Se acerca la temporada más esperada del año para muchos españoles: el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad. Con cada diciembre que pasa, esa ilusión colectiva se asemeja a una especie de Navidad alternativa, donde los sueños de millones de personas se entrelazan con la esperanza de un cambio significativo en sus vidas. A un mes de este evento tan ilusionante, es hora de analizar qué hacen los españoles cuando les toca «El Gordo». ¿Pagar deudas? ¿Invertir en vivienda? ¿O simplemente gastarse un pellizco en un capricho?

La tradición del sorteo y la esperanza compartida

Recuerdo la primera vez que compré un boleto para la Lotería de Navidad. Era un frío 22 de diciembre, y como todo buen español, me vi envuelto por la emoción colectiva. El ambiente estaba impregnado de buena voluntad, risas y, por supuesto, la ansiedad de saber si nuestro número sería el afortunado. Me sentía parte de algo más grande, casi como un miembro del club secreto de los soñadores. ¡Vamos, que era como estar en una película navideña!

Y ojo, que no es solo una ilusión pasajera. Según el comparador y asesor hipotecario iAhorro, el 2023 no ha sido diferente en ese sentido. Aunque solo unos pocos podrán tocar el premio, todos los compradores de boletos acaban soñando. Pero, ¿en qué utilizarían los españoles ese dinero soñado? A continuacion te presento los datos más relevantes.

Más de la mitad de los españoles quieren «tapar agujeros»

La próxima vez que le preguntes a tu amigo sobre su lista de deseos, lo más probable es que mencione algo sobre «tapar agujeros». Esto, que podría sonar a una excusa para no ir al cine, se ha vuelto el deseo más común entre los encuestados. iAhorro descubrió que el 51,4% de los españoles sueña con “pagar deudas o tapar agujeros”. ¿Quién no ha estado allí? Esos pequeños agujeros financieros que parecen crecer como los chicles pegados en lo más recóndito de un zapato o los recordatorios recurrentes de deudas estudiantiles que parecen nunca desaparecer.

Tápate la cara, que eso suena como lo mismo que mi hermana pequeña decía cuando le preguntaba si tenía dinero. «¡Solo tengo una deuda!». Pero es cierto, el estrés financiero puede ser un verdadero monstruo que acecha en las sombras. La propuesta de invertir en el pago de deudas es una opción sensata que permite liberar cargas y, tal vez, disfrutar de una vida un poco más ligera.

La vivienda, la mejor inversión

Sin embargo, otra tendencia también comienza a despuntar: invertir en vivienda. Entre las respuestas del estudio, el 21,4% de los encuestados mostraron interés en comprar una casa. Es entendible: con la inflación y el aumento de precios en el mercado inmobiliario, cada vez más personas ven la propiedad como una inversión segura. No sé tú, pero nada se siente tan bien como saber que tus paredes son tus y que no se volarán en el primer viento, como un gorro que olvidaste en la playa.

Esto señala un cambio en la mentalidad de los españoles, que quizás están cansados de arrendar o vivir en casas que pueden cambiar de dueño en cualquier momento. Es posible que la pandemia nos haya enseñado a los españoles la importancia de tener un refugio seguro. Aun así, al observar la situación actual, me resulta curioso cómo los sueños de la infancia de tener una casa como la de «Los Picapiedra» se transforman en deseos más pragmáticos de invertir en un espacio duradero.

La tendencia de la inversión en ahorros: ¿desapareciendo?

Sorprendentemente, la opción de “ahorrar, tener un colchón financiero” fue mencionada por solo el 19,9% de los encuestados. Esto representa una disminución de 1,4 puntos desde el año pasado. ¿Significa esto que los españoles son ahora más aventureros o simplemente más optimistas? Quién sabe. Tal vez cada vez más personas están dispuestas a arriesgar en lugar de acumular dinero en una cuenta de ahorro olvidada, convirtiéndola en lo que parecen ceros en una hoja de papel. A veces me siento como el entrenador de un grupo de ahorradores en un partido de fútbol de dinero: «¡Vamos, chicos, a gastar un poco ese dinero!»

Sin embargo, me preocupa un poco esta tendencia. La importancia de un «colchón financiero» no debería ser subestimada. Imagina que, en lugar de tener que pagar una nueva caldera para el agua caliente o ir al médico, te enfrentas a un imprevisto y no tienes el dinero para responder. ¿Te gustaría vivir esa pesadilla? Ser precavido no es vivir con miedo, es ser sensato. La vida siempre tiene sorpresas, y lo mejor es estar preparado.

Gastos diversos: ¿caprichos a la vista?

Por último, me sorprendió descubrir que el 3,2% de los encuestados destinarían parte de su premio para comprarse un coche. El 4,1% restante contempla otros gastos diversos. Comparado con las cifras de años anteriores, ambos grupos parecen haber disminuido notablemente a lo largo del tiempo. ¡Adiós, sueños de coches lujosos! La realidad de la vida adulta parece haber puesto a todos en su lugar.

Recuerdo cuando tenía 18 años y soñaba con tener un deportivo rojo brillante. Hoy en día, no sé si podría ni llenar el tanque si me lo regalasen. Estos caprichos pueden parecer atractivos, pero no siempre son prácticas, especialmente en un mundo donde el costo y el efecto de la inflación siempre están en la mente de los adultos.

Conclusiones y reflexiones finales

Así que, ahora que sabemos en qué gastarán los españoles su dinero de la Lotería de Navidad 2024, hay una lección clara que aprender: la vida es un balance entre sueños y realidades financieras. Ya sea que nuestro número resulte afortunado o no, la clave está en cómo manejamos nuestras finanzas y en la toma de decisiones informadas.

Si bien la ilusión de ganar puede ser abrumadora, creo que es más importante reflexionar sobre lo que realmente significa «ganar». Para algunos, puede que sea la libertad de vivir sin deudas; para otros, podría ser crear un hogar propio. Yo personalmente estoy convencido de que el verdadero «Gordo» está en la habilidad para administrar lo que ya tenemos y, a su vez, disfrutar de la velada del 22 de diciembre, rodeado de seres queridos.

Así que mientras nos preparamos para entrenar ese espíritu de Navidad, recuerda que, aunque puedan tocarnos las campanas de la su…per…suerte (¡déjame soñar!), siempre podemos construir un futuro brillante sin importar el resultado del sorteo. ¿Por qué no empezar a hacer planes y empezarnos a preguntar? ¿Qué haremos con nuestros sueños este año?