Como ningún secreto puede esconderse para siempre, resulta que las cepas de VPH que pueden causar cáncer también podrían estar afectando la calidad del esperma en hombres. No, no es una broma. Dejando el humor a un lado, esta es una realidad que no podemos ignorar.
¿Recuerdas aquellos tiempos en los que la principal preocupación por el virus del papiloma humano (VPH) era el cáncer de cérvix en mujeres? Bueno, resulta que los hombres no son inmunes al impacto del VPH, contrariamente a lo que muchos (incluido yo) pensábamos.
Cuando los espermatozoides mueren en números alarmantes
Las infecciones por el VPH están detrás de la mayoría de los casos de cáncer de cérvix, pero eso no significa que los hombres estén fuera de peligro. Un nuevo estudio ha encontrado una relación confusa y perturbadora entre la calidad del esperma y algunas cepas del VPH.
¿Cómo? Bueno, ha salido a la luz que ciertas cepas de alto riesgo del VPH están asociadas a una mayor presencia de espermatozoides muertos. Sí, lo leíste bien. Los espermatozoides mueren. Y no solo en pequeñas cantidades. Hablamos de números alarmantes aquí.
Las variantes de VPH — algunas más peligrosas que otras — son la infección vírica de transmisión sexual más frecuente del mundo. Y ahora, parece que las cepas de alto riesgo también pueden amenazar la calidad del esperma.
Virginia Rivero, la lumbrera que lidera el equipo de investigación en el Centro de Investigaciones en Bioquímica Clínica e Inmunología de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, confirma que «las infecciones causadas por genotipos de VPH de alto riesgo parecen tener efectos más negativos sobre la fertilidad masculina y la capacidad del sistema inmunitario para eliminar la infección».
El caso de Córdoba y los guerreros blancos
El estudio citado examinó muestras de 205 voluntarios de Córdoba, Argentina, recolectadas entre 2018 y 2021. Los voluntarios habían ido a una consulta de fertilidad o por problemas del tracto urinario. Ninguno estaba vacunado contra el VPH.
Resulta que de estos héroes anónimos, el 19% dio positivo al VPH. Veinte de ellos presentaron cepas de alto riesgo y siete de bajo riesgo. Descubrieron algo inquietante: Entre los que tenían VPH de alto riesgo, los recuentos de leucocitos – ésos que llamo «guerreros blancos» porque son glóbulos blancos que suelen luchar contra infecciones– eran mucho más bajos en las muestras de semen. También encontraron indicios de posibles daños por estrés oxidativo, lo que se traduce en la ruptura de la membrana celular, roturas del ADN e incluso la temida muerte celular.
Y, como siempre, tengo malas noticias. El VPH de alto riesgo suprime componentes clave del sistema inmunológico en el tracto genital masculino, lo que podría impedir que el cuerpo elimine el VPH, un proceso que generalmente toma entre seis meses y un año.
¿Una piedra en nuestro zapato?
Este estudio no salió de la nada. Ha habido otros estudios previos que ya señalaban una relación entre el virus y recuentos espermáticos más bajos y una menor movilidad y viabilidad de los espermatozoides. Parece que esta piedra en nuestro zapato que es el VPH de alto riesgo no piensa irse.
Y hay más. Parece que la aparición de coinfecciones entre el VPH y otros patógenos puede tener un impacto grave en la fertilidad masculina. Esto solo pone de relieve lo importante que es entender los mecanismos biológicos durante los procesos infecciosos y estudiar mejor los efectos de las coinfecciones.
¿Es la vacunación la solución?
Por ahora, parece que la mejor respuesta a este juego de víctimas del VPH podría encontrarse en la vacunación. Las autoridades sanitarias han comenzado a cambiar sus estrategias de vacunación, extendiéndola a más grupos de edad y género.
Por ejemplo, en España, Madrid ha anunciado que vacunará contra el VPH a los hombres de entre 13 y 18 años, mientras que en el País Vasco la vacunación se ampliará a todos los residentes entre los 12 y los 25 años.
Honestamente, esto me hace preguntarme si acabaremos todos formando parte de una película de ciencia ficción donde batallamos contra un virus que se propaga más rápido que las malas noticias. Pero claro, es mejor estar vacunado que no, ¿verdad?
Si nos centramos en el lado positivo, este nuevo hallazgo significa que estamos un paso más cerca de comprender el VPH y cómo afecta a la humanidad. A pesar de la seriedad del tema, no puedo evitar preguntarme: ¿Cuántos más secretos tiene este virus?
Unveiling the secrets of HPV or how to stop the sperm massacre. This could be the title of my next blog post. This virus certainly keeps us on our toes. But hey, as long as we’re learning and ready to fight, bring it on!