Introducción

Si hay algo que siempre ha definido a China, además de su milenaria historia y cultura, es su imponente población. Durante décadas, el país fue conocido como el más poblado del mundo. Pero, como dirían los clásicos, “todo lo bueno tiene un final” y China ha perdido ese título. En su lugar, ahora enfrenta una crisis demográfica sin precedentes, un cambio que nadie veía venir y que ha llevado a las autoridades a tomar decisiones sorprendentes, posiblemente hasta ridículas. Entonces, ¿a dónde vamos desde aquí? ¿Qué significa esto para el futuro del gigante asiático? En este artículo, desmenuzaremos esta situación, desde la alarmante falta de bebés hasta un aumento inusitado en el número de mascotas que, irónicamente, podrían llegar a ser más numerosas que los niños.


La drástica caída en las tasas de natalidad

Recuerdo que, cuando era niño, solía escuchar que la población de China era tan grande que en ocasiones me imaginaba un mar infinito de personas, todos ellos moviéndose al unísono. ¿Alguna vez te has sentido así respecto a la población de un país? Sin embargo, esa imagen está cambiando drásticamente. A día de hoy, China está viviendo una crisis de natalidad alarmante que comenzó a gestarse hace varios años. Para ponerlo en perspectiva, las tasas de nacimiento han caído a niveles que no se veían desde la historia reciente del país.

En 2022, las cifras mostraron que China tenía alrededor de 160.000 niños dados en adopción, un número que refleja la creciente dificultad para las parejas jóvenes de encontrar el deseo, la motivación o incluso los medios para formar una familia. Para el año 2024, se prevé que la cantidad de matrimonios se desplome a un mínimo histórico de 6,83 millones, un descenso dramático desde el pico de 13 millones en 2013. ¿Pero por qué ocurre esto?

La respuesta no es simple. Por un lado, hay un creciente deseo entre las parejas de enfocarse en sus carreras y estilos de vida, especialmente en un mundo donde la presión económica está en aumento. Pero la presión del gobierno también juega un papel crucial aquí.


¿El gobierno llama a la puerta de las mujeres?

Las políticas demográficas de China han dado un giro de 180 grados desde la implementación de la política del hijo único durante la década de 1980. Con la creciente preocupación sobre la disminución de la población, el gobierno ha comenzado a implementar iniciativas inesperadas. Imagina que un funcionario del gobierno aparece en tu puerta a preguntar sobre tu vida reproductiva; sí, parece sacado de una novela distópica, pero esto está sucediendo en realidad. Algunas mujeres han compartido anécdotas sobre cómo fueron abordadas mientras registraban sus matrimonios.

«El tipo me miró y dijo, ‘¿Y cuándo tendrán hijos?’ Me sentí como si estuviera en un episodio de Ecos de un Futuro Distópico,» compartía una joven casada que prefirió no mencionar su nombre para evitar represalias. Además, les regalan vitaminas prenatales y realizan seguimientos telefónicos. ¿Suena familiar? ¡Es como tener un coach personal de natalidad!

Sin embargo, la recepción a estas prácticas ha sido groseramente negativa. Las mujeres sienten que su privacidad está siendo invadida, y es que, ¿quién puede culparlas? Después de la lucha por la igualdad de derechos y la liberación de las expectativas sociales, ser presionadas para formar una familia puede ser, en el mejor de los casos, irritante.


De matrimonios en caída libre a una creciente moda por las mascotas

A medida que el deseo de tener hijos disminuye, el número de parejas que optan por tener mascotas ha ido en aumento. Y no solo unos pocos gatos o perros, ¡se prevé que el número de mascotas sobrepase al de niños menores de cuatro años! Las proyecciones más recientes de un informe de Goldman Sachs sugieren que los hogares chinos pueden tener aproximadamente 70 millones de mascotas en los próximos años, en comparación con 40 millones de niños. Esto sí que es un cambio notable.

Es una especie de paradoja moderna: mientras el gobierno se esfuerza por incentivar la procreación humana, las parejas están más dispuestas a adoptar cachorros. Y no me malinterpretes, ¡amo a los perros! Pero, ¿se imaginan a las autoridades organizando un «Día de la Familia Mascotera» para motivar a las familias a adoptar animales en lugar de bebés? La imagen es simpática, y honestamente, podría ser un excelente evento de mercadotecnia.


El negocio de la mascota en el horizonte

A medida que las prioridades en la vida cambian, también lo hacen los negocios. El consumo de productos y servicios para mascotas está floreciendo, y es un sector que los inversores están observando con avidez. Se estima que el mercado de las mascotas alcanzará 83.200 millones de dólares en 2023 y crecerá aún más, superando los 113.000 millones de dólares para 2025. ¿No es fascinante? Mientras que otros países enfrentan crisis debido a la baja tasa de natalidad, ¡China parece haber encontrado una alternativa rentable!

Las tiendas no solo están adaptándose, sino que están aprovechando esta tendencia en auge. Desde cafés para perros hasta servicios de spa, la industria de las mascotas se está reinventando con ideas innovadoras. Recuerdo haber visto un local que ofrecía «masajes para gatos». ¿En serio, un masaje a un gato? ¿Es eso lo que hemos alcanzado en la modernidad? Pero, ¿quién soy yo para juzgar? Si los dueños disfrutan, ¡que sigan!

De hecho, a nivel internacional, otras naciones están observando cómo manejar esta transformación. Por ejemplo, en Japón, donde la población también está envejeciendo y disminuyendo, se ha dado el paso de fabricar pañales para adultos en vez de pañales para bebés. ¡La crisis demográfica es una oportunidad de negocio más! Ahora imagina a las empresas de carritos de bebé comenzando a diseñar artículos para mascotas. ¿Qué tal un carrito de estilo ‘perrito en el parque’?


Las implicaciones para el futuro

La situación de China plantea retos y oportunidades que escapan a la simple estadística. A medida que la población envejece y la tasa de natalidad continúa en picada, se alza una pregunta crucial: ¿Cómo enfrentarán las políticas de adicciones el futuro?

La sostenibilidad de los sistemas de pensiones, los servicios de salud y la fuerza laboral se verán profundamente afectados. La falta de jóvenes que contribuyan al sistema de pensiones podría resultar en un colapso económico en el futuro. Así que, mientras el gobierno busca desesperadamente incentivar «a tener críos», las consecuencias pueden ser mucho más profundas de lo que parece.

Y es que estamos ante una dualidad: por un lado, un gobierno presionado en sus políticas que, tras décadas de control demográfico, está intentando revertir su propio legado. Y por el otro, una sociedad que ha optado por un estilo de vida diferente, priorizando la libertad y el autocuidado sobre la crianza de los pequeños.


Conclusión: un futuro incierto, pero lleno de opciones

La crisis demográfica en China es un enigma que presenta miedo, incertidumbre pero también su dosis de absurdo. Nos invita a reflexionar sobre nuestros valores, ideales y prioridades. Es un recordatorio de que la vida a menudo toma rumbos inesperados. En lugar de mirar la situación con desánimo, tal vez deberíamos considerar el sentido del humor que surge de tal ironía.

A medida que avanzamos hacia un futuro desconocido, es vital entender que cada decisión que tomemos, ya sea como individuos, como parejas o como gobierno, dejará un impacto duradero en la sociedad. ¿Lo harán los chinos reenfocarse en la crianza del futuro o continuarán llenando sus vidas con peludos compañeros de cuatro patas? Solo el tiempo lo dirá.

Así que, mientras tomas tu café y miras a tu mascota jugar, pregúntate: ¿cuál es tu ideal de familia en este extraño mundo en el que vivimos?