Recientemente, la política norteamericana ha tomado un nuevo rumbo y, junto a ello, el panorama de las grandes corporaciones. Meta y Amazon, dos de los titanes tecnológicos más influyentes, han decidido anunciar donativos de 1 millón de dólares para celebrar el primer día de presidencia de Donald Trump. Esta noticia no solo es impactante por la cantidad; lo es aún más por las implicancias que conlleva en el actual clima político y empresarial de los Estados Unidos.

Un gesto de cercanía: ¿modo de congraciarse o una jugada maestra?

Antes de entrar en detalles sobre estos donativos, me gustaría compartir una anécdota personal. Recuerdo la primera vez que decidí abrazar la política y sus complejidades. Había un evento donde se invitó a varios líderes de opinión; la premisa era clara: «si no puedes combatirlos, únete a ellos». La verdad es que, como joven entusiasta, no entendía del todo a qué se referían. Pero con el tiempo he comprendido que en la política y en los negocios, las estrategias de acercamiento son a menudo más sobre interés que sobre afecto genuino.

Así que, cuando me enteré de que Bezos y Zuckerberg estaban en modo «aprecio presidencial», no pude evitar soltar una risita. Es como si invitaras a tu vecino a una barbacoa solo para pedirle ayuda cuando tu césped se ve más muerto que un cactus en el Polo Norte. Pero, ¿cuáles son las verdaderas motivaciones detrás de estos movimientos?

La historia detrás del donativo

El gesto de Meta y Amazon se destaca en un contexto donde ambos CEO han tenido sus diferencias notables con Trump. Por ejemplo, Zuckerberg no ha sido el más convencido de las políticas del nuevo presidente, y el mismo Bezos ha expresado sus preocupaciones respecto a la administración Trump durante su primera presidencia. Entonces, ¿qué está pasando aquí?

Según el Wall Street Journal, estos donativos tienen como objetivo validar y congraciarse con la nueva administración. Vamos, es un clásico «haz todo lo que haga falta para que no se pongan en nuestra contra». Aunque Facebook no hizo donativos en 2017 ni en 2021, esta vez parece que la historia se repite: un deseo de influencia en una administración que cambiará muchas dinámicas.

Estrategias de juego en el tablero político-gubernamental

La relación entre empresas y gobiernos es complicada, y jamás se puede subestimar el poder de la presión política. El deseo de Meta y Amazon de garantizar un entorno de negocios favorable bajo el liderazgo de Trump se pone en fundamento con dos caminos comunes:

  1. Colaboración directa: Las discusiones privadas entre empleados de estas empresas y los nuevos dirigentes del país podrían marcar un cambio significativo. Las grandes tecnológicas están ansiosas de aliviar la presión que Biden había impuesto previamente. Veremos si estas reuniones darán frutos.

  2. Influencia directa y mediática: La llegada de un presidente como Trump, que ha tenido una relación ambivalente con los medios y las redes sociales, abre la puerta a un nuevo diálogo. La influencia de Elon Musk, otro magnate tecnológico que ha mostrado interés en la política, puede cambiar aún más las cosas.

En este contexto, se entienden mejor las palabras de Bezos, quien comentó que se sentía «muy optimista» con el nuevo gobierno. ¿Optimismo genuino? O más bien es como decirle a tu jefe que te encanta su nueva corbata solo porque estás buscando un ascenso en tu trabajo…

Los momentos clave de la reunión

Durante su reunión con Trump en Mar-a-Lago, Zuckerberg le mostró las nuevas gafas de realidad mixta de Meta, que aún no han sido lanzadas al mercado. ¿Una manera de hacerle un guiño a Trump? La idea de regalar un gadget innovador en un primer encuentro suena como algo que harías para ganarte a alguien que quieres que te ayude a avanzar.

Pero aquí está la cláusula: aunque ambas compañías han mostrado una inclinación a apoyarlo, no todas las grandes corporaciones se están lanzando al río de la generosidad sin mirar atrás. Mientras que Amazon proporcionó 58,000 dólares a Trump en 2017, ¿acaso no sorprende que este aumento de contribuciones ahora que el reloj ha dado la vuelta? Tal vez deberíamos empezar a escribir un libro titulado «Cómo encajar en la administración en 10 pasos».

La relación ambivalente con la libertad de expresión

Hablando de ambivalencias, no se puede pasar por alto el papel de Meta en la moderación de contenido. Tras el asalto al Capitolio en 2021, la suspensión de la cuenta de Trump fue un tema caliente. Ahora que se ha decidido reactivar su cuenta, Meta ha anunciado que tiene la intención de promover una mayor libertad de expresión. Pero, ¿qué significa esto realmente? ¿Deberíamos esperar un entorno donde todo sea permitido al más puro estilo de “lo que ocurra en el chat, se queda en el chat”?

Con esta aparente apertura, hay quienes se preguntan: ¿será, entonces, que Meta está buscando alinearse con las políticas de Trump para, digamos, “ofrecer un espacio más acogedor” para discursos que podrían no ser completamente verídicos? La verdad es que el camino a seguir puede ser más resbaladizo de lo que parece, y eso podría tener un impacto profundo en la percepción pública de las plataformas digitales.

El impacto de este donativo

Las implicaciones de estos donativos van más allá de los breves anuncios en los medios. La cuestión más grande es cómo influenciarán el clima empresarial en EE. UU. A medida que Amazon y Meta buscan asegurar un trato más favorable en su interacción con la administración Trump, otros gigantes tecnológicos probablemente seguirán su ejemplo. ¿Podríamos ver un renacimiento de relaciones entre la política y la tecnología que posicione a las empresas en el centro del juego?

Imaginemos por un momento cómo serían los titulares en los próximos meses. «El poder de las tecnológicas en la Casa Blanca: Amazon firma acuerdo secreto con el gobierno»; o quizás «Meta desarrolla herramientas que chocan con las nuevas regulaciones». Lo cierto es que, por donde se lo mire, la influencia será un tema candente.

Pensando en el futuro

Entonces, aquí va la pregunta que todos nos hacemos: ¿será demasiado optimista de nuestra parte esperar que estos donativos resulten en cambios positivos para la sociedad en general? Si bien estas corporaciones buscan proteger sus intereses, también enfrentan la presión de una ciudadanía cada vez más crítica. Los clientes scepticos seguramente cuestionarán si realmente hay un deseo genuino detrás de los actos de generosidad.

Por ahora, el panorama se presenta incierto. Las acciones de Meta y Amazon podrían ser vistas como una amistad temporaria en tiempos de tensión o, tal vez, como un paso estratégico para garantizar su posición en un futuro que promete ser tumultuoso.

Reflexionando sobre la ética en los negocios y la política

Haciendo un zoom hacia atrás, es esencial cuestionar cómo la intersección de política y negocios puede redefinir el significado de una relación ética. Si comenzamos a normalizar que, para mantener una contención, es necesario hacer donativos, ¿perderemos de vista lo que realmente debería importar?

Para muchos, la intervención de grandes corporaciones debería ser una llamada de alerta. La civilidad y la transparencia se convierten en palabras peligrosas cuando se entrelazan con intereses económicos.

Por último, mientras Amazon y Meta intentan posicionarse con el nuevo gobierno, es fundamental recordar que tras cada gesto corporativo hay un ecosistema de implicaciones que podrían tener un impacto significativo en la vida cotidiana de los ciudadanos. Si bien este donativo es indudablemente un movimiento calculado, los ciudadanos deben permanecer alertas y críticos sobre cómo estas decisiones influencian nuestro entorno.


En resumen, el gesto de Meta y Amazon no es solo una cuestión de dar una suma de dinero; es una estrategia que busca posicionar a estas corporaciones de cara a un futuro incierto bajo la nueva administración. Y así, el juego de la influencia sigue en marcha en este fascinante ciclo en el que política y tecnología han dejado de ser mundos por separado para convertirse en piezas interdependientes de un rompecabezas mayor.

Así que, la próxima vez que pienses en dar un regalo a alguien —ya sea por un apretón de manos o como parte de un juego más grande— pregúntate a ti mismo: ¿es realmente una conexión genuina o simplemente una jugada para asegurar el futuro? ¿Alguna vez disfrutarás de la barbacoa sabiendo que quieres pedirle un favor al vecino? ¡Las relaciones humanas nunca dejan de ser complicadas!