En la política catalana, como en cualquier novela de misterio, a veces los personajes que menos esperamos se convierten en protagonistas. Así, tenemos a Carles Puigdemont y Jordi Turull, quienes han decidido reconfigurar el mapa ideológico de Junts, un partido que ha pasado por tantas metamorfosis que bien podría ser la mariposa más colorida del jardín político de Cataluña. Pero, ¿qué significa realmente este giro y por qué debería importarnos?

El renacer de Junts: ¿de convergente a independentista radical?

Recuerdo la primera vez que escuché hablar de Junts. Era una noche de agosto en una terraza de Barcelona, rodeado de amigos, y uno de ellos, apasionado por la política, comenzó a hablar de su interés por los movimientos independentistas. En ese momento, no tenía la más mínima idea de lo que estaba por venir: el nacimiento de Junts como una agrupación supuestamente ‘transversal’. Pero al igual que un buen novelista, la historia ha ido cambiando.

El tándem Puigdemont-Turull ha determinado que la nueva etapa de Junts desde una perspectiva ideológica es una vuelta a los orígenes que busca recuperar el legado de Convergència i Unió (CiU). Así, encontramos posiciones firmemente independentistas, pero con matices que, en ciertos círculos, pueden ser considerados más “moderados”, si es que ser radical en temas de secesión tiene algún tipo de moderación.

La reciente aprobación de una ponencia organizativa, con un 86% de votos a favor, marca una nueva era que renueva el control de Puigdemont sobre el partido. Ciertamente, esto parece un guion de una película sobre la lucha por el poder, donde no hay lugar para el juego democrático si no es bajo un marco que ellos mismos configuran. ¿Recuerdas el famoso «entrenador elige jugadores»? Así estamos.

Menos impuestos, más aeropuerto: economía en el horizonte

Uno de los puntos más candentes en la nueva estrategia de Junts es su enfoque en la economía. Aquí es donde las cosas se ponen interesantes —y un poco graciosas, si se me permite. La idea de reducir impuestos es, sin lugar a dudas, una propuesta que atrae a muchos. ¿A quién no le gustaría pagar menos en lugar de más? Pero a veces me pregunto si realmente entienden todas las implicaciones de sus ideas.

Durante el congreso del partido se habló de la “reducción justa de impuestos”, incluyendo el famoso IRPF y el de Sucesiones. Francamente, lo que me viene a la mente es una reunión de amigos en una terraza discutiendo si es ético que alguien pague menos en la cuenta solo porque se sabe que es rico. Lo mismo aplicando rutas intercontinentales desde el aeropuerto de Barcelona y todos felices volando al Caribe, pero ¿a costa de quién?

Para que una ciudad se mantenga próspera, los ingresos fiscales son importantes. Entonces, el dilema es: ¿se puede tener un estado fuerte con menos ingresos? A primera vista, parece lógico pensar que menos impuestos = más disfraces de Halloween en el comercio local. Pero en la práctica, la ecuación es más compleja.

La vivienda: un rompecabezas administrativo

Y aquí entra el tema de la vivienda. En este punto, no puedo evitar imaginarme a los miembros de Junts cavando en una montaña de leyes –como el de la Ley 12/2023 sobre el derecho a la vivienda– tratando de encontrar una solución a este espectacular desastre que se ha convertido el mercado de alquiler en Cataluña. El mantra de Junts se enfoca en revertir la tendencia actual mediante medidas que fomenten la gestión urbanística, y es evidente que esto podría ayudar a desbloquear un poco el embotellamiento del mercado.

Como alguien que ha estado en la búsqueda de un apartamento en Barcelona, puedo confirmar que tratar de encontrar algo asequible en esta ciudad es tan complicado como intentar explicarle a un niño por qué no puede comerse toda la bolsa de caramelos de una sola vez. La frustración es palpable.

Y a pesar de que Junts promete facilitar el acceso a la vivienda e incentivar la creación de espacios urbanizados, ¿será suficiente? ¿De verdad tienen un plan que funcione o es simplemente más de lo mismo? Es fácil criticar, pero al final del día, el diablo está en los detalles, ¿no?

La inmigración: un tema candente

Uno de los temas que ha ganado relevancia en la agenda de Junts es el control sobre la inmigración. Esto, por supuesto, no ha llegado sin su respectiva controversia. A medida que las olas de inmigrantes continúan llegando a Cataluña, el clamor por un mayor control se hace más fuerte. Junts ha manifestado su deseo de conseguir transferencias del Estado para ejercer un mayor control sobre este aspecto.

Es aquí donde se encuentran dos mundos a menudo encontrados: la solidaridad y la seguridad. La narrativa del partido parece centrarse en que más control es sinónimo de más estabilidad, pero la historia ha demostrado que la misericordia y la compasión a veces pagan dividendos inesperados. Nos podríamos preguntar, entonces: ¿están optando por una banda sonora de defensa de la unidad territorial o realmente están viendo lo que sus compatriotas necesitan?

El futuro de Junts: ¿resurgimiento o autodestrucción?

Ahora que hemos desglosado las estrategias y la ideología de Junts, queda una pregunta inquietante: ¿se encuentran en un camino hacia el resurgimiento o están simplemente construyendo las bases de su propia autodestrucción? La historia está repleta de partidos que se desvanecieron al perder de vista sus verdaderos objetivos.

La necesidad de redefinirse es crucial, pero también lo es escuchar a los ciudadanos. Junts necesita mostrarse como el partido que escucha y responde, no simplemente como uno que da órdenes. En mi experiencia, si un grupo de amigos en una cena se deja llevar por la altanería y la incapacidad de escuchar, es casi seguro que terminarán en desacuerdo —y posiblemente en una discusión sobre la última serie de Netflix.

Reflexiones finales: un llamado a la serenidad

Al final de la jornada, el pulso por recuperar el Govern catalán será feroz y Junts necesitará alinearse con una voz que no sólo resuene en el eco de su propia cúpula, sino que también respete las necesidades y preocupaciones de sus ciudadanos.

Como cierre, puedo afirmar que el renacer de Junts bajo la dirección de Puigdemont y Turull es una historia que, sin duda, merece seguirse de cerca. Sus estrategias, ya sea en la economía, la vivienda o la inmigración, son un reflejo del cambio constante que vivimos en la política actual. Es nuestro deber como ciudadanos estar informados, y quizás incluso comprometernos a ser un poco más críticos y curiosos en esta fascinante travesía que parece estar solo comenzando.

Entonces, ¿quién sabe? Quizá, a medida que el panorama político se va transformando, también lo haga nuestra comprensión de lo que realmente significa vivir en una Cataluña independiente. Vamos a seguir el viaje, que seguro habrá más sorpresas en el camino. ¡Y quién sabe! Tal vez un día estemos hablando de cómo celebraron su 10º aniversario en el poder… o sobre cómo ha quedado todo en un divertido recuerdo.