En el mundo de la política actual, comunicar se ha vuelto casi tan crucial como las decisiones que se toman tras los despachos. Nos encontramos en una era donde la repetición del mensaje puede llegar a resultar más eficaz que la acción en sí misma. Esto lo demuestra la reciente acción de la Conselleria de Agricultura de la Generalitat Valenciana, que ha estado haciendo mucho ruido sobre una planeada inversión de 20 millones de euros para reparar caminos rurales devastados por la DANA. Pero, ¿qué hay realmente detrás de esta retórica estruendosa? Acompáñame en este análisis que, además de ser informativo, también te hará reír y reflexionar.

Un relato que se repite: el milagro de los 20 millones

La Conselleria, liderada por Miguel Barrachina, hizo el anuncio de la inversión el 16 de noviembre. Día a día, en los siguientes diez días, se sucedieron hasta seis notas de prensa que, si las cuentas no me fallan (y no me fallan, solo tengo un café en el sistema), se centraron en la misma cifra: esos 20 millones de euros. Y claro, tras leer las notas, uno se pregunta si el conseller tiene un mago detrás que duplique el dinero como en una película de David Copperfield.

Para ser sinceros, en mis años de vida he visto muchas cosas, pero esto de vestir la misma información con diferentes trajes es digno de aplauso y un pequeño suspiro de decepción. ¡Es tan bonito cuando la política habla en términos claros y concisos! Sin embargo, aquí estamos, contemplando un desfile de comunicados en los que el mensaje es el mismo pero con diferentes ángulos. ¡Vaya manera de ganarse los titulares!

Las claves del éxito comunicativo

La clave parece radicar en la repetición. Comunicarse no solo es decir algo, sino también conseguir que los demás lo repitan. Es como cuando tu amigo se compra una chaqueta brillante y no para de hablar de ella. Al final del día, te das cuenta de que todo el mundo ha oído hablar de la chaqueta, aunque no comparten el mismo entusiasmo por lo que realmente significaba para él. La estrategia de la Conselleria puede estar mal vista, pero está claramente bien pensada.

¿No te has dado cuenta de que incluso cuando hablamos de estadísticas, algunas parecen absurdas? Tal vez, si estas notas de prensa se convirtieran en memes, funcionarían mejor. ¡Imagínate leer los titulares convertidos en chistes! 🤔

El arte de la multipresentación

Pasemos a los titulares. Según las notas de prensa, el primer comunicado hablaba de 4,8 millones destinados a la recuperación de caminos rurales en la Ribera Alta y Baixa. Aquí el conseller emocionado, sonriendo para la foto. Dos días más tarde, el entusiasmo continuaba: el 18 de noviembre el titular decía que la Conselleria priorizaba obras en caminos rurales. Déjame preguntarte: ¿es realmente necesario un comunicado para decir que están priorizando trabajos que deberían ser bien evidentes después de una riada?

El día 19, otro mensaje aparecía donde Barrachina analizaba la situación con las comunidades de regantes. Un amigo mío diría que esto es como llevar a un amigo a cenar solo para hablar sobre la cena que haréis en la próxima semana. Gracioso, pero innecesario, ¿no crees?

La rutina continuó: más anuncios, más cifras y más fotos del conseller entre los escombros. ¿Quién necesita un plan maestro cuando puedes simplemente llenar el espacio con notas de prensa y sonrisas? 🙄

Reacciones de los ciudadanos: ¿Satisfechos o confusos?

A pesar de mi tono juguetón, no podemos negar que en el fondo los ciudadanos están buscando algo más que simplemente comunicados que repiten el mismo mensaje. Hay una necesidad genuina de soluciones efectivas. Cada nota de prensa tiene que ver con caminos que representan no solo infraestructuras, sino también vidas, familias y negocios que dependen de ellas.

Si yo viviera en una de estas comunidades rurales afectadas, me preguntaría: “¿Esto nos ayudará de verdad o nos quedaremos atrapados en un bucle comunicativo?” Me imagino a un agricultor mirando por la ventana y diciendo: “Me está empezando a dar miedo el sonido de otro comunicado,” mientras saca su cuaderno para hacer nuevas cuentas del dinero que, con suerte, llegará.

El dilema de la comunicación política

Lo que está en juego aquí no es simplemente la reparación de caminos, sino una cuestión de confianza entre las instituciones y el pueblo. En mis años experimentando con la vida política, he aprendido que la comunicación efectiva se basa en la honestidad y la empatía. Esto es lo que falta en este escenario: conexión genuina con la gente que está sufriendo y no solo palabras bonitas.

Los comunicados de la Conselleria están bien estructurados y ejecutados, pero no van más allá de la superficie. ¿De qué sirve poder comunicar si el fondo de la cuestión no se toca?

La importancia de un mensaje claro

De hecho, la innovación en la comunicación política implica encontrar formas creativas y auténticas de conectar con la ciudadanía. Te imaginas que el conseller decidiera hacer una transmisión en vivo mientras recorría los caminos destruídos, escuchando las historias de quienes se ven afectados. Eso sería emocionante, ¿no? Ahí, entre risas y lágrimas, podríamos realmente ver sus intenciones.

Por otro lado, esas diarias llamadas de otros políticos a la acción tan solo generan ruido y pueden llevar a la desconfianza. Necesitamos propuestas concretas, una visión clara y el compromiso que acompaña a las palabras.

Las redes sociales como aliadas, no enemigas

En esta era digital, las redes sociales son herramientas poderosas para difundir mensajes. La Conselleria podría aprovechar plataformas como Twitter e Instagram para mostrar avances en las obras de forma real y tangible. Un video corto de un obrero levantando el asfalto será mucho más poderoso que un comunicado que simplemente se pierde en la jerga burocrática.

Imagina los comentarios debajo de esos posts: «¿Y cuándo se termina?» o «¡Esto está tomando demasiado tiempo!» – El diálogo podría abrir un canal auténtico entre las instituciones y la ciudadanía, donde las quejas y preocupaciones se puedan visibilizar.

Reflexiones finales: más allá de los comunicados

Al final de esta digestión informativa sobre comunica-ciones, me queda claro que la actitud de la política en el siglo XXI debería ser, ante todo, ser auténticos y transparentes. La política debe dejar de ser un espectáculo y convertirse en un compromiso. Si bien comunicar es vital, lo es aún más actuar con responsabilidad y pensar en los que realmente estamos representando.

Quisiera saber: ¿te has dado cuenta de cuán a menudo se hablan de las mismas cifras en distintas noticias? Tal vez es hora de que como sociedad exijamos información más clara y diga, de forma comprensible, cómo se están utilizando nuestros recursos. La próxima vez que escuchemos sobre esos 20 millones, esperemos que vengan con un plan real y no solo una serie de palabras repetidas como nuestro amigo en la fiesta hablando de la misma chaqueta.

Y mientras tanto, ¡sigamos mirando el calendario! 💼🗓️