El otoño ha llegado a España, y con él, esa mágica transformación de nuestra flora. Es como si la naturaleza se aplicara un filtro dorado, trocitos de crujiente hoja caen al suelo y los castañares se convierten en las estrellas del espectáculo. La combinación de colores otoñales con la rica tradición de la recolección de castañas nos ofrece una experiencia inigualable. ¿Quién no ha disfrutado de un humeante plato de castañas asadas? Si ya te ha entrado hambre, acompáñame en este recorrido virtual y físico por los mejores castañares de España.

¿Por qué nos encantan los castaños?

Desde siempre, los castaños han estado presentes en la cultura y cocina españolas. No solo nos regalan sus deliciosos frutos en otoño, sino que también aportan un aire bohemio a nuestros paisajes. Recuerdo la primera vez que fui a buscar castañas con mis amigos: una mezcla de risa y sustos cada vez que encontrábamos una cubierta de espinas. ¡Si alguna vez han recolectado castañas, saben de lo que hablo!

La tradición de recolectar castañas

La recolección de castañas no solo se trata de llenar una bolsa con frutos; es una tradición que va más allá. Se dice que el proceso de recolectar castañas une a las familias y amigos. Todos hemos visto películas en las que una familia se reúne en un castañar, riendo, compartiendo historias antiguas y disfrutando de la esencia misma de la vida. Pero, haciendo un poco de humor, ¿alguna vez han notado que el que más grita es el que menos castañas recoge? Así es la vida, ¿verdad?

Sin embargo, es importante mencionar que no siempre podemos tomar todo lo que queremos. A muchos de los castañares les resulta vital mantener un ecosistema equilibrado. Así que, sobre todo, ¡respeto ante todo!

Castañar de El Tiemblo, en Ávila

Empezamos nuestro recorrido por uno de los lugares más emblemáticos para disfrutar de los castaños: El Tiemblo en Ávila. Ah, Ávila, famosa por sus impresionantes murallas y su rica gastronomía. Este castañar cuenta con un recorrido circular de 4,4 kilómetros, que idealmente puede ser completado en unas dos horas.

Imagina esto: estás caminando por un bosque cubierto de hojas de colores marrón, amarillos y dorados, y a tu lado, un castaño de más de 500 años, conocido como «El Abuelo». No es el villano de una película, sino un testigo del paso del tiempo y fotógrafo de momentos importantes de la historia. Mientras caminas, lo único que se escucha son los pasos crujientes sobre las hojas… y esos susurros de nostalgia que parecen brotar de los propios árboles.

¿Y qué tal si llevamos a los niños?

La ruta es bastante sencilla, lo que la convierte en una gran opción para familias. Pero, como siempre, hay que recordar que no se permite recolectar castañas. Esas «intrusas» espinosas deben quedarse en su hogar. Es así como conseguimos que las criaturas del bosque se alimenten y, al mismo tiempo, todos regresemos a casa con una buena historia que contar, ¿verdad?

Castañar de Los Ojestos, en Cáceres

Nuestra aventura continúa en Cáceres, donde encontramos el castañar de Los Ojestos. Este lugar es un pequeño paraíso, lleno de historia y naturaleza. ¿Sabías que este castañar es parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Extremadura? Para aquellos que se dedican a la fotografía, el espectáculo natural de este castañar durante otoño es pura poesía visual.

El recorrido incluye múltiples senderos señalizados, lo que te permite explorar la belleza del lugar sin temor a perderte. Una caminata de poco más de 5 kilómetros y medio es perfecta para disfrutar de la naturaleza y, quizás, escuchar algunas historias de ese río que fluye cerca. Los senderistas a menudo cuentan experiencias que mezclan aventura y poesía, como las que se dicen en relación al viejo molino que se encuentra en el camino.

El arte de disfrutar

Cuando llegues al molino, no olvides pausar y disfrutar del entorno. Recuerdo haber visto un grupo de amigos acompañados de una guitarra, creando un ambiente único. ¡Nunca subestimes el poder de un buen tema musical al aire libre!

Castañar de O Courel, en Lugo

Ahora nos dirigimos hacia Galicia, donde el castañar de O Courel se erige como una de las maravillas naturales del país. Este lugar no solo es un absoluto deleite visual, sino que también resalta la biodiversidad única de la región. Si estás buscando un lugar para desconectar y conectarte con la naturaleza, aquí tienes tu solución.

Imagine caminar por este paisaje, con un montón de castaños centenarios alrededor. En O Courel, las castañas tienen una historia que contar, son el alma de la comunidad. Algunos locos deciden hacer platos auténticos como caldo de castañas o leche de castañas. ¡Sobra decir que la gastronomía gallega es inigualable! Te recomendaría que probases algo auténtico, aunque nunca se está a salvo de una mala experiencia culinaria. ¿Quién no ha probado un platillo que sabe a papel de lija?

Tres días de exploración

Se estima que podrías necesitar hasta tres días para descubrir completamente O Courel. Sin embargo, es completamente válido sentirse como un explorador moderno en busca de tu propio tesoro. Solo asegúrate de no perderte; después de todo, puedes terminar comiendo castañas y sintiéndote como un verdadero gourmet.

Castañar del Parque del Montseny, en Cataluña

Pasamos ahora a Cataluña, donde encontramos el Parque Natural del Montseny. Este parque no solo es famoso por su diversidad de flora y fauna, sino que también alberga un castaño monumental conocido como el Castaño de Can Cuch. Con más de 12 metros de perímetro, es un espectáculo que no se puede perder.

Feria de la Castaña

Y hablando de eventos, ¡marca tu calendario! Entre el 26 y el 27 de octubre, se celebrará la Feria de la Castaña en Viladrau. Esta feria es un excelente punto de encuentro, donde la cultura y la tradición se unen para rendir homenaje a las castañas. Los pobladores celebran su historia culinaria, y estoy seguro de que podrás encontrar un puñado de castañas asadas que te dejarán con ganas de más.

Disfruta del otoño en familia

Ya sea que estés buscando una escapada de fin de semana o un día de senderismo en familia, estos castañares en España son una inversión en recuerdos inolvidables. Cada uno de estos lugares no solo ofrece su belleza natural, sino también la oportunidad de conectar con nuestras raíces y disfrutar de la simplicidad de la vida, del aire fresco y de esas castañas que siempre se asocian con los momentos de calidez y cercanía.

Conclusión

Así que, armados con un abrigo, un termo de chocolate caliente y un espíritu aventurero, ¡no dudes en planear tu próxima visita a alguno de estos hermosos castañares! Podrás disfrutar de caídas de hojas y del aroma a tierra húmeda, todo mientras acunas en tu mano un pequeño monumento a la dulzura de temporada. ¿No suena increíble? La naturaleza nos llama, y su respuesta está en sus castaños. Así que, ¿te animas a explorar?