La menopausia es una etapa que, hasta hace poco, se consideraba un auténtico tabú. Sin embargo, el 18 de octubre se celebra el Día Mundial de la Menopausia, un momento crucial para hablar abiertamente sobre el tema. ¿Por qué es tan importante poner la menopausia en el centro de la conversación? Porque no solo es un proceso biológico, sino que también afecta la salud mental, el bienestar físico y, en definitiva, la calidad de vida de las mujeres.

Hoy vamos a sumergirnos en esta etapa de la vida, tomando como referencia las vivencias de Carla Romagosa, una nutricionista y divulgadora que ha hecho de la menopausia su misión. ¡Agárrate fuerte, que este viaje tiene muchas paradas interesantes!

De tabú a conversación abierta: el cambio cultural en torno a la menopausia

Lo primero que debemos reconocer es que durante muchos años la menopausia fue un tema tabú. Las mujeres han vivido esta etapa en silencio, sintiendo angustia y vergüenza por los cambios que experimentan. Afortunadamente, la percepción pública ha empezado a cambiar. Carla Romagosa, por ejemplo, ha escrito un libro titulado Menopower, en el que mezcla su experiencia personal con la evidencia científica. ¿No es inspirador?

Imagínate a una mujer que, a los 39 años y justo cuando estaba buscando ser madre, recibe un diagnóstico de fallo ovárico prematuro. Esa fue la experiencia de Carla. La menopausia llegaba antes de lo esperado en su vida, y con ella, una serie de síntomas que parecían interminables. «Pasé una perimenopausia y una menopausia muy abruptas y con mucha sintomatología», confesó en una entrevista. Cuando leí esto, no podía evitar pensar en cuántas mujeres están pasando por lo mismo y sienten que están en un túnel oscuro sin salida.

El estigma de los síntomas

Cuando hablamos de menopausia, es fácil caer en la trampa de pensar en sofocos y cambios de humor, pero lo cierto es que esto es solo la punta del iceberg. Según Carla, la menopausia afecta nuestro metabolismo, la salud de nuestros huesos, la música entre cerebro y cuerpo, y hasta el equilibrio emocional. «No estoy aquí para venderte la idea de que la menopausia es un paseo por el parque», dice ella. Y es que, a menudo, hablamos poco sobre el impacto que tiene en nuestra vida diaria.

Cómo afecta la menopausia al metabolismo

Cuando las hormonas comienzan a moverse como las piezas de un rompecabezas descolocado, el metabolismo también lo siente. Al perder densidad ósea y masa muscular, las mujeres pueden enfrentar una serie de desafíos, incluyendo la sarcopenia. Pero, antes que asustarte, déjame decirte que hay soluciones al alcance.

¿Sabías que la masa muscular no solo se construye en el gimnasio? ¡Exactamente, se crea también mientras dormimos! Este punto es crucial, ya que muchas veces caemos en el mito de que sudar a raudales en la cinta es la única forma de cuidar nuestro cuerpo.

Alimentación: el vórtice de la salud

Carla también menciona la importancia de gestionar los picos de glucosa en nuestra dieta. A menudo nos enseñan a demonizar los carbohidratos, pero la verdad es que la culpa no la tienen los hidratos de carbono en sí, sino cómo los consumimos. Una cena tardía puede disparar tus picos de glucosa y convertirte en una ave nocturna que no puede dormir, todo gracias a la insulina. ¿Acaso no has sentido que te despiertas cada vez que te das un festín a altas horas de la noche?

Entonces, ¿qué debemos hacer? Cambiar el chip. Primero, evitar cenar tarde y optar por alimentos de bajo índice glucémico; segundo, incluir más proteínas y calcio en nuestra dieta. La clave está en pensar más en lo que nos falta y menos en lo que nos sobra.

Nutrientes clave en la menopausia: ¡olvídate de las prohibiciones!

¿Sabías que no debes prohibirte alimentos sino más bien asegurarte de que tienes los nutrientes correctos? Carla es clara: «Hay que comer de todo, pero sabiéndolo disfrutar». Para ella, algunos de los nutrientes que no pueden faltar son la proteína, el calcio y las vitaminas, especialmente aquellas que provienen de los frutos rojos y las crucíferas.

Ahora viene la parte interesante, ¿estás lista? Carla sugiere que un desayuno salado con proteínas y fibra es el mejor comienzo. Olvídate de ese café con azúcar y la tostada de pan blanco. Piensa en un buen plato de huevos revueltos con espinacas o un batido de col rizada. ¡Hala, a probar nuevos sabores!

Suplementación: nunca en exceso

Estamos en la era de la suplementación, y en este ámbito, Carla es bastante cautelosa. Esa idea de que “más es mejor” no siempre se aplica a los complementos alimenticios. Con esto en mente, ella recomienda una serie mínima de complementos, donde la vitamina D3 juega un papel fundamental. Además, nunca está de más incluir omega 3 en nuestra dieta.

Recuerdo una anécdota de una amiga que, tras entusiasmarse con un anuncio, empezó a llenar su nevera de suplementos. Al final, se dio cuenta de que la clave estaba en su dieta regular y no en tragarse un cóctel de píldoras. Así que, cada vez que escucho sobre un nuevo suplemento milagroso, me pregunto: “¿Realmente es necesario?”

Mitos y realidades sobre la comida

Mencioné antes que hay muchos mitos en torno a la alimentación y el envejecimiento. Uno de los más emocionantes es la idea de que puedes comer toda la verdura del mundo sin límites. ¡Sí, puedes! Pero no olvides que nutrirse y alimentarse son conceptos diferentes. Alimentarse es el acto de llenar el plato, mientras que nutrirse es como darle a tu cuerpo el impulso que necesita para funcionar adecuadamente.

A veces, si te dejas llevar, podrías pensar que un plato de hojas verdes es el salvavidas, pero recuerda también que tu cuerpo necesita otros elementos. Los mitos alimentarios nos han hecho pensar que debemos restringirnos constantemente, lo que contribuye a una mala relación con la comida.

El espejo y la autoestima: una lucha constante

Ahora, ¿qué pasa con la imagen corporal? Carla también toca este tema delicado. Muchas mujeres que llegan a su consulta se sienten insatisfechas con su figura y piensan que perder peso es el único camino hacia la felicidad. «Yo siempre les pregunto: ¿te gustó el dulce que te comiste en la fiesta?», dice. Porque, al final del día, disfrutar de la comida es lo que realmente importa.

La percepción corporal distorsionada no es solo un fenómeno común; es un proceso complejo. Muchas veces puede llevar a un arrepentimiento que se siente como una carga. Pero, ¿qué tal si, en lugar de eso, trabajamos en reconfigurar eso? ¿Qué tal si, en vez de castigarnos, nos damos permiso a disfrutar cada bocado?

Cambios en el sueño: no todo está perdido

¿Duerme uno peor en la menopausia? ¡Sí! ¡Y no estamos hablando de una excusa para un maratón de cafeína! La calidad del sueño suele verse afectada por el baile hormonal que ocurre en esta etapa. Sin embargo, con una dieta adecuada y ejercicio físico regular, puedes lograr que esos problemas de insomnio no te quiten la paz mental.

Recuerdo que, cuando enfrenté mis propias dificultades para dormir, un simple cambio en la cena y mantener un horario estable para ir a dormir hizo maravillas. Quizás, como muchas de nosotras, piensas que es tarea fácil, pero también hay estudios que respaldan esta idea.

Cierre: la menopausia como una oportunidad

Así que, en lugar de temerle a la menopausia, deberíamos verla como una oportunidad. Carla Romagosa nos invita a tomar decisiones informadas y a disfrutar del viaje. Al final, la menopausia no es el fin; es una transición. ¿Quién dice que no podemos seguir disfrutando de la vida después de los 40?

En resumen, la menopausia puede ser un cambio significativo, pero con el enfoque correcto y el apoyo adecuado, puede ser también un periodo de autodescubrimiento y empoderamiento. ¡Vamos a darle la bienvenida a esta etapa con una sonrisa, un buen plato y el corazón abierto!