La noticia ha resonado en los pasillos de cancillerías y en la mente de economistas, agricultores y, por supuesto, ¡en nuestras mesas! El acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur ha sido finalmente alcanzado, después de más de 20 años de negociaciones que han tenido más giros que un buen thriller. ¿Qué significa esto para ambas partes? Las respuestas podrían sorprenderte. ¡Acompáñame en este recorrido!

Un recorrido histórico: Largas negociaciones

Imagínate esto: era el año 2000, y el mundo era un lugar un poco diferente. Las redes sociales apenas comenzaban a asomar; me acuerdo de estar pegado a mi antiguo monitor CRT mientras me preguntaba si algún día podría comprar algo desde la comodidad del sofá. Las conversaciones sobre este acuerdo comenzaron entonces, pero pronto se estancaron. La historia de las negociaciones ha sido más complicada que una relación en la adolescencia (y con el mismo número de dramas).

No fue hasta 2019 que ambas partes lograron un preacuerdo amplio, que abarcaba desde aranceles hasta normas sanitarias. Pero, como te puedes imaginar, la vida nunca es tan sencilla. Las preocupaciones de los europeos sobre los estándares medioambientales de sus nuevos socios sudamericanos generaron nuevos roces. Con Brasil bajo la presidencia de Jair Bolsonaro, el tema de la deforestación se convirtió en un tema candente. ¡Espera! ¡No quiero olvidarme de mencionar que las negociaciones siempre incluyen un quién es quién de personalidades! Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha sido una figura clave en esto.

El nuevo acuerdo: un sueño hecho realidad… o casi

Finalmente, hemos llegado a un punto en el que el acuerdo incluye un anexo que trata sobre Comercio y Desarrollo Sostenible, lo que es como el «cerebro» de este tratado. Este incluye compromisos para implementar tratados internacionales sobre el cambio climático. Así que mientras tú y yo podemos sentirnos un tanto culpables por no reciclar, los países firmantes han decidido colaborar.

Pero, ¿qué pasa con los países del Mercosur? Los líderes de estos países han conseguido suavizar algunas condiciones que consideraban perjudiciales. ¡Y vaya que lo lograron! Han excluido del acuerdo ciertas compras gubernamentales del sector de salud, lo que significa que Brasil, por ejemplo, todavía puede comprar parte de su equipo y medicinas en casa. ¿Te imaginas tener que importar baterías de un país lejano cada vez que tu teléfono se queda sin carga?

Una división en la UE: ¿quién está a favor y quién en contra?

Ahora, ¿te acuerdas de la escena de “Los siete magníficos”? Pues bien, dentro de la UE hay un poco de eso. Francia ha formado el grupo de los disidentes. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha estado protestando ante la «competencia desleal» que los productos del Mercosur podrían traer. Mientras tanto, aquellos que quieren avanzar en la firma del acuerdo, como España y Alemania, ven en esto una oportunidad de crecimiento económico.

Aquí en España, nuestro presidente, Pedro Sánchez, ha expresado su apoyo al acuerdo, un detalle que seguramente provocó una mezcla de reacciones en el resto de Europa: aplausos en algunas esquinas, miradas de incredulidad en otras.

La influencia brasileña: Líder en el Mercosur

En esta gran trama, Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente brasileño, emerge como uno de los principales promotores del acuerdo. A Lula le importa mucho la idea de abrir mercados para las exportaciones agropecuarias del país. Yo puedo imaginarlo en su oficina, revisando los datos sobre precios de carne mientras mira hacia el horizonte con esos profundos ojos de político experimentado.

Ahora, mientras Lula empuja, también tuvo que lidiar con las preocupaciones sobre la deforestación en la Amazonía. Ha señalado la reducción de las tasas de tala como un intento para tranquilizar a sus contrapartes europeas. Pero, seamos sinceros, encontrar un acuerdo que contente a todos es como intentar que todos seleccionen una película en Netflix… ¡imposible!

Un impacto que no puedes ignorar

El posible impacto del acuerdo es monumental. Con un mercado que supera 700 millones de personas, este acuerdo podría ser el mayor tratado comercial jamás ratificado por ambos bloques. ¿Puedes verlo? ¡Más crecimiento, más aventureros en los hogares sudamericanos buscando productos europeos!

En 2023, la UE fue el segundo mayor socio comercial del Mercosur, lo que no es poca cosa, y Mercosur ha sido el décimo socio comercial más mayor para la UE. ¿En números? Más de 53.700 millones de euros en exportaciones desde el Mercosur a la UE. ¡Eso es una cantidad que podría llenar muchos camiones!

¿Qué significa esto para nosotros, el ciudadano común?

Para ti, que probablemente estás leyendo esto con una taza de café en mano, esto significará cambios en los productos que están a tu alcance. El acuerdo facilita la importación de productos agrícolas y tecnologías. Quién sabe, tal vez encuentres cortes de carne de Brasil a un precio más accesible en tu supermercado local. O quizás la famosa cerveza española llegue a nuevas tierras.

Pero no todo es oro lo que reluce. Es imperativo que se impongan regulaciones adecuadas para garantizar que la calidad de los productos y las preocupaciones medioambientales sigan en la agenda. La historia nos ha enseñado que cada acción tiene una reacción, y el equilibrio es esencial.

Reflexiones finales: ¿es este el camino correcto?

En un mundo cada vez más interconectado, acuerpar las diferencias y buscar alianzas parece ser la respuesta a muchos de los desafíos que enfrentamos. La clave está en asegurarnos de que este acuerdo no solo satisface a los gobiernos, sino que también beneficia a los ciudadanos.

La llegada del acuerdo UE-Mercosur podría abrir un nuevo panorama económico, pero solo el tiempo dirá si las expectativas se traducen en realidades. Por ahora, creo que podemos esperar unas cuantas reuniones más, un par de cumbres, y quizás unos nuevos chistes sobre la complejidad de las negociaciones comerciales.

Al final del día, todos queremos lo mismo: disfrutar de una buena comida, un buen vino y quizás una cerveza después de una larga semana. ¿Acaso no es eso lo que nos une?


Espero que hayas disfrutado de este recorrido sobre el acuerdo comercial y reflexiones relacionadas. ¿Tú qué piensas? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!