La industria del cine puede parecer un mundo brillante y glamuroso, lleno de estrellas y estrenos en alfombra roja. Sin embargo, detrás de cada gran película hay historias de esfuerzo, perseverancia y mucha, mucha incertidumbre. Hoy quiero hablarte de un referente del cine español contemporáneo: Rodrigo Sorogoyen. Pero no solo de su trabajo, sino de cómo un grupo de jóvenes soñadores logró crear su propia productora en medio de una crisis económica. ¿Listos para un viaje a través de la historia de Caballo Films?

La chispa de la idea: un viaje en Croacia

Imagina que estás en un viaje con tus amigos, disfrutando de la vida, el mar y un par de cervezas frías. Esa fue la escena en 2010 para cinco jóvenes que acababan de graduarse de la Escuela de Cine de la Comunidad de Madrid. En medio de una profunda crisis económica, donde el sueño de hacer cine parecía un lujo, Pedro Martín Calero, Borja Soler, Alberto del Campo y José Tirado se unieron a Rodrigo Sorogoyen y decidieron aventurarse en montar su propia productora: Caballo Films.

¡Qué locura, ¿no?! Fundar una productora cuando el dinero en la industria es tan escaso como encontrar un unicornio en el centro de Madrid. Pero estos chicos tenían algo especial: un espíritu indomable y una gran dosis de amistad.

La unión hace la fuerza: de amigos a socios

Sorogoyen cuenta que siempre ha creído en trabajar con amigos y personas en las que confía. En sus propias palabras, es una persona «muy aglutinadora». Pero, ser el «jefe» no siempre es fácil, especialmente cuando uno arrastra el “síndrome del impostor”, un sentimiento que, hagas lo que hagas, te hace dudar de tu capacidad.

Para él, la clave del éxito ha sido rodearse de personas talentosas y divertirse en el proceso. ¿No es genial trabajar en lo que amas y, de paso, compartirlo con amigos? Es como una fiesta de cumpleaños que no termina nunca.

La primera película de Caballo Films fue ‘Stockholm’, un pequeño proyecto con un presupuesto ajustado, pero que les llevó hasta nominaciones en los Premios Goya del 2013. La producción, en su esencia, involucraba a un grupo de amigos y compañeros de clase. Recuerdo la primera vez que intenté organizar un cortometraje con amigos… a veces la amistad se pone a prueba con el estrés de la producción. Pero si lo haces bien, esas experiencias se convierten en anécdotas épicas para contar en cenas.

El éxito y los fracasos que forjan el carácter

El filme ‘Que Dios nos perdone’ marcó un antes y un después en la carrera de Sorogoyen, solidificando su posición en la industria. A partir de ahí, su nombre comenzó a ser reconocido y, como muchos dicen, “la fama tiene un precio”.

En ese sentido, ¿cómo gestiona una persona el éxito en un mundo donde el siguiente gran proyecto puede ser solo un resbalón? Sorogoyen parece tener una estrategia: acepta sus fracasos. Recuerda que, aunque haya proyectos que no funcionen, como su serie sobre la Guerra Civil, hay que aprender a olvidar las espinas y seguir adelante.

«Me considero el tipo más afortunado del mundo», dice con sinceridad. Tal vez, su éxito no solo sea resultado de su talento, sino de cómo enfrenta lo que el destino le lanza. Algunos días serás el rey del mundo, y otros solo querrás esconderte bajo la cama. ¿Te suena familiar?

La alegría de trabajar en equipo: los premios como resultado

En 2022, Sorogoyen y su equipo arrasaron en los Premios Goya con ‘As Bestas’, llevándose a casa nueve galardones, incluidos mejor película, dirección y guion original. Es como cuando tu grupo de amigos gana un torneo de fútbol; sientes que todos han contribuido y el éxito es un reflejo del trabajo colectivo.

La alegría de ver tus proyectos brillar en la pantalla grande y, al final, recibir el reconocimiento es una catarsis emocional. Pero, atención, no hay gloria sin sacrificio. ¿Qué harías tú para sacarle el máximo partido a una oportunidad?

La evolución de la productora

Desde sus inicios, Caballo Films ha evolucionado de una forma impresionante. Al asociarse con otras productoras más grandes como Antena 3 y Malvalanda, lograron salir de la inestabilidad de sus comienzos hasta establecerse como una de las productoras más prometedoras de la escena española.

La clave para el crecimiento fue la adaptabilidad. Si algo no funcionaba, se reestructuraban, volvían a la mesa de trabajo y buscaban nuevos caminos a seguir. Este nivel de flexibilidad es algo que todos podemos aprender, tanto en el trabajo como en nuestra vida personal. Un consejo: nunca te aferres demasiado a tus planes, porque la vida tiene formas muy curiosas de sorprendernos.

Reflexiones finales: la humildad en la cima

A medida que Sorogoyen ha crecido como cineasta, ha mencionado que aún no se siente consolidado. ¿No es interesante cómo alguien que tiene tanto éxito sigue buscando más, sin perder esa humildad? Es una lección de vida para todos nosotros.

El reconocimiento es efímero; lo que realmente cuenta es cómo te sientes con tu trabajo y con las personas que te rodean. Sorogoyen dice que se siente “bastante humilde”, y esa es una receta secreta para mantener los pies en la tierra, incluso cuando estás en la cima. Su deseo de seguir aprendiendo y creciendo nos recuerda que nunca es un mal momento para prepararse para lo que venga.

Al final, una gran carrera no se mide solo por los premios, sino por las historias que construimos y las personas que elegimos llevar con nosotros en el camino. Así que la próxima vez que sientas que el mundo se viene abajo, recuerda: el viaje es tan importante como el destino. Y en esta historia de Rodrigo Sorogoyen, esa es quizás la lección más valiosa de todas.