

Estadísticas y logros notables: un vistazo a los números

Los números pueden ser aburridos, lo sé, pero al final del día, los números cuentan la historia de éxito. En 2023, Europastry mostró una facturación neta de 714 millones de euros, lo que representó un crecimiento del 7% en comparación con el año anterior. En cuanto al beneficio operativo, la compañía reportó una cifra impresionante de 1165 millones de euros, con unas ganancias netas de cerca de 69 millones de euros, un aumento notable del 90%. Ahora, si eso no es un consuelo para cualquier inversor, ¡no sé qué lo sería!

Adicionalmente, la compañía ha entregado dividendos a sus accionistas por 50 millones de euros en 2023, una cifra que cinco veces mayor que la del año anterior. Así que, si alguno de ustedes estaba pensando en hacer una fortuna, quizás considerar invertir en pan congelado no sea una mala idea.

La visión de la familia Gallés: un legado que perdura

Jordi Gallés, el actual presidente ejecutivo, no es solo un hombre de negocios; es parte de la historia familiar de la panadería. Desde muy joven, aprendió el oficio y ha estado involucrado en diversas etapas del crecimiento de la empresa. De hecho, ha acumulado una rica experiencia en la industria, desde controlar las cuentas hasta dirigir operaciones y marketing.

Durante su mandato, ha llevado a cabo múltiples adquisiciones, lo que ha permitido que Europastry se posicione como un monstruo en el mercado de la panadería congelada. Con la reciente compra de dos empresas europeas en el sector, la voluntad de Gallés de innovar y expandir es clara.

¿Y saben qué es lo más interesante? La empresa genera la mayor parte de su negocio mediante fabricación para terceros, lo que significa que, aunque muchos de nosotros disfrutamos de su deliciosa bollería y panes, probablemente no lo sabemos. Desde Starbucks hasta Dunkin’ Donuts, la huella de Europastry se extiende por todo el mundo.

Innovación constante: el secreto del éxito

Todo negocio necesita una buena dosis de innovación para sobrevivir y prosperar, y Europastry lo sabe de primera mano. La compañía ha desarrollado productos que, siguiendo su filosofía de «respetar todas las fermentaciones naturales», son tanto deliberadamente sabrosos como eficaces.

Imaginen que están en una cafetería y ven un croissant crujiente o una pizza caliente. Es probable que detrás de esos productos esté el trabajo de Europastry. De hecho, su investigación y desarrollo en la producción de masas congeladas ha revolucionado la forma en que muchos de nosotros disfrutamos del pan y la bollería.

Sin embargo, la innovación no se detiene ahí. La compañía tiene un enfoque sólido en el crecimiento orgánico e inorgánico, lo que permite que Europastry se mantenga a la vanguardia del sector.

Un futuro brillante: ¿qué nos depara el destino?

A medida que Europastry se prepara para su estreno en el parqué, hay un aire de optimismo mezclado con un ligero nerviosismo. ¿Serán capaces de mantener el impulso y seguir creciendo en este competitivo mercado? ¿Cuáles serán sus próximos pasos?

Aunque la incertidumbre es parte del juego, también lo es la oportunidad. La familia Gallés ha demostrado ser resiliente a lo largo de los años, y su capacidad para adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado les pone en una buena posición. Es un viaje que definitivamente vale la pena seguir.

Conclusión: Panadería como legado

La historia de Europastry es un testimonio del poder de la perseverancia y la innovación. Desde sus humildes comienzos hasta convertirse en un gigante mundial en la fabricación de masas congeladas, la empresa ha vivido altibajos, pero siempre ha mantenido su mirada en el futuro.

Así que, mientras esperas ese delicioso croissant o ese panecillo perfecto en tu cafetería local, recuerda que detrás de ese producto puede estar el trabajo apasionado de unos panaderos que han trabajado, sin descanso, para hacer de cada bocado una experiencia memorable. Sin duda, el camino de Europastry hacia la Bolsa es solo el principio de un nuevo y emocionante capítulo en su rica historia. ¡Abran paso al gigante del pan congelado!