En un rincón de la galaxia low-cost, donde los cohetes se lanzan casi como si fueran globos aerostáticos de cumpleaños, ha ocurrido un incidente que nos ha dejado con más preguntas que respuestas. Hablamos del apagón en SpaceX que casi empañó la histórica caminata espacial privada del millonario Jared Isaacman y la ingeniera Sarah Gillis. Si bien cumplir sueños espaciales es algo que nos encanta, a veces, inclusive las empresas más innovadoras pueden tropezar en la tierra firme… o electrificada, como fue el caso. ¿Estás cómodo? Pues vamos a explorar el tema, mezclando un poquito de anécdotas personales y, por supuesto, un poco de humor sutil.

Un vistazo a lo que pasó

¿Sabías que el 12 de septiembre de 2024 podría haber sido un día muy diferente para SpaceX? Si no te suena, aquí va: ese día, estos audaces viajeros del espacio se asomaron a la oscuridad del universo en la primera caminata espacial privada. Lo que debió ser un momento inolvidable para el equipo de Polaris Dawn, se vio ensombrecido por un incidente que podría ser parte de un emocionante episodio de una serie de ciencia ficción. Todo comenzó con un apagón en las instalaciones principales de SpaceX, ubicado en Hawthorne, California.

Según reporta Reuters, el apagón fue causado por una fuga en un sistema de refrigeración que, a su vez, provocó una sobrecarga eléctrica. Esto, por supuesto, no sucedió durante nuestro habitual «Netflix and chill», sino poco antes de un evento que haría historia. Imagina estar a punto de coronar una hazaña épica, y de la nada, ¡pum! La luz se va, como un mal truco de magia. ¿No te da un poco de sudor frío solo de pensarlo?

La importancia de la seguridad en el espacio

Ahora bien, el hecho de que el apagón ocurrió justo antes de la caminata espacial privada resalta un tema candente: la seguridad en la exploración espacial. Si esto le puede pasar a SpaceX, ¿qué no le puede pasar a otras compañías? En el momento del apagón, el control de misión no tenía la capacidad de comandar la nave Crew Dragon. Pero, ¡sorpresa! La tripulación nunca estuvo en peligro, lo que resulta un alivio. Sin embargo, prueba que, incluso en el espacio, los humanos estamos lejos de ser infalibles.

Puede que te estés preguntando: «¿Y si no hubiesen podido restablecer el control?» Bueno, imagina a los astronautas rascándose la cabeza, diciendo: “Bueno, chicos, hablemos de nuestros días en la escuela de control de naves”. Por suerte, gracias a la rigurosa capacitación de los astronautas, pudieron manejar la nave de forma manual si hubiera sido necesario. Intermediate astronautas para el rescate, ¿verdad?

Espacio: el último bastión de la comunicación

Todo esto resalta la fragilidad del sistema en operaciones intensivas como el espacio. Durante el apagón, aunque el control falló, las comunicaciones permanecieron operativas. Aquí es donde la sociedad moderna puede sentir un alivio: aunque el wifi puede caer en casa (¡qué locura!), aún podemos mantener nuestras voces en alto, incluso desde el infinito y más allá.

Sin embargo, esto también plantea preocupaciones sobre la falta de protocolos y procedimientos de emergencia. SpaceX no tenía copias impresas de los procedimientos de control. ¡Oh, la ironía! El espacio, donde los humanos finalmente se atreven a dejar su huella, se enfrenta a un problema tan mundano como la falta de copias en papel. ¿Cuántas veces hemos dejado un documento importante en la nube tropical y no hemos podido acceder a él durante un apagón? La experiencia de la vida real se encuentra cada vez más cerca de las aventuras espaciales.

Transparencia y responsabilidad en la industria espacial

Uno de los aspectos más inquietantes de este incidente es la falta de divulgación. SpaceX, así como muchas otras empresas privadas, no están obligadas a informar sobre incidentes como este debido a una exención aprobada en el Congreso. Esto llevó a que las preguntas sobre los protocolos de seguridad de SpaceX resurgieran.

¿Deberíamos preocuparnos? Es probable. Hay un dilema ético en torno a la transparencia y responsabilidad en la industria espacial. Divertido, teniendo en cuenta que a menudo nos imaginamos a las empresas espaciales como las heroínas del futuro, mientras que deberían demostrar que tienen un plan de respaldo real en caso de que las cosas salgan mal. La confianza en la industria espacial de Elon Musk está en juego, especialmente cuando no sabemos si hay una segunda parte del plan.

Un giro inesperado: los grandes planes de los protagonistas

Hablando de Elon Musk, parece que tanto él como Jared Isaacman tienen grandes planes de futuro, que se rumorea pueden incluir una posible colaboración en la NASA en el segundo mandato de Donald Trump. Musk lideraría una iniciativa de eficiencia gubernamental, mientras que Isaacman podría asumir un rol clave en la mayor agencia espacial del mundo. ¡Imagina el episodio de «Las Aventuras Espaciales de Musk e Isaacman»! Una doble dosis de genios emprendedores explorando el cosmos, que aunque suene atractivo, espero que tengan más atención en los detalles operacionales.

Lo que podemos aprender de este apagón

Ok, ya hemos hablado del apagón, de la infracción de los protocolos y de lo que está en juego para el futuro de la exploración espacial. Pero, ¿qué podemos sacar de todo esto?

  1. Preparación es clave: Siempre ten un plan B y asegúrate de que sea más accesible que el artífice del cohete en su taller. Eventualmente, todos deberíamos tener un plan de respaldo —ya sea un archivo en la nube o un espacio en el hogar para evitar el “me quedé sin frutas por un mes”.

  2. Importancia de las reservas físicas: En un mundo cada vez más digital, a veces lo mejor es estar preparado con papel y lápiz. Algunos pueden considerar esto obsoleto, pero a veces hay que recordar que lo ‘old school’ también tiene su magia.

  3. Transparencia: La industria espacial debe comprometido a ser transparentes. Si un incidente puede afectar la percepción pública —o los sueños de una misión interplanetaria— es necesario abordarlo con responsabilidad e información clara.

  4. Humano primero: Aunque la tecnología se impone, nunca olvidemos que detrás de cada cohete hay un ser humano. La formación, la comunicación y la capacidad de actuar con determinación son lo que realmente define a los astronautas y a cualquier persona que busque explorar nuevos horizontes.

  5. Ríe en la adversidad: Tal vez te parezca insensato, pero a veces solo es cuestión de reírse de las dificultades para tomar un respiro. No obstante la crítica situación de un apagón, si la tripulación pudiera hacer ‘space selfies’ y sacudirse lo malo, todos podríamos aprender a tomarnos la vida con un poco más de humor.

El futuro de SpaceX y la exploración espacial

El futuro de SpaceX y de la exploración espacial es brillante, pero también lleno de huecos. El incidente del apagón puede parecer un tropiezo, pero puede servir como un recordatorio sobre la importancia de los procedimientos, la preparación y la comunicación.

Así que, mientras seguimos mirando al cielo y soñando con colonizar otros planetas, recordemos que incluso los pesos pesados de la industria a veces se quedan sin electricidad. La pregunta de si un apagón puede poner un freno es válida, pero más importante es cómo las organizaciones aprenden y se adaptan de sus errores. Así que, amigos míos, no se olviden de cargar las baterías y, más aún, de preparar nuestras mentes para las situaciones inesperadas.

Si SpaceX y otras empresas pueden garantizar la seguridad y la preparación adecuada, todos estaremos listos para aplaudir la próxima vez que alguien se ponga el traje espacial y salga al espacio exterior.

Recuerda, a veces lo que parece el fin del mundo puede ser simplemente un recordatorio de que siempre hay un nuevo amanecer en la órbita de la vida.