La vida nos enseña que, al final del día, nada es gratuito. Si me preguntan, durante años nos han vendido la idea de que las plataformas de streaming como Prime Video, Netflix y Disney+ eran una especie de refugio libre de anuncios. Recuerdo la primera vez que me senté a ver una serie en Netflix, con esa sensación de que había escapado de la prisión publicitaria de la televisión tradicional. Pero como buen amante de la narrativa, la historia ha dado un giro inesperado: los anuncios han regresado, y sí, han venido para quedarse. La gran pregunta que nos hacemos todos es: ¿vale la pena pagar por un servicio que ahora incluye anuncios?

La nueva normalidad del streaming

De la tranquilidad a la invasión publicitaria

Las plataformas de streaming han decidido dar el paso hacia la inclusión de anuncios, algo que hace apenas unos años habría sido un suicidio comercial. Pero el escenario ha cambiado, y ahora, la publicidad se está perfilando como un nuevo maná para las empresas de streaming. Recientemente, Prime Video ha anunciado que no solo mantendrá, sino que incrementará los espacios publicitarios a partir de 2025, lo que ha dejado a muchos suscriptores preguntándose si esos 8,99 euros al mes realmente valen la pena.

Cuando leí esto, no pude evitar recordar ese viejo taco de pizza fría que guardé en el refrigerador durante meses, porque “quizá algún día lo coma”. ¡Qué ingenuo! Igual que cuando pensábamos que podríamos disfrutar de contenido sin interrupciones. Ahora, más que nunca, nos enfrentamos a la realidad de que la supervivencia económica de estas plataformas depende de la publicidad y que el alquiler de espacio en nuestra amable pantalla es un jugoso negocio.

La experiencia del usuario: ¿una entrada suave o una trampa sutil?

Kelly Day, vicepresidente de Prime Video International, ha sido bastante clara: han mantenido la carga publicitaria «muy ligera» hasta ahora. ¿Y a qué se refiere con «suave»? Si algún día se decidieran a hacer publicaciones en nuestras redes sociales, adoptarían el tono de esa mamá que comparte cada uno de nuestros logros—por muy pequeños que sean—en Facebook. Este enfoque se ha descrito como un «calentamiento» hacia la experiencia publicitaria. Pero seamos sinceros, ¿alguna vez creíste que un «calentamiento» de este tipo no podría convertirse en un verdadero festín de anuncios?

Recientemente, Prime Video ha logrado relatar que los anuncios han superado las expectativas de satisfacción de los clientes. Es como si me dijeran que las aceitunas son el nuevo “superfood” y yo simplemente las consumiera sin que nadie me hiciera sentir culpable. No quiero ser pesimista, pero ¿realmente han encajado bien estos anuncios en nuestra experiencia visual o simplemente nos hemos acostumbrado a lo malo?

Los números detrás de la publicidad

200 millones de espectadores: el tesoro escondido

Dame un segundo para poner esto en contexto: Amazon comunica a sus anunciantes que aproximadamente 200 millones de personas tienen acceso a Prime Video. Claro, eso incluye a los primos lejanos que solo entran en tu cuenta para ver una película y nunca se dan cuenta de que hablas en serio cuando afirmas que debes compartir la contraseña. Pero incluso si el 50% de esos usuarios efectivamente ve las promociones, eso ya es un target considerable, ¡y eso podría ser suficiente para decepcionar a cualquier amante del “ad-free”!

Esto me recuerda una conversación que tuve con un amigo que trabaja en publicidad. Él siempre decía que, al final del día, todo el mundo es un anunciante en potencia. Puede que no estemos vendiendo productos, pero compartimos nuestras vidas, experiencias y, a veces, nuestros serienlikes a través de plataformas como Prime Video. Quizás, ¿acaso no nos estamos convirtiendo en los propios anuncios de nuestra existencia?

Publicidad interactiva: una experiencia de compra sin salir del sofá

¡Atención, amantes de las compras desde el sofá! Prime Video ya está preparando el terreno para formatos publicitarios interactivos y “comprables”. Imagínate viendo tu serie favorita y, de repente, ¡oh, sorpresa! Un anuncio que te permite añadir un artículo a tu carrito de Amazon sin interrumpir la acción. Todo esto tiene un aire de «Harry Potter» mezclado con shopping en Amazon. Es un poco emocionante y un poco inquietante, ¿no crees? ¡Quién iba a decir que podríamos comprar la escoba de Quidditch justo en medio de un episodio de «The Boys»!

Me parece impresionante que nuestro tiempo de visualización ahora se haya convertido también en un tiempo de shopping. Pero, amigos, esto es solo la puntita del iceberg. Con toda la tecnología y datos que tienen las plataformas, podemos esperar anuncios ajustados a nuestros gustos y deseos más profundos. ¡Prepárense para ver anuncios de jabones para manos biodegradables mientras disfrutan de una serie de terror! O incluso algo más siniestro: ¿quién necesita terapia cuando puedes comprar un sistema de aromaterapia con un clic?

La respuesta de la competencia: un fenómeno global

Un efecto dominó en la industria del streaming

Prime Video no es el único jugador en este juego de la publicidad. Antes que ellos, Netflix ya había hecho su jugada al introducir anuncios en su plan básico, convirtiéndose en un pionero. Parece como si todos las plataformas se estuvieran lanzando al océano publicitario. Cuando Disney+ o Max anunciaron cambios en sus tarifas, el eco fue más fuerte que el del tambor de un carnaval. La verdad es que, si Netflix lo está haciendo, probablemente sea una buena idea… o una locura. Pero al parecer, ellos están contentos: según informes recientes, Netflix ha conseguido más suscriptores que nunca.

¿Sacará cada plataforma un as bajo la manga en esta nueva era de la publicidad? Lo único que puedo decir es que, antes de que nos demos cuenta, podríamos estar viendo anuncios de qué cenar mientras vemos una película. Eso sí que sería un verdadero multipantalla.

La economía de la atención: ¿un juego arriesgado?

A medida que las plataformas de streaming comienzan a jugar con nuestra atención, estamos viendo qué funcionará y qué no. La economía de la atención está en su punto más álgido, con gigantes como Prime Video y Netflix luchando por nuestros ojos. La pregunta aquí es: ¿hasta dónde están dispuestos a llegar las plataformas para mantenernos enganchados? ¿Vamos a terminar teniendo una experiencia basada completamente en anuncios?

Desde mi experiencia, adoptar esta mentalidad de «todo por el espectáculo» podría ser un tiro en el pie para aquellos que desean leer un buen libro o simplemente, conocer a amigos en la vida real. Lo que antes era tiempo de descanso ahora se convierte en un campo de batalla publicitario.

Reflexiones finales: ¿la publicidad como un mal necesario?

Hoy en día, la pregunta que todos nos hacemos es: ¿vale la pena estar expuestos a la publicidad si tenemos acceso a un contenido de calidad? Y honestamente, es una pregunta complicada. Por un lado, la publicidad permite que algunos de nuestros contenidos favoritos se mantengan en pie, pero por otro lado, me pregunto si nuestra sociedad realmente necesita más anuncios en un mundo que ya está inundado de mensajes publicitarios.

Al final del día, lo que realmente debemos considerar es qué tipo de experiencia deseamos tener. ¿Una experiencia enriquecedora donde los anuncios son solo una pequeña parte del viaje o una experiencia de compra constante? Para mí, seguiré disfrutando de las maravillas de Prime Video, pero como un hombre precavido, estaré preparado para que sus anuncios se conviertan en parte de mi vida diaria, ¡y quizás incluso en un nuevo «esposo» cuentas compartidas!

Así que mientras navegamos por este paisaje publicitario, recordemos que la clave es encontrar un balance. Después de todo, podemos tener un pie en el mundo moderno del streaming y otro en nuestra búsqueda de un espacio publicitario más amigable. ¡Ahora si me disculpas, tengo que añadir un juego de sartenes a mi carrito de compras mientras miro la nueva temporada de “The Marvelous Mrs. Maisel”! 🍿✨