La vida de los artistas, en especial la de los músicos y poetas, suele estar llena de matices, silencios, y por supuesto, grandes revelaciones. Uno de esos artistas es José María Vitier, un nombre que resuena fuertemente en el mundo de la música y la literatura en Cuba. Desde sus inicios, Vitier ha demostrado que la poesía y la música no son solo palabras en un papel o notas en un pentagrama; son vehículos para conectar emociones profundas y experiencias humanas. En este artículo, exploraremos su singular carrera, sus contribuciones a la música y la poesía, y su filosofía de vida, todo con un toque de humor y conversación amena. ¡Acompáñame en este viaje!
El origen de una pasión por la poesía y la música
Todo comenzó, como muchas cosas, en un ambiente familiar. Vitier confesó que, a pesar de su extraordinario trasfondo familiar —hijo de músicos y artistas— fue su amiga Mayda Bustamante quien lo impulsó a considerar la publicación de sus escritos. A veces, la vida necesita ese empujoncito de un amigo, ¿verdad? Esa verdad aplicó para mí cuando empecé a bloggear; siempre hay ese amigo que cree más en ti que tú mismo.
«Yo jamás pensé en publicar», dice Vitier. ¿Te suena familiar? Recuerdo cuando empecé a escribir mis primeros relatos. No me atreví hasta que algún amigo me convenció, y aquí estamos. Como un buen vino, a veces solo necesitas el tiempo y un poco de apoyo para florecer.
Poesía y música: dos hermanas que comparten el silencio
Vitier habla sobre cómo la poesía y la música tienen un origen común: el silencio. «Ambas necesitan el silencio, contienen silencio, usan el silencio», asegura. Este concepto me hace reflexionar. Vivimos en un mundo donde el ruido es casi incesante. ¿Cuándo fue la última vez que realmente escuchaste el silencio? Personalmente, me cuesta encontrar momentos de calma en mi rutina ajetreada.
El hecho de que tanto la poesía como la música «crean un espacio que antes no existía» es fascinante. Cuando escuchamos una canción que realmente nos toca, o leemos un poema que resuena en nosotros, ¿no sentimos que nos transporta a otra dimensión? A mí me ocurre a menudo; es como si las palabras y las notas te abrazaran y te dieran un refugio temporal del ruido exterior.
Cómo la música de Vitier ha inspirado el cine
Hablando de crear espacios, Vitier ha navegado exitosamente en el mundo del cine. A lo largo de su carrera, ha compuesto para más de 60 películas —y, según él, «algunas han sido mejores que otras, pero todas le han enseñado algo». ¡Eso es un espíritu verdaderamente positivo! ¿Acaso no es reconfortante ver que el fracaso no es el final, sino simplemente una lección?
Cuando escucho que ha trabajado con directores y actores de renombre, me imagino un set de filmación lleno de risas, creatividad y algún que otro contratiempo —ay esas tomas repetidas de las que todos nos reímos, ¿no?—. La colaboración artística es un campo de aprendizaje constante y, desde luego, la música que compone Vitier ha dejado una huella imborrable en cada uno de esos proyectos.
La complejidad de escribir poesía
Vitier menciona que comenzó a escribir poesía «por impulsos emocionales, sentimentales, amorosos». Esto me lleva a pensar en cómo a menudo escritores y artistas canalizan sus emociones a través de su arte. ¿Complicado? Vaya que sí. Yo mismo he intentado escribir poesía pero resulta más sencillo vertir mi caos mental en un blog que encasillar todo eso en un par de estrofas rítmicas.
Y aquí viene el dilema: ¿es realmente posible musicalizar un poema? Según Vitier, «hay poemas a los que es imposible ponerles música porque no la necesitan». Esto es un gran recordatorio de que a veces, el arte se sostiene por sí mismo sin necesidad de adornos. ¿No crees que hay belleza en la simpleza?
El impacto de la poesía en el alma humana
Una de las frases más impactantes de Vitier es que «la poesía transcurre también en el tiempo que ocurre». Esta idea es poderosa. Al escribir, a veces captamos fragmentos de nuestra historia, que pueden resonar en otros. En lo personal, cada libro que leo, cada poema que encuentro, parece hablarme directamente, como si las palabras hubieran sido moldeadas solo para mí. Esa conexión es mágica.
La música y la poesía, según Vitier, son escritas no solo para ser consumidas, sino para «elevar» al oyente o lector. Y aquí está el gran truco: elevar. ¿Qué significa eso realmente? Quizá se refiere a la capacidad de hacernos sentir que pertenecemos a algo más grande que nosotros mismos. Tal como la música de un gran maestro puede arrastrarte a una dimensión completamente nueva en un instante.
Hacia el futuro: nuevos proyectos y sueños
A pesar de toda su experiencia y éxito, José María Vitier sigue mirando hacia adelante con nuevos proyectos en mente. Continuar creando, seguir aprendiendo y explorando su arte, es fundamental para él. En una entrevista reciente, expresó su emoción por un nuevo proyecto cinematográfico: «El año pasado hice un largo en La Habana, una película histórica que me gustó mucho hacer». Y es que nunca deja de ser un apasionado de su arte.
Esto me recuerda la importancia de nunca dejar de soñar. A menudo, nos vemos atrapados en la rutina diaria y olvidamos perseguir los sueños que una vez avivaron nuestra chispa. No hay edad, ni momento perfecto para empezar un nuevo proyecto. El mundo siempre está ahí, esperando que le dejemos nuestra huella.
Reflexiones finales sobre José María Vitier
La vida de José María Vitier es un claro ejemplo de cómo la música y la poesía pueden entrelazarse para crear algo único y hermoso. Desde sus proyectos con grandes figuras de la música cubana hasta sus intervenciones en el cine, su legado es profundo y extenso.
Al final del día, su mensaje es claro: sigamos creando, sigamos compartiendo nuestras emociones, y nunca subestimemos el poder de la música y la poesía. Por lo tanto, al leer sus poemas o escuchar su música, recordemos la magia que hay detrás de cada palabra y cada nota. Porque, como nos recuerda Vitier, el arte tiene el poder de elevarnos.
Así que, querido lector, la próxima vez que escuches una canción o leas un poema, haz una pausa. Deja que ese silencio que lo rodea te envuelva. Permite que te inspire, que te mueva a crear, a sentir, y por qué no, a soñar. ¿Te atreves?