La ópera es un arte que mezcla la música, la actuación y los bellos escenarios en una experiencia única. Pero, a veces, se necesita algo más que solo talento para crear un evento memorable. Y cuando se trata de la ópera ‘Il Trittico’, el escenario es todavía más espectacular, especialmente cuando los reyes de España, Felipe VI y Letizia, deciden asistir. Este acontecimiento reciente en el Palacio Euskalduna de Bilbao no solo fue un homenaje a la obra de Giacomo Puccini, sino también un momento que tuvo a todos hablando en las redes sociales y en las cafeterías de la ciudad. Así que, sin más preámbulos, hablemos de lo que ocurrió en esa flamante tarde de ópera. ¡Agárrate fuerte, porque esto se pone interesante!
Un momento histórico para la ópera en Bilbao
Cuando se habla de la ópera en España, muchos de nosotros pensamos inmediatamente en el Teatro Real de Madrid, quizás porque hay una reputación y una majestuosidad que simplemente no podemos ignorar. Pero Bilbao ha estado haciendo su propio nombre en los últimos años, sobre todo gracias a la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO). Para muchos, la visita de los Reyes al Palacio Euskalduna era un gran paso en la popularización de este arte en la región vasca. ¡Y vaya que se notó! Hasta el último rincón del auditorio se llenó de murmullos y especulaciones sobre cómo sería verla en vivo.
Cuando escucho la palabra «ópera», mi mente se transporta a días de juventud: noches con amigos, un vino un poco más caro de lo habitual y disertaciones sobre lo que hace que una soprano sea mejor que otra. De hecho, recuerdo de una vez que una amiga se quedó dormida durante toda la función de «La Traviata». Su ronquido resonaba en la sala como si fueran las notas de una orquesta desafinada. ¡Eso sí que es un truco para hacer un gran debut en la ópera! Pero volviendo al asunto, este estreno de ‘Il Trittico’ fue un evento que pudo haber despertado hasta al más adormilado de los espectadores.
La complejidad de ‘Il Trittico’
La elección de ‘Il Trittico’ para este evento no es casual. Esta obra, compuesta de tres actos distintos que exploran lo más profundo de la naturaleza humana, es conocida por su complejidad técnica, tanto musical como visual. Pocos han tenido la valentía de producirla, y su debut en Bilbao solo subraya la importancia del evento. Si pensabas que organizar una cena de cumpleaños ya era un desafío, imagina lidiar con la logística detrás de una ópera de Puccini. ¡Madre mía!
Un par de amigos me contaron que una vez intentaron organizar un pequeño recital en su sala de estar, y acabaron convertidos en un grupo musical de «piano y voz» donde ambos no sabían cantar. Así que, sí, ¡te aplaudo si logras hacer que ‘Il Trittico’ ruede con éxito!
La presencia real: un lujo inesperado
¿Sabías que hasta este evento, la última vez que un monarca asistió a una función en Bilbao fue durante el reinado de Alfonso XIII? ¡Eso sí que es historia! La llegada de los Reyes significó que la ópera no solo es para los «grandes» de la sociedad, sino que también puede tocar a todos. La proyección de los Reyes en el mundo de la cultura nos invita a preguntarnos: ¿Qué más podrían hacer por las artes en España? ¿Podríamos esperar una aparición real en un pequeño bar de jazz, tal vez?
Desde el saludo de Felipe VI en su traje negro con raya fina hasta el delicado look de Letizia en blanco roto, quedó claro que la vestimenta no era la única cosa deslumbrante de la noche. ¡Las miradas y las sonrisas acerca del ‘dijiste qué’ se multiplicaban entre el público!
Un agasajo cultural
La llegada de los Reyes fue una verdadera celebración de la cultura. Recibidos con un Aurresku de honor, un baile tradicional vasco, sentaron las bases para lo que sería una noche memorable. ¿Cuántas veces uno puede presumir de haber cenado junto a una familia real? Suppongo que eso nos hace más importantes, al menos por un rato. Al fin y al cabo, se siente un poco como ser parte de un cuento de hadas, aunque probablemente solo estés en la sección de platos principales.
La cooperación local y la participación de políticos también dieron un aire de importancia al evento. La ministra de Sanidad, Mónica García, y otros dignatarios se unieron a la ceremonia, lo que demuestra que en España, la cultura es un asunto de Estado. Tal vez uno de estos días debamos debatir si poner en la portada de las noticias que «los Reyes van a la ópera» debería ser una de nuestras «prioridades nacionales».
La música y el arte: un reflejo de nuestra sociedad
La música siempre ha tenido una manera especial de conectar a la gente, y en este evento, no solo celebramos a Puccini, sino también el arte en su conjunto. A menudo me encuentro reflexionando sobre cómo la música, en todas sus variantes, nos une. Al final del día, quizás no compartimos el mismo gusto musical, pero hay algo especial en sentarse juntos, ya sea en un viejo bar de jazz o en una opulenta sala de ópera.
Hoy, más que nunca, necesitamos momentos como este para reconectar. La crisis social y económica que sigue presente alimenta la necesidad de volver a valorar lo que realmente importa: la cultura, la empatía y, por supuesto, un poco de buen humor.
Pero volviendo a la ópera, después de todo este tiempo de dificultades, un evento como ‘Il Trittico’ nos recordó el poder de la música. Nos recordó que, a pesar de todas las diferencias, aún podemos sentarnos todos juntos, ya sea en un auditorio o en un sofá, disfrutando de la belleza que ofrece el arte.
Próximas citas reales en la agenda
Si creías que la noche del 29 de noviembre sería el último regalo cultural que los Reyes nos darían por un tiempo, piénsalo de nuevo. A medida que nos acercamos a las celebraciones navideñas, el calendario real está lleno. En su próxima cita, Letizia participará en un evento con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, seguido de la visita a Italia con la importancia del comercio y la diplomacia.
¿Nos encontramos en las redes sociales debatiendo qué vestido usará Letizia en su próxima aparición? Dependiendo de cómo se vea, seguro que muchos de nosotros la llamaremos para pedirle consejos de estilismo. ¡Admitamos que todos lo hacemos! La curiosidad humana no tiene límites.
Reflexiones finales
En un mundo lleno de incertidumbres, estar al tanto de los acontecimientos culturales y celebrar la ópera es fundamental no solo para el arte, sino para el espíritu. La presencia de los Reyes de España en Bilbao para disfrutar de ‘Il Trittico’ es un recordatorio de que la cultura puede y debe ser celebrada en todos sus aspectos. Así que, la próxima vez que consideres la idea de asistir a una ópera, recuerda que tampoco tienes que ser de la realeza para disfrutarlo.
¡Así que ve, hazte un favor y compra esas entradas! Quién sabe, tal vez encuentres a un grupo de amigos roncando en las filas de atrás, pero eso ya es otra historia.
Y es que, al final del día, tenemos que admitir que la vida, al igual que una buena ópera, necesita de un poco de drama, emoción y sobre todo, humanidad. ¡Salud por los Reyes y por nuestro amor eterno a la cultura!