La reciente DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que ha golpeado la Comunidad Valenciana ha traído consigo un impacto económico que ha dejado a muchos con una mezcla de incredulidad y desesperanza. Según el informe del Banco de España, el agujero en la economía española se estima en 800 millones de euros. Pero, ¿realmente este desastre nos detendrá en nuestro camino hacia el crecimiento? O, por el contrario, ¿podría ser el catalizador de una recuperación más robusta? Vamos a desglosar esta situación.

El impacto inmediato: ¿Un desastre, una oportunidad o ambas cosas?

Para entender el impacto que ha tenido esta DANA, primero debemos colocarnos en el contexto. Imagínate que estás disfrutando de un día soleado en Valencia, cuando de repente cielo se oscurece y un torrente de agua arrasa todo a su paso. Los negocios de toda una vida se ven comprometidos y la economía local sufre un duro golpe. Lo que parece desastroso podría tener matices que quizás no vemos a simple vista.

El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, calificó el impacto como «significativo» pero «limitado». Esto puede sonar contradictorio, pero su argumento se basa en que lo que hemos visto en las imágenes de devastación no refleja necesariamente la magnitud del impacto en la capacidad productiva del país. ¿Qué tal un poco de optimismo en tiempos oscuros?

La cifra y su contexto

Los 800 millones de euros que se han mencionado son el resultado equivalente a lo que costará la última rebaja del IVA de alimentos básicos en el país hasta finales de año. Curiosamente, esto significa que si no nos hubiésemos visto afectados por la DANA, estaríamos viendo un «disminución de precios» en lugar de un «desastre natural». Pero aquí viene la parte interesante: el gobierno planea un desembolso total de 14,000 millones de euros para enfrentar la emergencia. Es decir, aunque los daños son significativos, la capacidad de respuesta del gobierno también es monumental.

Una mirada hacia el futuro: ¿Recuperación o estancamiento?

Escrivá destacó que la economía está adaptándose. Los estudios iniciales sobre el uso de tarjetas de crédito y retiradas de efectivo reflejan una caída en el consumo en las áreas afectadas. Sin embargo, en los días posteriores a la tormenta, los niveles han mostrado cierta mejora. ¿Podría ser este un signo de que Valencia, como el ave fénix, se levantará de sus cenizas?

Es verdad que en muchas zonas, la actividad aún está en mínimos. Esto es especialmente cierto en las zonas más devastadas, donde los comercios aún están tratando de levantarse tras el desastre. Algunos han desaparecido por completo. Una pena, ¿verdad? Pero esto también significa que hay una oportunidad de reconstrucción, un momento para reinventar y adaptarse a nuevas realidades económicas. ¿Quiénes somos nosotros para hablar de resistencia, verdad?

Plan de acción del gobierno: reconstruir y relanzar

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado un plan en tres fases: respuesta inmediata, reconstrucción y relanzamiento. Ahora, no me malinterpretes, los planes son geniales, pero a menudo se quedan a medio camino. De los tres decretos propuestos, solo dos han sido aprobados hasta ahora. Pero, como se dice, «Roma no se construyó en un día». La espera puede ser frustrante, pero esperar puede ser parte del proceso.

¿Qué sucederá con los «cuellos de botella»?

El Banco de España ha señalado la importancia de evaluar los «cuellos de botella» en comparación con desastres similares, como el huracán Katrina. La naturaleza del impacto ha sido distinto; pero eso no significa que el aprendizaje y la adaptación no se apliquen. El estudio de cómo las economías se han adaptado a catástrofes anteriores puede ofrecer una serie de lecciones que valen su peso en oro.

Pero aquí viene la pregunta del millón: ¿podemos volver a construir esta economía mejor, más fuerte, más resiliente? La respuesta es un entusiasta «Sí». Con la debida inversión y el enfoque correcto, lo que parece ser una crisis puede transformarse en una oportunidad.

Reflexiones personales

Recuerdo una vez que, después de una tormenta muy fuerte en mi ciudad, me quejé sobre el lío de hojas y ramas en mi jardín. Pero un amigo me dijo: «Mira todo lo que tienes. Ahora tienes una oportunidad de rediseñar tu espacio. Fíjate en lo que te gustaría plantar en el futuro». Y, efectivamente, después de un poco de trabajo duro, mi jardín se convirtió en un lugar hermoso.

Lo que nos deja la DANA es una oportunidad similar: un nuevo comienzo. Los habitantes de Valencia son resilientes. Con un poco de ayuda y creatividad, juntos pueden añadir nueva vida a una comunidad que ahora se siente desgastada.

Bettfornt: el impacto del apoyo estatal

Uno de los aspectos más destacados de esta crisis es el despliegue de un escudo de ayudas económicas y fiscales, que, como señalara Escrivá, está inspirado en el rescate que se llevó a cabo durante la pandemia de Covid-19. ¿Te acuerdas de esos ERTE y avales ICO? Lo que parecía un alivio temporal se ha convertido en un modelo a seguir para la recuperación actual.

Los similitudes que podemos extraer de la pandemia son claras. La comunidad se unió para afrontar un reto monumental, y ahora, nuevamente se le pide que se arme de valor. Sin duda, hay una luz al final del túnel.

Estrategias de recuperación: ¿Qué nos espera?

La recuperación no será inmediata, eso lo sabemos. La economía nacional ya había experimentado ciertas revisiones al alza en su crecimiento. Sin embargo, se espera que, a medida que avanzamos, superemos el impacto negativo de la DANA. Estar preparados para esto implica tener una estrategia clara y flexibilidad. La adaptación es la clave.

Desde estrategias de marketing local hasta la revitalización de la economía digital, todo será válido. La innovación se ha convertido en un tema recurrente, especialmente cuando se habla de startups y pequeños comercios. Aquí es donde el espíritu emprendedor de los valencianos puede brillar, adoptando un nuevo enfoque, apoyándose mutuamente y, sobre todo, pensando en cómo pueden reinventar sus negocios en esta nueva realidad.

En conclusión: Un futuro brillante tras la tormenta

No podemos negar que la DANA ha causado estragos. Sin embargo, en medio de la devastación, hay un camino hacia la recuperación. La mezcla de inversiones del gobierno, la fortaleza de la comunidad local y la capacidad de adaptación de los negocios nos pueden llevar hacia un futuro más brillante.

Así que, la próxima vez que escuches acerca de esos 800 millones de euros en pérdidas, recuerda que, aunque el camino pueda ser cuesta arriba, también está lleno de oportunidades para reinvención y crecimiento. Después de todo, como nos recuerda la historia, después de las tormentas más devastadoras, siguen los días más soleados. ¿No es eso lo que todos queremos?

Al final del día, hay que ver las cosas con una sonrisa y un optimismo renovado, porque, como siempre digo, la vida es como un clavito en la rueda… puede hacer ruido, pero lo importante es que seguimos rodando.