Cuando se habla de grandes empresas del sector energético, uno de los nombres que siempre salta a la mente es Endesa. Este titán de la energía ha mostrado un rendimiento notable en los primeros nueve meses del año, dejando a analistas y consumidores intrigados sobre qué viene a continuación. Entre cifras y proyecciones, vamos a desmenuzar qué significan estos resultados y cómo pueden afectar el panorama energético en el futuro cercano.
Un vistazo a los números: ¿realmente es tan bueno como suena?
Empecemos con lo más jugoso: Endesa ha reportado un beneficio neto consolidado de 1.404 millones de euros, lo cual es un increíble 33% más que en el mismo periodo de 2023. ¿Impresionante, verdad? Esto se debe, en gran parte, a un aumento en el resultado bruto de explotación (EBITDA), que alcanzó los 3.881 millones; un 16% de crecimiento interanual. Antes de que te de un ataque de euforia, recuerda que estos números son sólo una parte del complejo rompecabezas que es la economía actual.
La eficiencia en el negocio del gas ha sido una pieza clave de este rompecabezas, permitiendo a Endesa regresar a la senda del crecimiento después de un año complicado. A medida que la demanda de electricidad en la Península Ibérica ha empezado a repuntar (un 1.5% interanual), parece que los días oscuros son cosa del pasado. Incidentalmente, me recuerda a esas veces que pensaba que mi planta de interior se había muerto, y de repente, un día, ¡bam! Brotes verdes en la maceta. A veces los mercados son así de engañosos.
¿Por qué la descarbonización es clave para Endesa?
En medio de este auge, la compañía dirigida por José Bogas ha reafirmado su compromiso con la descarbonización. ¿Sabías que el 88% de su producción de electricidad en la península está libre de emisiones de CO2? ¡Un aplauso, por favor! Esto representa una mejora de nueve puntos con respecto a 2022. Es como si Endesa estuviera levantando pesas en el gimnasio de la sostenibilidad.
La capacidad de generación renovable ha alcanzado los 10.100 MW, gracias a plantas hidroeléctricas, eólicas y solares. Lo que realmente llama la atención es un acuerdo de asociación que firmó con Masdar de Abu Dabi para vender el 49% de su cartera de activos solares en operación, buscando un impulso en la oferta de energía limpia. Esto, amigos míos, es lo que llamamos un win-win. ¿Alternativas energéticas? ¡Sí, por favor!
El reto de la comercialización: ¿puede mantener el ritmo?
Ahora, hablemos de un aspecto que es menos emocionante, pero igual de importante: la comercialización de electricidad. Lo cierto es que Endesa ha visto una nivelación de su clientela en el mercado libre, manteniendo alrededor de 6.7 millones de clientes. Sin embargo, ha perdido un 6.6% de sus clientes en el segmento liberalizado. Como si de un bar se tratara, puede que tengas la mejor música y el ambiente más agradable, pero si subes los precios, es probable que la gente busque alternativas.
En un mercado cada vez más competitivo, Endesa se está asegurando una ventaja al vender el 98% de su producción para 2024, y el 97% para 2025 y 70% para 2026. Es como si tuviera un contrato de exclusividad con los dioses de la energía. Esto le permite proteger sus márgenes de la volatilidad del mercado, un rasgo que, estoy seguro, los analistas adoran.
La deuda y el flujo de caja: ¿está bajo control?
Pasemos a una parte más complicada pero igual de crucial: la deuda neta. A pesar de que se mantiene en 10.400 millones de euros, lo que es siempre un número «asustadizo», se ha reducido la deuda bruta en un 2%. La ratio de apalancamiento (deuda neta respecto al EBITDA) también ha mejorado, bajando a 2.4 veces desde las 2.8 del cierre de 2023. Esto es algo que cualquier inversor querría ver, ya que una «deuda manejable» suele ser sinónimo de tranquilidad.
A veces, manejo mis finanzas de forma similar. Siempre es reconfortante ver que mis ahorros están más altos que mis deudas, aunque el café de cada día a veces me lleva a un pequeño “descarrilamiento”. Pero tener un plan a largo plazo es lo que cuenta, ¿verdad?
Mirando hacia el futuro: ¿qué puede esperar Endesa?
Con estos resultados bajo la manga, Endesa ha reafirmado que está en una posición cómoda para alcanzar los objetivos para 2024. Se espera un EBITDA de entre 4.900 y 5.200 millones y un resultado ordinario neto de entre 1.600 y 1.700 millones. Nadie puede negar que estas son proyecciones optimistas, pero ¿acaso las compañías energéticas no tienen el deber de ser optimistas? Por mi parte, me gustaría ver cómo se desarrollan las cosas a medida que se implementan nuevas regulaciones y políticas sobre la energía renovable.
Conclusiones: el camino hacia adelante
Así que, aquí estamos, con una Endesa que emerge de un periodo complicado, y que catapulta su presencia en el mundo de la energía renovable. La combinación de avances en descarbonización, un sólido control de su deuda y un innovador enfoque de comercialización puede posicionarla favorablemente para los años venideros. ¿Podría ser que Endesa esté sentando las bases para un futuro más brillante y limpio? Eso espero, tanto por mí como por las generaciones futuras que heredarán este planeta al que deberíamos cuidar como lo haríamos con un miembro de la familia.
Con el mercado energético en constante cambio, solo el tiempo dirá cómo se desarrollarán las cosas. Lo que es innegable, es que Endesa está haciendo todo lo posible para mantenerse al día en estas aguas turbulentas. Tal vez otros gigantes del sector deban tomar notas de sus estrategias, porque al final del día, la sostenibilidad es el futuro, y Endesa parece estar a la vanguardia.
Y bien, ¿tú qué opinas? ¿Crees que este crecimiento se mantendrá? Estoy deseando escuchar tus pensamientos. ¡Vamos a discutirlo!